domingo, 31 de octubre de 2010

“Virgo Flos Carmeli” asume el Vicariato Apostólico de San Miguel de Sucumbíos

Escrito por Ecclesia Digital
domingo, 31 de octubre de 2010
El Vicariato Apostólico de San Miguel de Sucumbíos, en el Ecuador, a partir de las doce de mediodía de hoy, es asumido por la Sociedad de Vida Apostólica Virgo Flos Carmeli -constituída por sacerdotes Heraldos del Evangelio- que recibe el «Ius Commissionis» de la Santa Sede.
Padre Rafael Ibarguren, Heraldo del Evangelio
El Rvdo. P. Rafael Ibarguren, EP
El día de hoy el Santo Padre Benedicto XVI aceptó la renuncia, por límite de edad, presentada por S. E Monseñor Gonzalo López Marañón, OCD, Vicario Apostólico de Sucumbíos; y nombró como administrador Apostólico del Vicariato –sede vacante de Sucumbíos- al Padre Rafael Ramón Ibarguren Schindler, EP, actual capellán y asistente espiritual del colegio Heraldos del Evangelio Internacional de Asunción en Paraguay.
Datos Biográficos
El P. Rafael Ramón Ibarguren Schindler, EP, nació el 26 de junio de 1952 en Buenos Aires (Argentina); fue ordenado diácono el 8 de diciembre de 2004 en Avezzano (Italia) y sacerdote el 15 de junio de 2005 en la Basílica del Carmen en Sao Paulo (Brasil). Pertenece a la sociedad clerical de Vida Apostólica Virgo Flos Carmeli.
Realizó sus estudios de filosofía y teología en Sao Paulo- Brasil; obtuvo la licenciatura canónica en Teología Moral con énfasis en Doctrina Social de la Iglesia y el doctorado en Teología en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín.
A lo largo de su ministerio sacerdotal, el P. Rafael Ramón Ibarguren Schindler, ha desempeñado los siguientes cargos pastorales:
Desde 2005: Presidente de la Hermandad Centroamericana de los Heraldos del Evangelio, con sede en San José de Costa Rica.
2001-2007: Responsable local de los Heraldos del Evangelio y coordinador de la pastoral con la Arquidiócesis de Managua, Nicaragua. Capellán del colegio Pureza de María de Managua. Miembro del Consejo Consultivo del Hospital de la Mujer Bertha Calderón de Managua; Animación de retiros y charlas para jóvenes en Guatemala, el Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica;
2002-2008: Colaborador regular de la página de opinión del periódico La Prensa, Nicaragua.
2007-2009: Asistente espiritual de la Asociación Salvadme Reina de Fátima (España).
Desde 2009: Consiliario de la Federación Mundial de las Obras Eucarísticas de la Iglesia- Asociación Fieles de Derecho Pontificio y administrador parroquial de la Parroquia de Archicollar-Camarenilla en Toledo, España.
Desde 2010: Capellán y asistente espiritual del Colegio Heraldos del Evangelio Internacional de Asunción, Paraguay. La Conferencia Episcopal Ecuatoriana, se congratula por esta designación.
(Fuente: Secretaría General de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana)

miércoles, 27 de octubre de 2010

Iglesia en los Estados Unidos publica guía para implementar nueva edición del Misal Romano en habla inglesa

Washington (Martes, 26-10,2010, Gaudium Press) En noviembre del próximo año será implementado en cada una de las diócesis de los Estados Unidos una nueva edición del Misal Romano en habla inglesa. Con el fin de ofrecer información completa -así como formación paulatina a cada una de las jurisdicciones eclesiales, instituciones educativas católicas y fieles- sobre los cambios que se introducirán con la nueva traducción del texto oficial que se utiliza para la celebración de la Santa Misa, la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) editó recientemente la "Guía Parroquial para la Implementación del Misal Romano". Este tutor hace parte de las diferentes iniciativas que la USCCB, a través del Comité para el Culto Divino, viene desarrollando para dar a conocer los cambios que traerá la Tercera Edición del Misal en habla inglesa. Según información del Comité para el Culto Divino de la USCCB, la guía ofrece, principalmente, un recurso de planificación para que las parroquias, y también las instituciones educativas, vayan incorporando paulatinamente los cambios del texto de la Santa Misa.
De esta manera, la guía incluye folletos, insertos de anuncios y un calendario que detalla los pasos que pueden contribuir en este proceso. Asimismo, ofrece sugerencias para que párrocos, diáconos, liturgistas, músicos, entre otros, introduzcan la nueva traducción en la vida de la parroquia, como, por ejemplo, ideas para que sacerdotes y diáconos -en las homilías dominicales- conecten las lecturas del domingo con la puesta en práctica de las nuevas modificaciones.
DVD.jpgAdicional a la guía, la USCCB también ha dispuesto un DVD que ofrece recursos multimedia de catequesis sobre la liturgia que servirá de preparación para la aplicación de la nueva edición del Misal Romano. El material, titulado "Become One Body, One Spirit in Christ" -"Conviértete en un solo cuerpo y un solo espíritu en Cristo"-, contiene herramientas e instrucciones de los nuevos textos, y sobre la naturaleza y finalidad de la liturgia, así como una breve historia sobre la Misa y lecciones detalladas de las partes de la Misa.
La nueva traducción al inglés del Misal Romano fue aprobada por el Vaticano el pasado mes de julio para que se implemente en los Estados Unidos y demás países de habla inglesa. La actualización del texto, según explica el Comité para el Culto Divino de la USCCB, tuvo que ser incorporada a raíz de la publicación, en el año 2002, de una nueva edición del "Missale Romanum" -tercera edición típica, desde el Concilio Vaticano II, para su uso en la Iglesia-, que hacía necesaria una nueva traducción al inglés.
Las modificaciones del texto, que se convertirá en el cambio más significativo de la Misa en los últimos 40 años en los Estados Unidos, harán el Misal más cercano al latín original, del cual se han desarrollado las traducciones de la liturgia moderna. La Primera Edición del Misal en inglés fue emitida en 1969 con un mensaje más sencillo, moderno y cercano a los fieles. El nuevo texto, aunque manteniendo su cercanía, busca darle mayor riqueza a la liturgia.
Gaudium Press / Sonia Trujillo

sábado, 23 de octubre de 2010

Sesión de este viernes abrió la primera etapa del proceso de beatificación del Cardenal Van Thuân

