lunes, 31 de mayo de 2010

Visitación de la Virgen


Luego que María Santísima oyó del ángel Gabriel que su prima Isabel también esperaba un hijo, sintióse iluminada por el Espíritu Santo y comprendió que debería ir a visitar a aquella familia y ayudarles y llevarles las gracias y bendiciones del Hijo de Dios que se había encarnado en Ella. San Ambrosio anota que fue María la que se adelantó a saludar a Isabel puesto que es la Virgen María la que siempre se adelanta a dar demostraciones de cariño a quienes ama.

Por medio de la visita de María llevó Jesús a aquel hogar muchos favores y gracias: el Espíritu Santo a Isabel, la alegría a Juan, el don de Profecía, etc, los cuales constituyen los primeros favores que nosotros conocemos que haya hecho en la tierra el Hijo de Dios encarnado. San Bernardo señala aquí que desde entonces María quedó constituida como un "Canal inmenso" por medio del cual la bondad de Dios envía hacia nosotros las cantidades más admirables de gracias, favores y bendiciones.

Además, nuestra Madre María recibió el mensaje más importante que Dios ha enviado a la tierra: el de la Encarnación del Redentor en el mundo, y en seguida se fue a prestar servicios humildes a su prima Isabel. No fue como reina y señora sino como sierva humilde y fraterna, siempre dispuesta a atender a todos que la necesitan.

Este fue el primero de los numerosos viajes de María a ayudar a los demás. Hasta el final de la vida en el mundo, Ella estará siempre viajando para prestar auxilios a quienes lo estén necesitando. También fue la primera marcha misionera de María, ya que ella fue a llevar a Jesús a que bendijera a otros, obra de amor que sigue realizando a cada día y cada hora. Finalmente, Jesús empleó a su Madre para santificar a Juan Bautista y ahora ella sigue siendo el medio por el cual Jesús nos santifica a cada uno de nosotros que somos también hijos de su Santa Madre.

domingo, 30 de mayo de 2010

Solemnidad de la Santísima Trinidad


El Padre

I "En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo"

232 Los cristianos son bautizados "en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" (Mt 28,19). Antes responden "Creo" a la triple pregunta que les pide confesar su fe en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu: "Fides omnium christianorum in Trinitate consistit" ("La fe de todos los cristianos se cimenta en la Santísima Trinidad") (S. Cesáreo de Arlés, symb.).

233 Los cristianos son bautizados en "el nombre" del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y no en "los nombres" de estos (cf. Profesión de fe del Papa Vigilio en 552: DS 415), pues no hay más que un solo Dios, el Padre todopoderoso y su Hijo único y el Espíritu Santo: la Santísima Trinidad.

234 El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana. Es el misterio de Dios en sí mismo. Es, pues, la fuente de todos los otros misterios de la fe; es la luz que los ilumina. Es la enseñanza más fundamental y esencial en la "jerarquía de las verdades de fe" (DCG 43). "Toda la historia de la salvación no es otra cosa que la historia del camino y los medios por los cuales el Dios verdadero y único, Padre, Hijo y Espíritu Santo, se revela, reconcilia consigo a los hombres, apartados por el pecado, y se une con ellos" (DCG 47).

235 En este párrafo, se expondrá brevemente de qué manera es revelado el misterio de la Bienaventurada Trinidad (I), cómo la Iglesia ha formulado la doctrina de la fe sobre este misterio (II), y finalmente cómo, por las misiones divinas del Hijo y del Espíritu Santo, Dios Padre realiza su "designio amoroso" de creación, de redención, y de santificación (III).

236 Los Padres de la Iglesia distinguen entre la "Theologia" y la "Oikonomia", designando con el primer término el misterio de la vida íntima del Dios-Trinidad, con el segundo todas las obras de Dios por las que se revela y comunica su vida. Por la "Oikonomia" nos es revelada la "Theologia"; pero inversamente, es la "Theologia", quien esclarece toda la "Oikonomia". Las obras de Dios revelan quién es en sí mismo; e inversamente, el misterio de su Ser íntimo ilumina la inteligencia de todas sus obras. Así sucede, analógicamente, entre las personas humanas, La persona se muestra en su obrar y a medida que conocemos mejor a una persona, mejor comprendemos su obrar.

237 La Trinidad es un misterio de fe en sentido estricto, uno de los "misterios escondidos en Dios, que no pueden ser conocidos si no son revelados desde lo alto" (Cc. Vaticano I: DS 3015. Dios, ciertamente, ha dejado huellas de su ser trinitario en su obra de Creación y en su Revelación a lo largo del Antiguo Testamento. Pero la intimidad de su Ser como Trinidad Santa constituye un misterio inaccesible a la sola razón e incluso a la fe de Israel antes de la Encarnación del Hijo de Dios y el envío del Espíritu Santo.


