miércoles, 23 de marzo de 2011

Corte Suprema de la India rechaza la Eutanasia

Nueva Delhi (Miércoles, 23-03-2011, Gaudium Press) En una sentencia que no ha sido muy divulgada en Occidente, el pasado 7 de marzo, la Suprema Corte de la India rechazó una petición para reconocer un supuesto derecho a que los pacientes terminales eligiesen la muerte para poner fin a su sufrimiento.
La decisión tuvo lugar a raíz del caso de Aruna Shanbaug, una antigua enfermera de 63 años, quien desde hace 37 lleva una "persistente vida vegetal".
"El Derecho a la Vida garantizado por el Artículo 21 de la constitución no incluye el derecho a morir", expresó claramente la Corte Suprema, oponiéndose así de forma categórica a la eutanasia.
Como es común en casos similares, los titulares de la gran prensa se opusieron explícita o implícitamente a la decisión. Entretanto, desde muchos estamentos de la sociedad india surgían voces de apoyo.
"Este es un excelente fallo. La Corte ha mantenido el ‘ethos' cultural en este país", declaraba Rajeev Aggarwal, destacado especialista en cáncer en el Gangaram Hospital en Nueva Delhi, el jueves pasado. El oncólogo resaltó también el "amoroso cuidado" con que ha sido atendida Aruna por el personal del Hospital King Edward Memorial, en Mumbai.
"El país entero debe conocer el sentido de la dedicación y el sacrificio del equipo del KEM Hospital. En 37 años [de vida comatosa], Aruna no ha desarrollado una sola llaga" expresó también la Corte Suprema. Aruna Shanbaug fue víctima de un intento de violación el 27 de noviembre de 1973, en el hospital donde trabajaba. El atacante quiso estrangularla con una cadena de hierro lo que ocasionó que el flujo de oxigeno fuera interrumpido hacia su cerebro, induciendo el coma.
La petición de "muerte por piedad" había sido realizada por Pinki Virani, un activista social, escritor de un libro sobre el caso de Aruna. La Corte declaró que Virani "no puede pretender tener un grado de apego y vínculo con Aruna, como el que el equipo del Hospital Kem... afirma tener."
El Procurador general de la India, la más alta autoridad jurídica del gobierno, había intervenido ante la Suprema Corte diciendo: "Nosotros no podemos conducir a nuestros enfermos terminales padres o niños a la muerte. ¿Quién decide si alguien debe vivir o morir? ¿Quién lo sabe? Mañana puede haber una cura a un estado médico percibido hoy como incurable."
Con información del National Catholic Register

lunes, 21 de marzo de 2011

Masivo apoyo a la labor de los Heraldos del Evangelio en Sucumbíos, Ecuador, en marcha realizada ayer