Ciudad del Vaticano (Viernes, 22-10-2010, Gaudium Press) La sesión solemne de investigación diocesana sobre la vida, las virtudes y la fama de santidad del cardenal vietnamita Francisco Nguyen Van Thuân, primer paso para una eventual beatificación, fue abierta oficialmente este viernes, informó la Radio Vaticana. La ceremonia tuvo inicio de mañana, en el Palacio Lateranense, en Roma.
Con esto, se da inicio, a tres años del anuncio de la causa de beatificación del cardenal, fallecido en 2002, al análisis de los elementos que podrán hacer del purpurado un beato. El cardenal fue presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz de 1998 a 2002.
van-thuan.jpgEl Cardenal Peter Turkson, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, fue quien abrió los actos de hoy, presidiendo la Eucaristía en sufragio del purpurado. Después, en la Pontificia Universidad Lateranense, se realizó la entrega de los Premios "Van Thuân - Solidaridad y Desarrollo", que este año llegaron a su tercera edición. Por la noche, el concierto "Testimonio de Esperanza" en la Basílica de San Antonio finaliza los ritos en homenaje al cardenal.
Retrospección
Durante la vigencia del régimen comunista en el país del extremo este asiático, el cardenal pasó 13 años en prisión, de 1975 a 1988.
En 1991, fue obligado a abandonar Vietnam y fue recibido por el Papa Juan Pablo II en Roma, pasando a formar parte de la curia romana. En 1998, fue nombrado por el pontífice presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz y, en 2001, hecho cardenal.
En su tierra natal, el religioso es venerado por casi todos, desde niños hasta adultos, católicos y no-católicos. Acostumbraba decir que el "secreto" para haber resistido a tanto tiempo de prisión fuera la Eucaristía. Él celebraba la misa en secreto, después que los fieles le llevaban, escondido, un poco de vino, agua y hostia. Consta que durante la noche los presos participaban de la adoración eucarística, de manera que muchos que no eran católicos acabaron convirtiéndose.

viernes, 22 de octubre de 2010

España a la expectativa por la pronta visita de Benedicto XVI

Madrid (Viernes-22-2010, Gaudium Press) Serán solo dos días, entretanto de una nutrida agenda, como generalmente ocurre cuando el Sumo Pontífice realiza uno de sus viajes apostólicos. El próximo sábado 6 de noviembre Benedicto XVI llegará a Santiago de Compostela, España, participará de una ceremonia de bienvenida en el aeropuerto con la presencia de los Príncipes de Asturias y principales autoridades nacionales, regionales y locales; visitará la Catedral de la ciudad donde se hallan los restos del apóstol Santiago, y en las horas de la tarde oficiará una misa en la Plaza del Obradoiro, donde además de la homilía se realizarán los discursos protocolarios. Ese mismo día volará a Barcelona en las horas de la noche.
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Catedral de Santiago de Compostela
Al día siguiente, domingo, el Papa tendrá un encuentro con los reyes de España al inicio de la jornada, de donde partirá a la Consagración de la iglesia de la Sagrada Familia, ceremonia que concluirá con el rezo del Angelus. En la tarde visitará la Obra Benéfico social "Niño Dios", asistirá luego a una recepción en oficial en la sede del Arzobispado de Barcelona, para dirigirse finalmente al aeropuerto donde se realizará la ceremonia de despedida, tras lo cual iniciará su viaje de regreso a Roma. En solo 36 horas el Sumo Pontífice habrá recorrido más de 4.000 kilómetros, en su segunda visita a España tras la del 2006 en Valencia, al Encuentro Mundial de las Familias.
El año Xacobeo - La Catedral de Santiago
La visita del Papa a Santiago de Compostela se da con ocasión de la celebración del Año Jubilar o Año Xacobeo, que celebra esta archidiócesis cada vez que el 25 de julio, día de Santiago Apóstol, cae domingo. Como ya fue noticiado por Gaudium Press, fácilmente se sobrepasarán las previsiones que se tenían de 220.000 peregrinos para este año Xacobeo 2010, en lo que ciertamente ha influido la futura visita del Pontífice. De cómo ha crecido el número de peregrinos al santuario compostelano dan fría cuenta las estadísticas: En el año 2004 fueron en total 179.000, y en el 2000 55.004 peregrinos. ‘Peregrinos' en sentido estricto, se dice de quienes recorren cien kilómetros a pie o caballo, o doscientos kilómetros en bicicleta.
La Iglesia de Compostela fue erigida el día 5 de diciembre de 1095 por el Papa Urbano II mediante la Bula Veterum sinodalia. El acto papal fue la ratificación jurídica de una situación anterior de hecho, pues la misma Bula declara a la nueva Iglesia heredera absoluta de todo cuanto pertenecía a la Iglesia de Iria Flavia, sin comportar más novedad que el cambio de nombre, sede y condición jurídica; la hasta entonces sufragánea de Braga, pasó a serlo únicamente de la Santa Sede.
Su antecesora, la Iglesia de Iria Flavia, irrumpe en la historia en el I Concilio de Braga (año 569) de forma tan abrupta que hace inverosímil la afirmación de algunos historiadores, según la cual éste fue el momento de su nacimiento, que ciertamente ocurrió mucho antes.
Desde que, hacia el año 829, el obispo Teodomiro descubrió la tumba del Apóstol Santiago, la vida diocesana estuvo determinada por su culto, en la acogida y atención a los peregrinos que de todo el mundo acudían, y siguen acudiendo, a venerarla. Esta ruta se convirtió en el vehículo por el que circularon las ideas que forjaron la cultura europea. La más hermosa plegaria después del Ave María que el pueblo cristiano dirige a la Madre de Dios, la Salve Regina (Dios te Salve, reina y madre de misericordia...) fue un regalo a la Iglesia Universal del Obispo de Iria Flavia y Compostela San Pedro de Mezonzo (985-1003).
Con información de la Conferencia Episcopal Española.
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lunes, 18 de octubre de 2010

