viernes, 28 de octubre de 2011

Fiesta del Señor de los Milagros


Alrededor del año 1650, unos negros angolas pertenecientes a la cofradía del barrio de Pachacamilla, en Lima, Perú, pintaron en uno de los muros del galpón donde se reunían, y donde quizá también habitaban, la imagen de un Cristo crucificado. En este lugar, hoy en día se erige el Monasterio de las Nazarenas, casa del Señor de los Milagros, llamado también de la Santa Cruz pues en 1674 se pintó una cruz como símbolo de protección, ante las amenazas de invadir Lima el pirata Jacobo L´Hermite Clerk.


Un 13 de noviembre del año 1655 un poderoso terremoto sacudió la ciudad de Lima sin causar daños ni al muro ni a la imagen del Cristo crucificado pintada en él por los angolas.

Este hecho prodigioso fue el que dio comienzo al culto popular al Señor de los Milagros, propagándose rápidamente entre la feligresía local pero sin la autorización del párroco del templo de San Marcelo, razón por la cual éste solicitó a la autoridad eclesiástica inmediata superior que se demoliera el muro a fin de evitar cualquier acto profano.


Sin embargo, la destrucción no pudo llegar a cumplirse debido a circunstancias fuera de lo común, quedando en pie el muro y la pintura del Cristo continuó ganando el prestigio y el favor del pueblo.

En el año 1661 Antonio de León se interesó por la imagen del Cristo Crucificado pintado por los negros angolas; el muro estaba en mal estado, ya que tras él corría una acequia que había debilitado su base. De León mejoró las instalaciones del sitio y construyó un apoyo a modo de altar, el cual sirvió también para reforzar la base dañada de la pared. Este hombre padecía de un tumor maligno y cada vez que visitaba el sitio pedía la gracia de curarse, hasta que la consiguió. Años después, Sebastián Antuñano, el tercer Mayordomo y el gran artífice del culto al Cristo Morado, compró el lugar y levantó una capilla.

sábado, 22 de octubre de 2011

Hoy se celebra la fiesta del Beato Juan Pablo II


Hoy 22 de octubre se celebra la fiesta litúrgica del Beato Papa Juan Pablo II, elevado a los altares en una multitudinaria Misa el 1 de mayo de 2011 en la Plaza de San Pedro en Roma.
La decisión de celebrar la memoria del Papa Peregrino el día 22 de octubre se tomó debido a que ese día en 1978 Juan Pablo II inició su pontificado.
En la homilía de aquella Eucaristía, el Papa Wojtyla hizo su emblemática exhortación a los católicos de todo el mundo: "¡No tengan miedo! ¡Abrid, más todavía, abrid de par en par las puertas a Cristo!"
Por ser Juan Pablo II aún beato, las celebraciones oficiales se realizan en Roma, ciudad de la que todo Papa es Obispo y en Polonia, su país natal. Esto no impide que católicos de otras partes del mundo, algunos de los cuales han solicitado a través de sus diócesis el permiso formal, puedan plegarse a las celebraciones.
El proceso de canonización del Papa Wojtyla sigue su marcha normal y se evalúan posibles milagros atribuidos a su intercesión, como confirmó a ACI Prensa hace unos días el Prefecto para la Congregación para las Causas de los Santos, Cardenal Angelo Amato.
El milagro que permitió la beatificación de Juan Pablo II fue la curación del Parkinson de la religiosa francesa Marie Simon-Pierre, sanada de Parkinson, la misma enfermedad que padeció el difunto Pontífice.
El 4 de octubre el Cardenal Amato explicó a ACI Prensa, que no hay prisa para la canonización. "Por ahora, nosotros disfrutamos de la beatificación. Porque la beatificación es un objetivo importante desde el momento en que ha sido confirmado el tema de la heroicidad de la virtud, sellado por un milagro grandioso", afirmó.