IMG_0908.JPGNueva Loja (Lunes, 21-03-2011, Gaudium Press) "Considero esta manifestación religiosa no como un apoyo a mi persona o al carisma de mi congregación, sino como un acto de lo que representa entre ustedes el mandato del Papa": así hablaba Mons. Rafael Ibarguren, administrador apostólico del Vicariato de Sucumbíos, en Ecuador, al dirigirse a los fieles durante la masiva manifestación de apoyo a la labor que desarrollan los Heraldos del Evangelio en el Vicariato, que fue denominada "Marcha Blanca por la Paz". A la convocatoria asistieron millares de personas vestidas de blanco, entonando cánticos religiosos y portando numerosas banderas del Vaticano.
IMG_0764.JPGLos Heraldos del Evangelio están en Sucumbíos desde el 30 de octubre de 2010, cuando la Santa Sede aceptó la renuncia de Mons. Gonzalo López Marañón y nombró como administrador apostólico a Mons. Rafael Ramón Ibarguren Schindler, EP, quien hasta ese momento se desempeñaba como Capellán y asistente espiritual del Colegio Heraldos del Evangelio Internacional de Asunción, Paraguay, y Consiliario de la Federación Mundial de las Obras Eucarísticas de la Iglesia, entre otros cargos.
IMG_0780.JPGVarios miles personas, en una manifestación que ocupaba más de 10 cuadras, agradecían al Sumo Pontífice la designación de Mons. Ibarguren como administrador del Vicariato: "Agradecemos al Papa Benedicto XVI por haber nombrado a los Heraldos del Evangelio para Sucumbíos", "Sucumbíos está con los Heraldos", eran algunas de las consignas escritas en numerosas pancartas. La marcha concluyó frente a la Federación de Deportes de Sucumbíos, donde Mons. Ibarguren saludó a los asistentes y celebró una eucaristía.
"Nunca vimos tanta gente reunida en la calle", afirmó una señora presente.
En ese mismo sentido se expresaba el Tte. Coronel César Terán, jefe de Control de la Policía en Sucumbíos, quien aseguró al diario El Comercio que la ‘Marcha Blanca' "es la más grande que he visto" en la ciudad.
La manifestación tuvo como propósito responder a sectores eclesiales disidentes, que piden la salida de los Heraldos del Evangelio.
IMG_0709.JPG"Aquí el pueblo respalda al Papa"
"Si la Santa Sede los nombró para que vengan, debemos respetar como cristianos", declaró también a El Comercio Vicente Tandazo, fraile de la congregación de los Franciscanos Menores Conventuales, quien desde hace dos años oficia en la vecina ciudad de Shushufindi.
"Shushufindi había sido ajeno a este problema, pero al ver que no se respetan las decisiones del Papa debemos manifestarnos. Aquí el pueblo respalda al Papa", declaró el religioso.
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Mons. Ibarguren reparte la comunión en la misa
"Qué lindo es ver tanta gente aquí reunida en una misma fe, en una misma esperanza, en un mismo amor", declaró al final de la manifestación Mons. Ibarguren, resumiendo así el de unidad y de concordia cristiana que inspiró toda la marcha.

viernes, 18 de marzo de 2011

Presencia de Crucifijos en Escuelas Públicas no viola Derechos Humanos, sentencia Tribunal Europeo de Derechos Humanos

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Estrasburgo (Viernes, 18-03-2011, Gaudium Press) "Un crucifijo colgado de una pared es un símbolo esencialmente pasivo, cuya influencia sobre los alumnos no puede ser comparada a un discurso didáctico o a la participación en actividades religiosas": así reza el texto de la Sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que, rectificando su sentencia de noviembre de 2009, falló que la presencia de crucifijos en las escuelas públicas italianas no viola el derecho a la educación ni la libertad de pensamiento y religión. La sentencia rectificativa fue emitida por los 17 jueces de la Gran Sala del Tribunal.
De esta forma, quedó establecido con 15 votos a favor y dos en contra, que Italia no infringe el Convenio Europeo de Derechos Humanos en este sentido. La sentencia fue emitida en respuesta a la reivindicación de la italiana de origen finlandesa Soile Lautsi, que pidió al colegio de sus hijos que retirase el crucifijo de las salas de clase, alegando que el mismo contradecía el principio del laicismo en el cual quería educarlos.
El caso pasó por el Tribunal Constitucional italiano -que dijo no tener jurisdicción sobre el asunto-, por un tribunal administrativo del país y por el Consejo de Estado de Italia, que rechazó la reivindicación, lo que hizo que la cuestión llegase a Estrasburgo.
La nueva sentencia afirma que las autoridades italianas "dan a la religión mayoritaria del país una visibilidad preponderante en el ámbito escolar", pero eso no supone tampoco una violación del Convenio.
Por su parte el P. Federico Lombardi, portavoz de la Santa Sede, señaló que "la sentencia del Tribunal Europeo es acogida con satisfacción por la Santa Sede. Se trata de una sentencia muy trabajada y que hace historia, como demuestra el resultado al que ha llegado la Gran Sala al término de un examen profundo del tema". Para el Padre Lombardi la cultura de los derechos humanos "no debe ser puesta en contradicción con los fundamentos religiosos de la civilización europea, a la que el cristianismo ha dado una contribución esencial".
Con ocasión de la primera sentencia de una Sala del Tribunal, el portavoz vaticano había señalado que "es grave querer privar al mundo educativo de una señal fundamental de la importancia de los valores religiosos en la historia y la cultura italianas. La religión da una contribución preciosa a la formación y al crecimiento moral de las personas, y es un componente esencial de nuestra civilización".