II La revelación de Dios como Trinidad

El Padre revelado por el Hijo

238 La invocación de Dios como "Padre" es conocida en muchas religiones. La divinidad es con frecuencia considerada como "padre de los dioses y de los hombres". En Israel, Dios es llamado Padre en cuanto Creador del mundo (Cf. Dt 32,6; Ml 2,10). Pues aún más, es Padre en razón de la alianza y del don de la Ley a Israel, su "primogénito" (Ex 4,22). Es llamado también Padre del rey de Israel (cf. 2 S 7,14). Es muy especialmente "el Padre de los pobres", del huérfano y de la viuda, que están bajo su protección amorosa (cf. Sal 68,6).

239 Al designar a Dios con el nombre de "Padre", el lenguaje de la fe indica principalmente dos aspectos: que Dios es origen primero de todo y autoridad transcendente y que es al mismo tiempo bondad y solicitud amorosa para todos sus hijos. Esta ternura paternal de Dios puede ser expresada también mediante la imagen de la maternidad (cf. Is 66,13; Sal 131,2) que indica más expresivamente la inmanencia de Dios, la intimidad entre Dios y su criatura. El lenguaje de la fe se sirve así de la experiencia humana de los padres que son en cierta manera los primeros representantes de Dios para el hombre. Pero esta experiencia dice también que los padres humanos son falibles y que pueden desfigurar la imagen de la paternidad y de la maternidad. Conviene recordar, entonces, que Dios transciende la distinción humana de los sexos. No es hombre ni mujer, es Dios. Transciende también la paternidad y la maternidad humanas (cf. Sal 27,10), aunque sea su origen y medida (cf. Ef 3,14; Is 49,15): Nadie es padre como lo es Dios.

240 Jesús ha revelado que Dios es "Padre" en un sentido nuevo: no lo es sólo en cuanto Creador; Él es eternamente Padre en relación a su Hijo único, el cual eternamente es Hijo sólo en relación a su Padre: "Nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar" (Mt 11,27).

241 Por eso los apóstoles confiesan a Jesús como "el Verbo que en el principio estaba junto a Dios y que era Dios" (Jn 1,1), como "la imagen del Dios invisible" (Col 1,15), como "el resplandor de su gloria y la impronta de su esencia" Hb 1,3).

242 Después de ellos, siguiendo la tradición apostólica, la Iglesia confesó en el año 325 en el primer concilio ecuménico de Nicea que el Hijo es "consubstancial" al Padre, es decir, un solo Dios con él. El segundo concilio ecuménico, reunido en Constantinopla en el año 381, conservó esta expresión en su formulación del Credo de Nicea y confesó "al Hijo Unico de Dios, engendrado del Padre antes de todos los siglos, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado no creado, consubstancial al Padre" (DS 150).

El Padre y el Hijo revelados por el Espíritu

243 Antes de su Pascua, Jesús anuncia el envío de "otro Paráclito" (Defensor), el Espíritu Santo. Este, que actuó ya en la Creación (cf. Gn 1,2) y "por los profetas" (Credo de Nicea-Constantinopla), estará ahora junto a los discípul os y en ellos (cf. Jn 14,17), para enseñarles (cf. Jn 14,16) y conducirlos "hasta la verdad completa" (Jn 16,13). El Espíritu Santo es revelado así como otra persona divina con relación a Jesús y al Padre.

244 El origen eterno del Espíritu se revela en su misión temporal. El Espíritu Santo es enviado a los Apóstoles y a la Iglesia tanto por el Padre en nombre del Hijo, como por el Hijo en persona, una vez que vuelve junto al Padre (cf. Jn 14,26; 15,26; 16,14). El envío de la persona del Espíritu tras la glorificación de Jesús (cf. Jn 7,39), revela en plenitud el misterio de la Santa Trinidad.

245 La fe apostólica relativa al Espíritu fue confesada por el segundo Concilio ecuménico en el año 381 en Constantinopla: "Creemos en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre" (DS 150). La Iglesia reconoce así al Padre como "la fuente y el origen de toda la divinidad" (Cc. de Toledo VI, año 638: DS 490). Sin embargo, el origen eterno del Espíritu Santo está en conexión con el del Hijo: "El Espíritu Santo, que es la tercera persona de la Trinidad, es Dios, uno e igual al Padre y al Hijo, de la misma sustancia y también de la misma naturaleza: Por eso, no se dice que es sólo el Espíritu del Padre, sino a la vez el espíritu del Padre y del Hijo" (Cc. de Toledo XI, año 675: DS 527). El Credo del Concilio de Constantinopla (año 381) confiesa: "Con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria" (DS 150).