Desde ayer, la Iglesia tiene seis nuevos santos

La ceremonia de canonización ocurrió en la mitad de la Asamblea Especial para el Oriente Medio del Sínodo de los Obispos y contó con la presencia de los padres sinodales 
Ciudad del Vaticano (Lunes, 18-10-2010, Gaudium Press) El Papa Benedicto XVI presidió este domingo, en la Plaza San Pedro, la canonización de seis beatos: una virgen española, Candida María de Jesús Cipitria y Barriola; dos vírgenes italianas: Giulia Salzano y Battista Camilla da Varano; un sacerdote polaco, Stanislao Kazimierczyk Soltys; un religioso canadiense, el hermano André Bessette; y una monja australiana; María de la Cruz MacKillop, cuya ceremonia fue muy esperada, pues se trató de la primera beata de Australia en ser canonizada.
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Santa María de la Cruz MacKillop
Por ocasión de las canonizaciones, cada país podía enviar 8 concelebrantes. Los gobiernos también delegaron sus representantes. De España se hizo presente el viceministro de Justicia, Juan Carlos Campo Moreno; de Australia, el ministro de Relaciones Exteriores, Kevin Rudd; de Canadá, el ministro de Relaciones Exteriores, Lawrence Cannon y el Presidente del Senado, Noel A. Kinsella; de Italia, el subsecretario de la Presidencia del Consejo de los Ministros, Gianni Letta; de Polonia, el nuevo presidente, Bronislaw Komorowski, y su esposa.
En la delegación eclesiástica para la ceremonia participaron los obispos de las causas de canonización. Australia estuvo representada por el Azobispo de Sydney, el Cardenal George Pell; Canadá por el Arzobispo de Montreal, el Cardenal Jean-Claude Turcotte; España por el Arzobispo de Madrid, el Cardenal Antonio Maria Rouco Varela; Italia por el Arzobispo de Napolés, el Cardenal Crescenzo Sepe y por el Arzobispo de Camerino-San Severino Marche Mons. Francesco Giovanni Brugnaro; y Polonia por el Arzobispo de Cracovia, el Cardenal Stanislao Dziwisz.
Por su parte, las delegaciones de cada causa se hicieron presentes en los momentos de preparación de las celebraciones, de veneración de las reliquias, de procesión de oferta y de comunión de las manos del Santo Padre. El canto, que estuvo guiado por la Capilla Sixtina bajo la dirección del Maestro Giuseppe Liberto, fue enriquecido por los coros de la postulación de Stanislao Kazimierczyk, de Mary MacKillop, y de Giulia Salzano.
La ceremonia de canonización ocurrió en la mitad de la Asamblea Especial para el Oriente Medio del Sínodo de los Obispos, por eso también participaron los padres sinodales.

jueves, 14 de octubre de 2010

Santa Teresa de Jesús (de Ávila)

Martirologio Romano: Memoria de santa Teresa de Jesús, virgen y doctora de la Iglesia, que nacida en Ávila, ciudad de España, y agregada a la Orden de los Carmelitas, llegó a ser madre y maestra de una observancia más estrecha, y en su corazón concibió un plan de crecimiento espiritual bajo la forma de una ascensión por grados del alma hacia Dios, pero a causa de la reforma de su Orden hubo de sufrir dificultades, que superó con ánimo esforzado, y compuso libros en los que muestra una sólida doctrina y el fruto de su experiencia (1582).

Etimología: Teresa = Aquella que es experta en la caza, viene del griego


Nacida en Ávila el año 1515, Teresa de Cepeda y Ahumada emprendió a los cuarenta años la tarea de reformar la orden carmelitana según su regla primitiva, guiada por Dios por medio de coloquios místicos, y con la ayuda de San Juan de la Cruz (quien a su vez reformó la rama masculina de su Orden, separando a los Carmelitas descalzos de los calzados). Se trató de una misión casi inverosímil para una mujer de salud delicada como la suya: desde el monasterio de San José, fuera de las murallas de Avila, primer convento del Carmelo reformado por ella, partió, con la carga de los tesoros de su Castillo interior, en todas las direcciones de España y llevó a cabo numerosas fundaciones, suscitando también muchos resentimientos, hasta el punto que temporáneamente se le quitó el permiso de trazar otras reformas y de fundar nuevas cases.