"Nada parece ser lo de antes en Japón": Relato de un español en tierras niponas tras el terremoto

2011-03-17T111307Z_452720669_BM2E73H0XLM01_RTRMADP_3_JAPAN-QUAKE.jpgHachioji-shi, Tokio (Jueves, 17-03-2011, Gaudium Press) Desde el pasado viernes día 11 nada parece ser lo de antes en Japón. Soy un español, terciario de los Heraldos del Evangelio, y vivo con mi familia, mi mujer japonesa y nuestras dos hijas, en Hachioji, a las afueras de Tokio.
Aquel día,como tantos otros, estabamos todos en casa, tras la vuelta de la niña mayor del Kindergarten, cuando todo comenzó a temblar. Inmediatamente nos dimos cuenta que ese temblor no era normal, así que sin zapatos ni nada salimos rápidamente al jardín, con las niñas en brazos, y con una sensación todavía más de curiosidad que de preocupación o miedo. En los alrededores, poca gente salió de sus casas, ya que el terremoto no llegó tan fuerte a esta zona donde vivimos, bastante alejada de la costa, ya casi entre las montañas del interior.
Pero al volver a entrar y encender la tele, nos inquietó la información sobre la magnitud del seísmo y el urgente aviso de un maremoto gigante, que no podíamos acabar de creer. Al poco, entre fuertes réplicas que nos obligaron a salir otro par de veces de la casa, vimos por la tele con estupefacción como el tsunami tocaba tierra y se llevaba todo por delante. Entonces ya nos dimos cuenta, quizás como otra mucha gente, que aquello iba a causar enormes destrozos y, lo peor de todo, que iba a costar la vida a muchísimas personas.
Esa noche apenas dormimos, por la continuidad de las répilicas del terremoto, e impresionados por la magnitud del desastre. No creo que haya persona en el país que no esté impresionada y no haya derramadado al menos una lágrima por tanto sufrimiento.
Como en una pesadilla, los temblores se han seguido sucediendo en estos días, así como las terribles imágenes y relatos de esta tragedia que ha afectado a tanta gente. Y a eso se le ha sumado el miedo y la incertidumbre ante la amenaza de lo que está aconteciendo en la central nuclear de Fukushima.
En estos días el miedo y la tristeza se han apoderado de todo noreste del país. En Tokio, la gente ha acudido en masa a los supermercados y a las gasolineras, ya de por sí desabastecidas por causa del terremoto, y hay alimentos como la leche que ya apenas se pueden conseguir. A eso se añade los apagones de luz (debido a la inutilidad de la central de Fukushima, hay insuficiencia de energía eléctrica) y la intensa sensación de inseguridad, sobre todo ante el peligro de radioactividad.
Sin embargo, lo peor lo están sufriendo los refugiados de las zonas más afectadas por el tsunami. A la profunda tristeza de haber perdido por lo menos bienes, y en la mayoría de los casos a seres queridos, si no a la familia entera, se les añade la crítica situación en la que se encuentran en los refugios, sin apenas sitio y con carestía de agua, alimentos, medicinas y medios con que calentarse. Y es que, el deterioro de las infraestructuras (por el terremoto), el mal tiempo y, fundamentalmente, la falta de combustible, están imposibilitando en gran medida la llegada de la ayuda.
Realmente, éste parece un país completamente distinto al que fue tan solo una semana antes. No creo que nadie vuelva a vivir igual que antes, tanto está calando en las mentalidades lo sucesos presentes.
Para acabar, no querría dejar de mencionar algo que me ha impresionado y emocionado a la vez: cómo muchos japoneses, sobre todo habitantes de las zonas más afectadas, están poniendo, de forma completamente desinteresada, y en muchos casos con apenas medios, todo lo posible de su parte para ayudar y servir a la gente que está sufriendo más. Además, el civismo de este pueblo se está viendo en su reacción ante los innumerables problemas de abastecimiento y trasporte, como aquí en Tokio, donde en ese sentido no hay ni un atisbo de saqueos o peleas.