246 La tradición latina del Credo confiesa que el Espíritu "procede del Padre y del Hijo (filioque)". El Concilio de Florencia, en el año 1438, explicita: "El Espíritu Santo tiene su esencia y su ser a la vez del Padre y del Hijo y procede eternamente tanto del Uno como del Otro como de un solo Principio y por una sola espiración...Y porque todo lo que pertenece al Padre, el Padre lo dio a su Hijo único, al engendrarlo, a excepción de su ser de Padre, esta procesión misma del Espíritu Santo a partir del Hijo, éste la tiene eternamente de su Padre que lo engendró eternamente" (DS 1300-1301).

247 La afirmación del filioque no figuraba en el símbolo confesado el año 381 en Constantinopla. Pero sobre la base de una antigua tradición latina y alejandrina, el Papa S. León la había ya confesado dogmáticamente el año 447 (cf. DS 284) antes incluso que Roma conociese y recibiese el año 451, en el concilio de Calcedonia, el símbolo del 381. El uso de esta fórmula en el Credo fue poco a poco admitido en la liturgia latina (entre los siglos VIII y XI). La introducción del Filioque en el Símbolo de Nicea-Constantinopla por la liturgia latina constituye, todavía hoy, un motivo de no convergencia con las Iglesias ortodoxas.

248 La tradición oriental expresa en primer lugar el carácter de origen primero del Padre por relación al Espíritu Santo. Al confesar al Espíritu como "salido del Padre" (Jn 15,26), esa tradición afirma que este procede del Padre por el Hijo (cf. AG 2). La tradición occidental expresa en primer lugar la comunión consubstancial entre el Padre y el Hijo diciendo que el Espíritu procede del Padre y del Hijo (Filioque). Lo dice "de manera legítima y razonable" (Cc. de Florencia, 1439: DS 1302), porque el orden eterno de las personas divinas en su comunión consubstancial implica que el Padre sea el origen primero del Espíritu en tanto que "principio sin principio" (DS 1331), pero también que, en cuanto Padre del Hijo Unico, sea con él "el único principio de que procede el Espíritu Santo" (Cc. de Lyon II, 1274: DS 850). Esta legítima complementariedad, si no se desorbita, no afecta a la identidad de la fe en la realidad del mismo misterio confesado.


III La Santísima Trinidad en la doctrina de la fe

La formación del dogma trinitario

249 La verdad revelada de la Santa Trinidad ha estado desde los orígenes en la raíz de la fe viva de la Iglesia, principalmente en el acto del bautismo. Encuentra su expresión en la regla de la fe bautismal, formulada en la predicación, la catequesis y la oración de la Iglesia. Estas formulaciones se encuentran ya en los escritos apostólicos, como este saludo recogido en la liturgia eucarística: "La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios Padre y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros" (2 Co 13,13; cf. 1 Cor 12,4-6; Ef 4,4-6).

250 Durante los primeros siglos, la Iglesia formula más explícitamente su fe trinitaria tanto para profundizar su propia inteligencia de la fe como para defenderla contra los errores que la deformaban. Esta fue la obra de los Concilios antiguos, ayudados por el trabajo teológico de los Padres de la Iglesia y sostenidos por el sentido de la fe del pueblo cristiano.

251 Para la formulación del dogma de la Trinidad, la Iglesia debió crear una terminología propia con ayuda de nociones de origen filosófico: "substancia", "persona" o "hipóstasis", "relación", etc. Al hacer esto, no sometía la fe a una sabiduría humana, sino que daba un sentido nuevo, sorprendente, a estos términos destinados también a significar en adelante un Misterio inefable, "infinitamente más allá de todo lo que podemos concebir según la medida humana" (Pablo VI, SPF 2).

252 La Iglesia utiliza el término "substancia" (traducido a veces también por "esencia" o por "naturaleza") para designar el ser divino en su unidad; el término "persona" o "hipóstasis" para designar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo en su distinción real entre sí; el término "relación" para designar el hecho de que su distinción reside en la referencia de cada uno a los otros.