Maestra de místicos y directora de conciencias, tuvo contactos epistolares hasta con el rey Felipe II de España y con los personajes más ilustres de su tiempo; pero como mujer práctica se ocupaba de las cosas mínimas del monasterio y nunca descuidaba la parte económica, porque, como ella misma decía: “Teresa, sin la gracia de Dios, es una pobre mujer; con la gracia de Dios, una fuerza; con la gracia de Dios y mucho dinero, una potencia”. Por petición del confesor, Teresa escribió la historia de su vida, un libro de confesiones entre los más sinceros e impresionantes. En la introducción hace esta observación: “Yo hubiera querido que, así como me han ordenado escribir mi modo de oración y las gracias que me ha concedido el Señor, me hubieran permitido también narrar detalladamente y con claridad mis grandes pecados. Es la historia de un alma que lucha apasionadamente por subir, sin lograrlo, al principio”. Por esto, desde el punto de vista humano, Teresa es una figura cercana, que se presenta como criatura de carne y hueso, todo lo contrario de la representación idealista y angélica de Bernini.

Desde la niñez había manifestado un temperamento exuberante (a los siete años se escapó de casa para buscar el martirio en Africa), y una contrastante tendencia a la vida mística y a la actividad práctica, organizativa. Dos veces se enfermó gravemente. Durante la enfermedad comenzó a vivir algunas experiencias místicas que transformaron profundamente su vida interior, dándole la percepción de la presencia de Dios y la experiencia de fenómenos místicos que ella describió más tarde en sus libros: “El camino de la perfección”, “Pensamientos sobre el amor de Dios” y “El castillo interior”.

Murió en Alba de Tormes en la noche del 14 de octubre de 1582, y en 1622 fue proclamada santa. El 27 de septiembre de 1970 Pablo VI la proclamó doctora de la Iglesia.

Exitoso final de la operación San Lorenzo termina con 33 mineros sanos y salvos, en Chile

A las 21:55 del miércoles 13 fue rescatado el último de los mineros atrapados en la mina San José, dándose término a una hermosa jornada donde la vida fue la protagonista
Copiapó (Jueves, 14-10-2010, Gaudium Press) A las 21:55 de ayer, el ascenso del veterano minero Luis Urzúa marcó el fin de la exitosa operación de rescate San Lorenzo. Tras una emotiva jornada marcada por el reencuentro, la alegría, las profundas manifestaciones de fe y el reiterado agradecimiento a Dios de los mineros y sus familiares, las autoridades sellaron para siempre el ducto que permitió el retorno de los 33 trabajadores.
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Luiz Urzúa, el último de los mineros en recuperar la libertad
"Estoy orgulloso de lo que ha hecho. Gracias a todo Chile, a los rescatistas y a todas las personas que han cooperado. Me siento orgulloso de ser chileno y de vivir en este país", dijo Urzúa.
Luego, el Presidente Sebastián Piñera, felicitó al minero por su destacada labor en la coordinación y el cuidado de sus compañeros, especialmente en los días previos al primer contacto, y también agradeció a todos quienes intervinieron "incansablemente" en esta hermosa e histórica hazaña.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Alegría y emoción embargan a todo Chile por rescate de los 33 mineros

Copiapó (Miércoles, 13-10-2010, Gaudium Press) A las 23:51 del martes 12, la cápsula Fénix inicio su viaje desde las profundidades de la mina San José trayendo consigo a Florencio Ávalos Silva, 31 años, el primero de los mineros en ser rescatado. Gracias a Dios y la Virgen la travesía se desarrolló con absoluta normalidad, y a eso de las 00:10 de hoy, la sirena y la baliza anunciaban a todo Chile y el mundo la llegada del trabajador a la superficie.
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Momento en que el primer minero rescatado, Florencio Ávalos,
es recibido por el presidente Piñera
Momentos muy emotivos y llenos de felicidad se vivieron cuando la cápsula culminó su ascenso y el equipo técnico encargado del rescate dio la bienvenida a Ávalos, quien tras salir abrazó conmovido a su esposa y a su hijo, a los rescatistas y al Presidente Sebastián Piñera. El trabajador rápidamente fue llevado a la zona de descanso mientras todo un país aplaudía y festejaba esta gran hazaña.
Al cierre de esta nota se prepara para descender el segundo rescatista, Roberto Ríos, quien apoyará la labor comenzada por su compañero Manuel González.