En estos días no dejan además de llegar muestras de afecto y ayuda del exterior, apoyo a la vez material y espiritual.
En estas circunstancias tan difíciles, confío en que Nuestra Señora derrame gracias abundantes sobre este pueblo, para que se abra a la Gracia y pueda participar pronto de la verdadera felicidad, que es la Fe en Nuestro Señor Jesucristo y la Vida en Su Iglesia.
Gaudium Press / Pablo Conde García

miércoles, 16 de marzo de 2011

Episcopado de Japón se reúne para debatir situación del país

Encuentro de emergencia será realizado en Sendai, diócesis más afectada por el terremoto y el tsunami que devastaron la costa noreste del país 

Sendai (Martes, 15-03-2011, Gaudium Press) El obispo Mons. Martin Tetsuo Hiraga, de Sendai, diócesis más afectada por el terremoto y el tsunami que devastaron Japón, informó a la Agencia Fides que obispos de todo el país realizarán un encuentro de emergencia mañana, 16 de marzo, en la propia región de Sendai. La reunión del episcopado japonés tendrá como objetivo decidir estrategias de procedimientos relativos a la tragedia. "Debemos consultarnos sobre cómo actuar. Por ahora confiamos en Dios y pedimos oraciones de todos los cristianos del mundo", dijo.
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Aún no se abarca la magnitud del desastre
El obispo de Sendai habló también sobre la calamidad enfrentada por todo el país y particularmente por su diócesis. "La situación es muy difícil, todavía no podemos comprender la dimensión del desastre; las noticias aún son fragmentadas", dijo. Conforme el prelado, la diócesis de la cual es obispo es muy grande, cubriendo un total de 500 Km. de costa. El hecho es que donde el gigante alcanzó más de 300 Km. de costa. "No sabemos todavía cuántas personas murieron, cuántos son los dispersos y los sin hogar y si entre ellos hay católicos".
Delante de un cuadro tan incierto, Mons. Hiraga declaró también que es difícil decir qué es posible ser hecho y cómo ayudar. Entretanto, voluntarios de todo Japón llegan dispuestos a ofrecer auxilio. "Es preciso unidad y buena voluntad. Nosotros, católicos de la Diócesis de Sendai, somos poco más de 10 mil, un pequeño rebaño, pero continuamos rezando por las víctimas y haremos lo posible para llevar consuelo y testimoniar, en este momento de sufrimiento, el mensaje de amor de Cristo".
Por último, el obispo japonés agradeció las palabras solidarias del Santo Padre enviadas ayer. Según el prelado, ellas infunden coraje y esperanza; "justamente la esperanza que es el don que los cristianos ofrecen a la nación en este momento".

sábado, 12 de marzo de 2011

Japón se afana en rescatar a las víctimas mientras la cifra de fallecidos sigue subiendo

Las informaciones que llegan desde Japón son cada vez más desoladoras. Al hecho de que el número de fallecidos sigue en aumento, a la amenaza de la dañada central de Fukushima y a los más que cuantiosos daños materiales en el territorio japonés, hay que sumarle el paradero desconocido de las 9.500 personas de un pueblo de la provincia de Miyagi, al noreste de Japón, que ha sufrido olas de hasta diez metros por el tsunami.
Por ello, la labor de los 50.000 militares que el gobierno de Japón ha desplegado, a los que se han sumado los refuerzos enviados por países como Suiza, Alemania o Corea del Sur, se aferra en localizar vidas entre la creciente desolación.

Búsqueda de vidas

A ellos se les suman los equipos de rescate que buscan entre las casas sumergidas, los carros destrozados y los barcos que se han hundido en la costa noreste de Japón, mientras las fuerzas militares han montado un amplio despliegue para localizar supervivientes.
Tomas aéreas de la zonas más afectadas muestran edificios derrumbados, trenes, que más bien parecen juguetes, en lo que queda de las calles. Así ha quedado, por ejemplo, el pueblo es Minamisanriku, cuya población total es de 17.000 personas y donde, según las imágenes transmitidas por la cadena de televisión NHK, prácticamente no quedan edificios en pie o sin haber sido anegados por las aguas.
Según el portavoz provincial, no se ha podido contactar con esas 9.500 personas y se continúa con las labores de búsqueda. Las autoridades de Miyagi aseguran que apenas tienen datos sobre lo que ha ocurrido con ese pueblo, a diferencia de lo que sucede con otras localidades cercanas.
La cadena japonesa NHK indica que la provincia de Miyagi ha pedido ayuda a las Fuerzas de Auto Defensa (Ejército) para localizar a esos 9.500 habitantes de Minamisanriku, de los que no se tiene constancia. En un primer momento los efectivos de Miyagi fueron capaces de localizar a 7.500 habitantes del pueblo en refugios de la zona, pero esos cerca de 10.000 continúan en paradero desconocido.

Ayuda internacional

Mientras, las potencias internacionales han mostrado su apoyo a Japón. Entre ellos, el Gobierno británico ha anunciado el envío de un equipo de 63 bomberos especializados en rescate y personal sanitario a la prefectura de Miyagi.
El equipo viaja acompañado de perros rastreadores y lleva además once toneladas de material del Departamento de Desarrollo Internacional, según ha informado el Gobierno. Además, el envío incluye maquinaria para el levantamiento y el corte de escombros para sacar a las víctimas atrapadas por los derrumbes.
"Van a volar lo más pronto posible desde el aeropuerto de Manchester directamente al centro de la zona del desastre, en el norte de Japón", ha explicado un portavoz del Departamento.
"Cuando lleguen, mañana, se unirán de inmediato al dispositivo multinacional de búsqueda de supervivientes ayudando a los equipos de rescate japoneses", ha señalado.

viernes, 11 de marzo de 2011

Los rascacielos han oscilado pero han resistido, dice Nuncio apostólico en Tokio

El Nuncio apostólico en Japón habló sobre el violento sismo y posterior tsunami que ha sacudido las costas del noreste japonés 
Tokio (Viernes, 11-03-2011, Gaudium Press) El Nuncio apostólico en Japón habló ya Amedeo Lomonaco, en un servicio reproducido por Radio Vaticano, sobre el violento sismo y posterior tsunami que ha sacudido las costas del noreste japonés, el más fuerte de los últimos siete años. El epicentro se registró en el mar, a 130 kilómetros al este del puerto de Sendai, con una profundidad de 24 kilómetros, y tuvo una magnitud de 8,9 grados en la escala de Richter. Monseñor Alberto Bottari de Castello, quien habló con un corresponsal de Radio Vaticano desde Tokio pocos instantes después del sismo, dijo que en su estadía en el Japón nunca había visto algo parecido.
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Aeropuerto de Sendai afectado por el tsunami
Mons. Alberto Bottari: - (...) La primera sacudida fue muy intensa; entonces esperamos la segunda sacudida que llegó cinco minutos después, y también ahora, hace cinco minutos, ha habido otro movimiento telúrico. Aquí en la ciudad escuchamos las sirenas, los helicópteros que pasaban y entonces todo se calmó y la vida ahora está retomando la normalidad. A nuestro jardín llegaron los habitantes de los edificios vecinos, puesto que es el único espacio libre. Yo diría que en Tokio, ahora el peligro ha pasado. En cuanto a la zona de los alrededores, no veo ningún edificio derrumbado.
AL: - Este es un fuerte sismo ocurrido en un país equipado en términos sísmicos...
Monseñor: - Sí, las casas se han sostenido. Vi a los edificios de alrededor que se movían y es la primera vez que veo una cosa así. Vi a los edificios que se movieron. En la parte superior, por supuesto, la oscilación fue más evidente. ¡Es impresionante! Los edificios se han sostenido. Con base en la información actual nada grave pasó [en Tokio]. Se han caído algunas tejas, pero nada más, gracias a Dios. En estas situaciones realmente se entiende lo que es la dimensión del hombre ante la naturaleza. Damos gracias al Señor, cuando un país, preparado a partir de este punto de vista, se las arregla para tener casas resistentes a un impacto similar. Inmediatamente después del terremoto, pasaron altavoces para anunciar, para advertir. Es una organización que funciona.
AL: - D. - El riesgo relacionado con los terremotos parece que pasó, pero hay otra preocupación importante: los riesgos relacionados con el tsunami...
Monseñor - Sí, referente a la parte septentrional, a 200 kilómetros al norte de Tokio. Estamos siguiendo la televisión que muestra en vivo la situación. Tokio está al interior y la bahía de la capital está en calma, gracias a Dios. Ahora poco a poco nosotros empezamos a organizarnos, a llamar al obispo de la Diócesis de Sendai. Esta zona, a 200 kilómetros al norte de la capital, es la zona más afectada. En esta zona se produjo un terremoto de hace cinco días. Lo que da más miedo ahora es precisamente la ola del tsunami que ya ha empezado a venir hacia el interior. Por la televisión se veía ya en directo y en la zona de Sendai. Es una ola que está llevando restos y haciendo naufragar a los barcos (...). ¡Es realmente terrible!