martes, 12 de octubre de 2010

San Andrés Bessette, CSC: El taumaturgo de Montreal

Una auspiciosa noticia recorrió inmediatamente toda la villa. “¡El Hermano Andrés está en el barrio visitando a una mujer enferma!”.
Las puertas de las casas se abrieron con rapidez, los niños salieron corriendo a su encuentro, familias enteras aparecieron de pronto en la entrada de sus residencias, los enfermos fueron llevados a toda prisa.
Una pequeña multitud se agrupó en torno a aquel hombre menudo, de blancos cabellos y ojos encendidos, que se movía lentamente, con una sonrisa acogedora.
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San Andrés Bessette no llegó a ver finalizado el espléndido santuario construido en lo alto de Mont-Royal.
La cruz que se encuentra sobre la cúpula es el punto
más elevado de la ciudad.
Ora se detenía para estrechar con firmeza la mano de un muchacho diciéndole: “No te preocupes que las cosas se van a enderezar”; ora se fijaba más adelante en un anciano preguntándole:
“¿Tienes fe de que San José puede curarte?”, y añadía: “¡Ánimo, ten confianza en San José!”.
Finalmente, antes de marcharse, le daba a todos un último consejo: “¡Continuad rezando!”.
Dentro ya del coche el conductor le comentaba:
— Parece una escena de la vida de Jesús: el pueblo corriendo delante de usted pidiéndole favores y curaciones.
— Quizá... pero aquí Dios se está valiendo ciertamente de un instrumento bastante miserable —le respondió el santo con sencillez.
“Les estoy mandando a un santo”
Alfredo —era éste su nombre de Bautismo— nació en el seno de una familia pobre y numerosa, el 9 de agosto de 1845, en la aldea de Saint-Grégoire d'Iberville, cercana a Montreal. Tenía una salud débil y el dolor le acompañó desde pequeño.
Según narran algunos de sus biógrafos, su acusada devoción a San José tal vez tuviera origen en el hecho de que su padre era carpintero.
Pero, en cualquier caso, la vida de Alfredo estará marcada, ya desde su infancia, por una relación muy especial con el Patriarca de la Iglesia, a quien le construiría el templo más grande del mundo a él dedicado.
Sin embargo, antes tendría que recorrer un largo y sinuoso camino. Intentó ejercer varios oficios, sin éxito, debido a su precaria salud. Con veinte años se fue a Estados Unidos para buscar trabajo en las fábricas textiles de Connecticut, pero regresó poco después, cuando se hizo patente que no tenía fuerzas para esos servicios.
El párroco de su pueblo natal fue quien, al darse cuenta de la virtud, rectitud y constancia del joven, discernió en él una auténtica vocación religiosa y lo encaminó al colegio que la Congregación de la Santa Cruz — fundada en Francia por el Beato Basilio Moreau hacía poco tiempo— tenía en Montreal. “Les estoy mandando a un santo”, declaró el sacerdote en la carta de recomendación de aquel candidato sencillo y analfabeto.
La mejor “tarjeta de visita” de la Congregación
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San Andrés Bessette.
Alfredo no defraudó aquellas expectativas. Enseguida aprendió a leer y, con su comportamiento ejemplar, ayudó a elevar el padrón del noviciado. La meditación sobre los sufrimientos de Cristo siempre había sido una de las columnas de su espiritualidad. “Si recordáramos que el pecado crucifica nuevamente al Señor, nuestras oraciones serían más adecuadas” 1, afirmaba. No obstante, procuraba sin descanso que sus compañeros estuvieran siempre animados: “Intentad no estar tristes.
Es bueno sonreír un poco…”. Cuando se iba acercando el final del noviciado, Alfredo Bessette temía que le fuera denegada la autorización para profesar los votos religiosos, por causa de su débil salud.
Pero tras pedirle al obispo, Mons. Ignacio Bourget, su intercesión, terminó haciéndolo el 22 de agosto de 1872, cambiando el nombre de Bautismo por el de Hermano Andrés.
El superior le encargó el cuidado de la portería del colegio, donde desempeñaba a la perfección sus tareas: mantenía el ambiente con un orden eximio, hacía las veces de cartero y ejecutaba otros tantos menesteres.
Al hablar inglés y francés demostró tener un especial talento en la recepción de las personas y hacerlas sentirse a gusto. Acabó por convertirse en la mejor “tarjeta de visita” de la Congregación.
Al final de su vida acostumbraba decir espirituosamente: “Cuando ingresé en esta comunidad, los superiores me mostraron la puerta y ahí me quedé durante cuarenta años”. 2
Numerosas y bien documentadas curaciones
Aproximadamente cinco años después de su entrada en Religión, empezó a manifestarse en él el don de curación. Una vez, se acercó al lecho donde yacía un estudiante con mucha fiebre y le mandó que se fuera a jugar, afirmando que gozaba de perfecta salud. Para sorpresa del médico de guardia, el niño salió sano de la cama.
En otra ocasión, llegó a la portería el padre de un alumno, con cara de preocupación, y el buen hermano le preguntó cuál era su problema. El pobre hombre le explicó que su esposa se había quedado paralítica. “Quizá no esté tan enferma como parece”, le dijo el santo. En ese momento, al otro lado de la ciudad, la mujer se levantó y empezó a andar regularmente.
El Hno. Andrés aprovechaba esas curaciones, realizadas siempre de manera discreta, con apariencias de normalidad, para hacer un continuo apostolado: recomendaba la oración perseverante, sugería novenas, “recetaba” la aplicación del aceite de una lamparita que ardía ante una imagen de San José, o bien que llevaran encima una medallita suya, porque decía que “todo eso son actos de amor y de fe, de confianza y de humildad”.
Igualmente hacía hincapié en aclarar la verdadera causa de esas sanaciones que le atribuían, pues era el buen Dios quien hacía los milagros y San José quien los conseguía.
“Yo sólo soy el perrito de San José”, decía con humildad.3
Otro día, mientras limpiaba el pasillo central del colegio, se presentó ante él, apoyada en dos personas, una mujer atacada de reumatismo, incapaz de andar por sí misma. El Hno. Andrés, mirándola con perplejidad, le dijo:
— Me parece que usted puede caminar por su propia cuenta. ¿Por qué no intenta ir sola hasta la capilla?
Así lo hizo y regresó a su casa andando sin dificultad y llorando de agradecimiento.
Cuando la afluencia de enfermos empezó a perturbar la rutina del colegio, el Hno. Andrés transfirió sus actividades apostólicas a una estación de autobuses, situada en las cercanías.
El arzobispo, al enterarse de esto, le preguntó a los superiores qué haría si le obligasen a parar de hacer milagros. Al saber que obedecería ciegamente, replicó: “Pues entonces, déjenlo. Si esta obra es de Dios, florecerá; si no, se desmoronará”. 4
Las curaciones de las almas y de los cuerpos continuaron a raudales. Más de cuatro mil páginas documentándolas fueron recogidas durante el proceso de su beatificación.
Uno de los casos más impresionantes es el de un joven, víctima de un terrible accidente industrial.
Con la cara quemada, con riesgo de quedarse ciego, corrió en busca del Hno. Andrés, pero éste estaba atendiendo a un infeliz canceroso y había otros muchos a la espera. Sin haberlo visto llegar siquiera, el religioso apareció y le preguntó:
— ¿Quién ha dicho que perderás la vista? ¿Confías en la intercesión de San José?
Ante su afirmativa respuesta le recomendó:
— Ve a la iglesia, asiste a Misa y comulga en honor a San José. Continúa con tus medicamentos, pero añádeles una gota de aceite de la lamparita del glorioso Patriarca, y reza esta jaculatoria:
“San José, ruega por nosotros”.
Ten confianza que todo irá bien.
El accidentado lo hizo todo con exactitud y, al día siguiente, el tejido cauterizado de su rostro se cayó como “hojas de papel celofán”. Completamente restablecido regresó en señal de agradecimiento.
— Agradéceselo a San José y no dejes de rezar —se limitó a decir el santo taumaturgo.
La dueña de una cafetería cercana, que días atrás había visto al muchacho con la cara desfigurada, no podía creer que se tratara de la misma persona. Y empezó a pregonar por todas partes el impresionante milagro del que había sido testigo.
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Placas conmemorativas y exvotos son testigos de las numerosas curaciones ocurridas en el primer oratorio, donde San Andrés recibía
diariamente entre 200 y 400 personas.
Una iglesia para San José
No obstante, un santo anhelo abrasaba el alma del humilde portero. Ansiaba construir cerca del colegio, en Mont-Royal, una iglesia en honor a su protector. Pero el objetivo era muy osado…
Cierto día, un religioso de su comunidad le contó que la imagen de San José que tenía en su celda parecía que se había girado sola en dirección a ese monte. Exultante, el Hno. Andrés reconoció en ese hecho la esperada señal de la Providencia para comenzar la realización de su deseo, y sembró de medallitas el lugar anhelado.
En 1896 la Congregación de la Santa Cruz adquirió aquel terreno con el fin de evitar al colegio una mala vecindad. El Hno. Andrés obtuvo autorización para poner una imagen de San José en la gruta que allí existía y las peregrinaciones no tardaron en comenzar. Miles y miles de personas iban a visitarla.
Tras ahorrar doscientos dólares, a partir de los cortes de pelo de los alumnos del colegio, a cinco centavos cada uno, fue posible levantar una pequeña capilla. También empezó a conseguir limosnas en el “platito de ofrendas” depositado a los pies del santo, y hasta de Estados Unidos llegaban donativos.
En 1904 fue erigido el pequeño Oratorio de San José, compuesto por una capilla un poco más grande y un despacho, que el Hno. Andrés ocupó como residencia. Trece años después el edificio fue ampliado, de manera a albergar a mil personas sentadas, que enseguida se quedó pequeño por la gran afluencia de gente que allí concurría.
La construcción de la actual basílica —la iglesia más grande de Canadá— empezó en 1924. Ocho años más tarde se hizo necesario pararla por falta de medios, como consecuencia de la crisis económica por la que atravesaba el país. Sin afligirse, el Hno. Andrés puso una imagen de San José en el interior del edificio inacabado, diciendo:
— Si él desea un techo sobre su cabeza, el techo vendrá.
Dos meses después se reiniciaban las obras…
Cabe mencionar que, aun cuando el Hno. Andrés considerase un deber llevar adelante esa construcción, sólo le dedicaba el tiempo permitido por la obediencia, sin dejar de cumplir sus funciones.
Ministerio de amorosa oblación
El día a día de aquel humilde portero estaba todo tomado por un ministerio de amorosa oblación.
Empezaba la jornada ayudando en dos Misas, y a las ocho de la mañana abría la puerta a los visitantes. En el pequeño despacho, el que le servía de celda, recibía cotidianamente entre 200 y 400 personas, llegando a veces a 700.
Los que iban al encuentro del Hno. Andrés en busca de sensacionalismo salían decepcionados. Sus consejos eran sencillos y sensatos, procurando la curación de las almas más que el alivio de los males corporales.
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Tres millones de peregrinos visitan anualmente el Santuario de Mont-Royal. En las fotos: fieles venerando el túmulo de San Andrés, encendiendo algunas de las 10.000 lamparitas de la capilla votiva o dando testimonio de gracias recibidas.
Algunas veces se limitaba a ayudar a la gente a que aceptara la voluntad divina. “Dios tendrá una eternidad para consolarte de los sufrimientos que padeces aquí”,5 les decía.
Animaba también a la Confesión frecuente y a la Comunión diaria, garantizándoles que Jesús no rechaza nada a quien lo hospeda en su corazón.
Y comentaba: “Qué cosa curiosa: recibo numerosos pedidos de curaciones, pero raramente alguien me pide la virtud de la humildad o el espíritu de fe”.6
Con las personas apartadas de la práctica religiosa por flaqueza o por ignorancia demostraba ilimitada compasión. Les contaba de un modo conmovedor la parábola del hijo pródigo y concluía: “ Comme le bon Dieu est bon —¡Qué bueno es Dios!”. Pero cortaba de raíz las actitudes de rebeldía y mala fe: “¿Es que acaso Dios te debe algo? Si así lo piensas, puedes arreglártelas con Él”.7
El precio con el que compraba el alivio y la conversión de esas almas era muy alto. Al final de la jornada, incluso consumido por la indisposición y el cansancio, aún hacía un pausado Vía Crucis en la capilla y, a continuación, arrodillado durante horas rezaba con los brazos abiertos en forma de cruz. Su cama permanecía muchas veces intacta durante toda la noche.
Y cuando un hermano de hábito le imploró que durmiese, ofreciendo su sueño como una oración, le respondió con gravedad: “Si supieses el estado de aquellos que me piden oraciones, no me harías tal sugerencia”.8
Primeros frutos póstumos
Los fieles amaban a aquel buen anciano de cabellos blancos y le pedían que no los dejase. Pero al cumplir los 92 años la muerte ya se acercaba y él les consolaba amablemente afirmando que si alguien puede hacer el bien en la Tierra, más aún lo podrá hacer en el Cielo.
El 6 de enero de 1937 la triste noticia era publicada con destaque en los periódicos más importantes de Montreal: “Ha muerto el Hermano Andrés”. Enfrentando la nieve y el hielo, una verdadera multitud empezó a desplazarse hacia Mont-Royal para despedirse de su taumaturgo.
Llegaban en avión, en tren, en cualquier medio de locomoción. La muchedumbre –tomada de devoción y piedad– había desbordado el Oratorio de San José y los confesionarios se llenaban de penitentes. Se calcula que un millón de personas subieron el serpenteante camino del santuario para despedirse de aquel cuya única ambición había sido servir a Dios en el más completo desapego de la vida religiosa.
Eran los primeros frutos póstumos de este sencillo hermano laico que, el 17 de este mes, será el primer santo de su Congregación, así como el primer varón nacido en Canadá que es elevado a la honra de los altares.
* * *
El Hno. Andrés no llegó a ver terminado el gran santuario, concluido sólo a finales de la década de los 60, como tampoco vio la realización de otro de sus deseos: poner un gran Vía Crucis a las afueras de la iglesia, para fomentar la devoción a la Pasión del Redentor.
Es imposible no sentir su presencia en cada una de las dependencias de este impresionante templo, que atrae anualmente a tres millones de peregrinos que dan testimonio del poder de intercesión del Patrono de la Iglesia Universal. Nada más llegar, una gran imagen de San José, esculpida en piedra, recibe a los visitantes en la escalinata central. Una inscripción de tres palabras, colocada en su base, da la bienvenida, evocando la sabiduría sencilla y piadosa de aquel hermanito que yace en la cripta: “ Ite ad Joseph —Id hacia José”. 