Después de fuertes terremoto y tsunami, Cáritas de Japón y Asia preparan ayuda

En la tarde de este viernes (horario local), Japón fue afectado por el más fuerte terremoto de su historia, de 8,9 grados en la escala Richter. El temblor generó tsunamis de hasta diez metros de altura y devastó ciudades enteras en la costa del paìs 
San Pablo (Viernes, 11-03-2011, Gaudium Press) Los equipos de la agencia Cáritas Asia y Cáritas Japón ya preparan ayuda para los japoneses después de que un fuerte terremoto de 8,9 grados en la escala Richter sacudió al país en la tarde de este viernes (horario local, madrugada en América Latina). Es el más fuerte terremoto que afecta Japón y uno de los más potentes ya registrados en la Historia.
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Remolino ante las costas de Oarai
El temblor, cuyo epicentro fue a 130 kilómetros de la costa noreste del país, en el océano Pacífico, y a una profundidad de cerca de 25 kilómetros, generó tsunamis de hasta diez metros de altura que afectaron y devastaron diversas ciudades litorales del país. Las olas ya alcanzaron otros países del Pacífico. Hasta el momento, 60 personas murieron, pero todavía hay muchos desaparecidos.
"Un tsunami golpeó a nuestra gente. Una ola anormal arrastró nuestra vida. Estamos aún en estado de shock por todo lo que sucedió. Las noticias son confusas, pero lo que sabemos es que la diócesis más afectada es la de Sendai", declaró un morador de la región a la Agencia Fides.
El presidente de la Cáritas de Japón, obispo Mons. Isao Kikuchi, afirmó que, aunque la comunidad católica de la región no sea muy numerosa, la entidad ya prepara ayuda y no medirá esfuerzos para ayudar a las víctimas".
Padre Bonnie Mendes, presidente de la Cáritas Asia, a su vez, dijo que está en contacto con la Cáritas japonesa y que está monitoreando la situación, los daños y las víctimas. "Esperamos que no haya muchos muertos. Aguardamos ahora saber el real cuadro de los desabrigados y las necesidades de estos para dar inicio a un plan de emergencia".
Con informaciones de agencias y la Radio Vaticana.

martes, 8 de marzo de 2011

Significado de la Ceremonia de la Ceniza

La Iglesia nos indica, en las oraciones que recitan sus ministros, el significado que tiene la ceremonia del miércoles de ceniza: “Oh Dios que no queréis la muerte del pecador sino que se convierta, escuchad con bondad nuestras oraciones y dignaos bendecir estas cenizas que vamos a colocar sobre nuestras cabezas. Y así, reconociendo que somos polvo y al polvo volveremos, consigamos mediante la observación de la Cuaresma, obtener el perdón de los pecados, y vivir una vida nueva a semejanza de Cristo Resucitado”. Así pues que es la Penitencia lo que la Iglesia nos quiere enseñar mediante la ceremonia de ese día.
Ya en el Antiguo Testamento los hombres se cubrían de cenizas cuando querían expresar su dolor y humillación, como se puede leer en el libro de Job. En los primeros siglos de la Iglesia, los penitentes públicos, se presentaban ese día a los obispos o a los penitenciarios: pedían perdón revestidos de un saco, y como señal de su contrición se cubrían las cabezas con ceniza. Pero, como todos los hombres son pecadores, dice San Agustín, esa ceremonia se extendió a todos los fieles, para recordarles el precepto de la Penitencia. No había excepción alguna: pontífices, obispos, sacerdotes, reyes, almas inocentes, todas se sometían a esa humillante expresión de arrepentimiento.
Tengamos los mismos sentimientos: deploremos nuestras faltas al recibir de las manos del ministro de Dios la ceniza bendita por las oraciones de la Iglesia. Cuando el sacerdote nos diga “recuerda que eres polvo y al polvo has de volver” o “convertíos y creed en el Evangelio” mientras nos impone la ceniza, humillemos nuestro espíritu por el pensamiento de la muerte que reduciéndonos al polvo, nos pondrá bajo los pies de todos. Así dispuestos, lejos de complacer nuestro cuerpo destinado a deshacerse, nos decidiremos a tratarlo con dureza, a refrenar nuestro paladar, nuestros ojos, nuestros oídos, nuestra lengua, todos nuestros sentidos; a observar en lo más posible el ayuno y la abstinencia que la Iglesia nos prescribe.
Dios mío, inspiradme verdaderos sentimientos de humildad, mediante la consideración de mi nada, de mi ignorancia y de mi corrupción. Dadme el mayor arrepentimiento posible de mis iniquidades, que hirieron vuestras infinitas perfecciones, contristaron vuestro corazón de padre, crucificaron a vuestro Hijo dilecto, y me causaron un mal mayor que la pérdida de la propia vida del cuerpo, puesto que el pecado mortal es la muerte del alma y nos expone a una muerte eterna.
La Iglesia siempre amonestó a sus fieles a no contentarse solamente con las señales externas de la penitencia, sino también a embeberse del espíritu y los sentimientos de esta. Ayunemos –dice la Iglesia- como el Señor desea, pero acompañemos el ayuno con lágrimas de arrepentimiento, postrándonos ante Dios y deplorando nuestra ingratitud en la amargura de nuestros corazones. Pero esa contrición, para ser provechosa debe estar acompañada de confianza. Por eso la Iglesia siempre nos recuerda que nuestro Dios está lleno de bondad y misericordia, siempre listo a perdonarnos, lo que es un fuerte motivo para esperar firmemente la remisión de nuestras faltas si de ellas nos arrepentimos. Dios no desprecia jamás un corazón contrito y humillado.
La liturgia termina exhortándonos a que tomemos generosas resoluciones confiando en Dios: “Pecamos, Señor, porque nos olvidamos de Vos. Volvamos otra vez al bien antes que la muerte llegue y ya no haya tiempo. Óyenos Señor, ten piedad porque pecamos contra Vos. Ayúdanos oh Dios Salvador, por la gloria de vuestro nombre, libertadnos”. El pensamiento de la muerte nos invita a vivir todavía más santamente, ¡y cuán eficaz es recordar eso!
Al borde de la tumba y a la puerta del Supremo Tribunal, ¿q uién se atrevería a enfrentar a su Juez, ofendiéndolo y rechazando el arrepentimiento o viviendo en la negligencia, la tibieza y la relajación? Coloquémonos espiritualmente en el que va a ser nuestro lecho de muerte y armémonos de los sentimientos de compunción que para ese momento quisiéramos tener. Depositad vuestra confianza en la misericordia divina, en los méritos de Jesús y en la intercesión de la divina Madre. Prometamos al Señor:

- 1° cortar pensamientos, conversaciones y toda clase de procederes que le desagradan;

- 2° vivir cuanto sea posible en la soledad, en el silencio y, sobre todo, en el recogimiento interior que favorece vuestro espíritu de oración y os separa de todo lo que no es Dios.
Adaptado de Miércoles de Ceniza, en “Meditaciones para todos los días del año”, P. Luis Bronchaín CSSR, Petrópolis, Editora Vozes, 1.949 (2ª. Edición en portugués, pags. 132-134)

jueves, 3 de marzo de 2011

Trechos del segundo volumen del libro "Jesús de Nazaret", de Benedicto XVI, son divulgados