1 FERGUSON, John. The Place of Suffering . London: James Clarke and Co., 1972, p. 115
2 BALL, Ann. Faces of Holiness . Huntington (IN): Our Sunday Visitor, 2001, p. 54
3 KYDD, Ronald. Healing Through the Centuries . Peabody (MA): Hendrickson, 1998, p. 85
4 BALL, op. cit., p. 57
5 TREECE, Patricia. Nothing Short of a Miracle . New York: Doubleday, 1988, p. 74
6 O'MALLEY, Vincent. Saints of North America. Huntington (IN): Our Sunday Visitor, 2004, p. 26
7 KNOWLES, Leo. Modern Heroes of the Church . Huntington (IN): Our Sunday Visitor, 2003, p. 82
8 TREECE, op. cit., p. 75

sábado, 9 de octubre de 2010

El Latín, nueva lengua en el servicio de traducción de Google

Mountain View (Viernes, 08-10-2010, Gaudium Press) Demostrando la creciente importancia del latín en los estudios, Google ha añadido esta lengua a su servicio de traducción on line automática.
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De esta manera, son ya 58 los idiomas propuestos por el traductor de Google, siendo el latín la única lengua muerta.
Entre los muchos beneficiados con la posibilidad de traducir al o desde el latín de forma on line, se encuentran particularmente los aproximadamente cien mil estudiantes norteamericanos que cada año se someten al llamado Examen Nacional de Latín (National Latin Exam).

viernes, 8 de octubre de 2010

La Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe, en México, se alista para vivir el Congreso Guadalupano 2010La Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe, en México, se alista para vivir el Congreso Guadalupano 2010

Ciudad de México (Martes, 05-10-2010, Gaudium Press) En continuidad con la celebración del Bicentenario de Independencia del pueblo mexicano -cuya fiesta central ocurrió el pasado mes de septiembre-, la antigua Basílica de Guadalupe será sede del Congreso Guadalupano 2010. El encuentro, que trascurrirá este 7 y 8 de octubre, tendrá como lema "Guadalupe, Patrona de nuestra libertad", y como tema "Guadalupe, conciencia de nación". Tal como se expone en el programa del Congreso, el encuentro busca ofrecerle al pueblo mexicano "una visión de fe, para la celebración del Bicentenario de nuestra Independencia Nacional, apegada a la verdad histórica, guadalupana, eclesial y pastoral, que nos ayude a reconocer a Santa María de Guadalupe en el corazón de nuestra identidad nacional e identificar los ideales y valores que inspiraron a nuestros antepasados, para emprender el camino del perdón y de la purificación de la memoria nacional".
El encuentro se desarrollará en tres bloques temáticos: en el primero se abordará el tema de la "Intelectualidad católica y vida religiosa en los umbrales del siglo XIX", que enfatizará sobre el estado del desarrollo intelectual del catolicismo novohispano, previo al movimiento de la independencia, como las casas de formación religiosa, seminarios, universidades y demás círculos de pensamiento y expresión católica.
Por su parte, el segundo bloque temático hará referencia a "Santa María de Guadalupe, conciencia de nación", en el que se reflexionará en torno a la presencia y el culto de "La Morenita", como un encuentro entre fe y patria en los albores de la independencia mexicana, así como la forma en la cual la Guadalupana se configuró en la identidad nacional de México.
El último bloque temático hablará sobre la "Vigencia de la identidad mexicana y el papel de Santa María de Guadalupe hoy", en el cual se destacará el lugar que ocupa, en la actualidad, la Iglesia católica en México, que, según se expone en el programa del Congreso, no ha sido marginal: "Durante casi 500 años, la Iglesia católica ha educado, sufrido y acompañado al pueblo mexicano, bajo el amparo de Santa María de Guadalupe, en las duras y cambiantes circunstancias de su devenir histórico".
Asimismo, durante el encuentro académico, los asistentes participarán de una visita guiada al Museo Basílica, para apreciar la exposición "María Madre de la Patria, la imagen guadalupana en la historia mexicana".
A la inauguración del Congreso -que será este jueves 7 de octubre a las 10:30 de la mañana, hora local-, asistirán el Cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo de Ciudad de México y Primado de México, el Nuncio Apostólico en México, Christophe Pierre, el Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, el Arzobispo Carlos Aguiar, y el Rector del Santuario de Guadalupe, Mons. Diego Monroy Ponce.
Gaudium Press / Sonia Trujillo