La nueva parte de la obra del Papa Benedicto XVI sobre Jesús será lanzada el próximo día 10 de marzo en siete lenguas, entre las cuales portugués y español 
Ciudad del Vaticano (Miércoles, 02-03-2011, Gaudium Press) De aquí a una semana será lanzado el segundo volumen de "Jesús de Nazaret", libro del Papa Benedicto XVI que puede ser definido como una "obra magna" de su pensamiento teológico. Tres capítulos de la obra fueron anticipados hoy por la Librería Editora Vaticana, responsable por la edición del libro junto a la casa editora alemana Herder.
Fueron divulgados tres trechos de la segunda parte de "Jesús de Nazaret", sobre los temas "El misterio del traidor", "La fecha de la última cena" y "Jesús delante de Pilatos", respectivamente trechos del tercer capítulo, "El lavado de los pies"; del cuarto, "La Última Cena", y del séptimo, "El proceso a Jesús".
Mientras "Luz del mundo", el libro-entrevista con el periodista Peter Seewald, responde a los desafíos del mundo de hoy, "Jesús de Nazaret" ofrece un pensamiento completo del largo recorrido del pensamiento teológico de Joseph Ratzinger, que inició en las Universidades en Alemania y que continuó con la experiencia de prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, celador de la pureza doctrinal de la Iglesia Católica, y que ahora llega a su ápice en la más importante función de la sede de Pedro, de "Difensor fide" de la figura de Jesús.
En lo que fue divulgado hasta ahora, se anticipa el Papa resalta que el Jesús histórico no está en contradicción con el Jesús de la fe; es la misma persona que corresponde con la historia de toda la humanidad. "El sufrimiento de Jesús - escribe el Santo Padre - su agonía, perdura hasta el fin del mundo, (...) Jesús en aquella hora cargó la traición de todos los tiempos, del sufrimiento que viene en cualquier tiempo por haber sido traicionado, soportando así profundamente las miserias de la Historia".
En "El Misterio del Traidor", la figura de Judas en el libro de Benedicto XVI advierte a los lectores que "quien rompe la amistad con Jesús, quien se libra de su "dulce jugo", no alcanza la libertad, no se torna libre, sino que se convierte, al contrario, en esclavo de otras potencias - o aún: el hecho mismo de él traicionar esta amistad deriva justamente de la intervención de otro poder, al cual se abrió".
El Santo Padre desarrolla también otros temas bastante teológicos, como la fecha de la última cena. Aquí, aparece la gran pasión del Papa en relación al Evangelio de Juan, el Evangelio que presenta la vida de Jesús por la perspectiva teológica. "La cronología de Juan es históricamente más probable que aquella sinóptica", observa Benedicto XVI.
La verdad es un "concepto absolutamente nuevo de grandeza" que se realiza en Jesús, de la cual él se torna testigo.

Entonces el Papa se pregunta: "¿puede la política asumir la verdad como categoría para su estructura?".
"Verdad y opinión equivocada, verdad y mentira están continuamente mezcladas en el mundo de modo casi indisoluble", afirma Benedicto XVI. "La verdad en toda su grandeza y pureza no aparece. El mundo es "verdadero" en la medida en que espeja a Dios, el sentido de la creación, la Región eterna de la cual proviene. Y se vuelve más verdadero cuanto más se aproxima a Dios. El hombre se convierte en verdadero, se torna él mismo si va conforme a Dios. Entonces él alcanza su verdadera naturaleza. Dios es la realidad que da la esencia y el sentido", escribe el Santo Padre.

El Santo Padre coloca las reflexiones teológicas en las realidades del hombre de cada tiempo, confirmando que la historicidad de Jesús vale para todos los siglos de la humanidad. "La humanidad se encontrará siempre nuevamente delante de tal alternativa: decir "sí" a aquel Dios que obra solamente con el poder de la verdad y del amor o contar con lo concreto, con aquello que está en la mano, con la violencia", escribe el Papa.
Benedicto XVI continúa su pensamiento recordando que "en Jesús aparece el ser humano como tal. En él se manifiesta la miseria de todos los afectados y arruinados. En su miseria se espeja la falta de humanidad del poder humano que aplasta así al impotente. En él se espeja aquello que llamamos ‘pecado': aquello que el hombre se vuelve cuando da la espalda a Dios y cuando toma autónomamente en manos el gobierno del mundo".
La segunda parte de "Jesús de Nazaret" está dedicada a la Pasión de Jesús. El primer volumen había sido publicado en 2007 y era dedicado a la vida de Cristo desde el Bautismo hasta la Transfiguración. Una tercera parte está siendo escrita por Benedicto XVI.