lunes, 4 de octubre de 2010

En Palermo, Benedicto XVI invita a los fieles a una vida cristiana humilde y simple

Benedicto XVI en Palermo2.JPGPalermo (Lunes, 04-10-2010, Gaudium Press) La precariedad por la falta de trabajo, la incerteza para el futuro, el sufrimiento físico y moral y el crimen organizado son los puntos débiles que la Sicilia de hoy debe enfrentar. Fue lo que pidió el Papa, alentando a los fieles que estaban presentes en la Misa en el Foro Itálico presidida por el Pontífice en Palermo. Benedicto XVI comenzó con una celebración eucarística, por la mañana, su última visita pastoral del año a Italia, por ocasión del encuentro eclesial regional de los jóvenes y las familias después de tres años de programa pastoral.
"Sicilia fue y es tierra de santos" que vivieron el Evangelio "con simplicidad e integralidad", Benedicto XVI recordó, dando como ejemplo las grandes santas de la isla: Rosalía, Ágata y Lucia. El Papa pidió a los fieles que sean humildes y confíen en Jesús, que "alienta, da fuerza y serenidad en todas las situaciones de la vida". "¡No tengan miedo de vivir y testimoniar la fe en los varios sectores de la sociedad, las múltiples situaciones de la existencia humana, principalmente en aquellas difíciles!", exhortó el Santo Padre.
"Es la fe que da la fuerza, confianza y coraje de seguir adelante a pesar de las dificultades. Es del mal, a su vez, aquello de lo que debe avergonzarse un cristiano". De forma indirecta, el Papa se refería al crimen organizado de la mafia, que afecta a la sociedad siciliana. La tentación del desaliento, el conformarse, son señales de debilidad en la fe que es capaz de cambiar la realidad, dijo el Papa al final, recordando a Mons. Pino Puglisi, religioso víctima de la mafia en la isla.

Benedicto XVI destaca ejemplo misionero de Anchieta a los obispos brasileños de las Regionales Norte 1 y Noroeste

Ciudad del Vaticano (Lunes, 04-10-2010, Gaudium Press) En la mañana de este lunes, el Papa Benedicto XVI recibió en audiencia en el Vaticano a todos los obispos brasileños de las Regionales Norte 1 y Noroeste de la Conferencia Nacional de Obispos del Brasil (CNBB), que se encuentran en visita "Ad Limina Apostolorum" en Roma. Los obispos ya habían sido recibidos en grupos menores a lo largo de la semana.
En su discurso a los prelados del norte del Amazonas y Roraima -Norte 1- y Acre, sur del Amazonas y Rondônia -Noroeste-, el Papa, después de agradecer las palabras del Arzobispo de Porto Velho, Rondônia, Brasil, Mons. Moacyr Grechi, enfocó la cuestión del misionero, especialmente entre las poblaciones y los indígenas en el Amazonas.
"Es preciso despertar en los cristianos la consciencia de discípulos y misioneros, rescatando la dimensión misionera de la Iglesia al convocar una 'Misión Continental'. La Iglesia no trabaja para sí: está al servicio de Jesucristo; existe para hacer que la Buena Nueva sea accesible para todas las personas", enfatizó el Papa, señalando que esto es una "consecuencia natural de la propia esencia de la Iglesia, un servicio del ministerio de la unión que Cristo quiso operar en su cuerpo crucificado".
El Papa dijo entonces que sería un error imponer cualquier cosa a la voluntad y consciencia de las personas -sería una afrenta a la libertad religiosa- pero, citando al Papa Pablo VI, dijo que los obispos pueden proponer, a esa consciencia, la verdad evangélica y la salvación en Jesucristo, con absoluta claridad y con todo el respeto por las opciones libres.
El Papa pidió a los obispos que no se olviden de las formas tradicionales de la misión y pidió que la fundasen en la Eucaristía. "La Misión Continental debe ser realmente eficaz, esta debe partir de la Eucaristía y conducir a la Eucaristía".
Benedicto XVI citó como ejemplo misionero a José de Anchieta. "Al pensar en los desafíos que esta propuesta de renovación misionera supone para vosotros, Prelados brasileños, me viene a la mente la figura del Beato José de Anchieta. Con efecto, su incansable y generosísima actividad apostólica, no libre de graves peligros, que hizo que la Palabra de Dios se propagase tanto entre los indios como entre los portugueses -razón por la cual desde el momento de su muerte recibió el epíteto de Apóstol del Brasil-, puede servir de modelo para ayudar a vuestras Iglesias particulares a encontrar los caminos para emprender la formación de los discípulos misioneros en el espíritu de la Conferencia de Aparecida", exhortó el Pontífice.