El dogma de la Santísima Trinidad

253 La Trinidad es una. No confesamos tres dioses sino un solo Dios en tres personas: "la Trinidad consubstancial" (Cc. Constantinopla II, año 553: DS 421). Las personas divinas no se reparten la única divinidad, sino que cada una de ellas es enteramente Dios: "El Padre es lo mismo que es el Hijo, el Hijo lo mismo que es el Padre, el Padre y el Hijo lo mismo que el Espíritu Santo, es decir, un solo Dios por naturaleza" (Cc. de Toledo XI, año 675: DS 530). "Cada una de las tres personas es esta realidad, es decir, la substancia, la esencia o la naturaleza divina" (Cc. de Letrán IV, año 1215: DS 804).

254 Las personas divinas son realmente distintas entre sí. "Dios es único pero no solitario" (Fides Damasi: DS 71). "Padre", "Hijo", Espíritu Santo" no son simplemente nombres que designan modalidades del ser divino, pues son realmente distintos entre sí: "El que es el Hijo no es el Padre, y el que es el Padre no es el Hijo, ni el Espíritu Santo el que es el Padre o el Hijo" (Cc. de Toledo XI, año 675: DS 530). Son distintos entre sí por sus relaciones de origen: "El Padre es quien engendra, el Hijo quien es engendrado, y el Espíritu Santo es quien procede" (Cc. Letrán IV, año 1215: DS 804). La Unidad divina es Trina.

255 Las personas divinas son relativas unas a otras. La distinción real de las personas entre sí, porque no divide la unidad divina, reside únicamente en las relaciones que las refieren unas a otras: "En los nombres relativos de las personas, el Padre es referido al Hijo, el Hijo lo es al Padre, el Espíritu Santo lo es a los dos; sin embargo, cuando se habla de estas tres personas considerando las relaciones se cree en una sola naturaleza o substancia" (Cc. de Toledo XI, año 675: DS 528). En efecto, "todo es uno (en ellos) donde no existe oposición de relación" (Cc. de Florencia, año 1442: DS 1330). "A causa de esta unidad, el Padre está todo en el Hijo, todo en el Espíritu Santo; el Hijo está todo en el Padre, todo en el Espíritu Santo; el Espíritu Santo está todo en el Padre, todo en el Hijo" (Cc. de Florencia 1442: DS 1331).

256 A los catecúmenos de Constantinopla, S. Gregorio Nacianceno, llamado también "el Teólogo", confía este resumen de la fe trinitaria:

Ante todo, guardadme este buen depósito, por el cual vivo y combato, con el cual quiero morir, que me hace soportar todos los males y despreciar todos los placeres: quiero decir la profesión de fe en el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo. Os la confío hoy. Por ella os introduciré dentro de poco en el agua y os sacaré de ella. Os la doy como compañera y patrona de toda vuestra vida. Os doy una sola Divinidad y Poder, que existe Una en los Tres, y contiene los Tres de una manera distinta. Divinidad sin distinción de substancia o de naturaleza, sin grado superior que eleve o grado inferior que abaje...Es la infinita connaturalidad de tres infinitos. Cada uno, considerado en sí mismo, es Dios todo entero...Dios los Tres considerados en conjunto...No he comenzado a pensar en la Unidad cuando ya la Trinidad me baña con su esplendor. No he comenzado a pensar en la Trinidad cuando ya la unidad me posee de nuevo...(0r. 40,41: PG 36,417).


IV Las obras divinas y las misiones trinitarias

257 "O lux beata Trinitas et principalis Unitas!" ("¡Oh Trinidad, luz bienaventurada y unidad esencial!") (LH, himno de vísperas) Dios es eterna beatitud, vida inmortal, luz sin ocaso. Dios es amor: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios quiere comunicar libremente la gloria de su vida bienaventurada. Tal es el "designio benevolente" (Ef 1,9) que concibió antes de la creación del mundo en su Hijo amado, "predestinándonos a la adopción filial en él" (Ef 1,4-5), es decir, "a reproducir la imagen de su Hijo" (Rom 8,29) gracias al "Espíritu de adopción filial" (Rom 8,15). Este designio es una "gracia dada antes de todos los siglos" (2 Tm 1,9-10), nacido inmediatamente del amor trinitario. Se despliega en la obra de la creación, en toda la historia de la salvación después de la caída, en las misiones del Hijo y del Espíritu, cuya prolongación es la misión de la Iglesia (cf. AG 2-9).

258 Toda la economía divina es la obra común de las tres personas divinas. Porque la Trinidad, del mismo modo que tiene una sola y misma naturaleza, así también tiene una sola y misma operación (cf. Cc. de Constantinopla, año 553: DS 421). "El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son tres principios de las criaturas, sino un solo principio" (Cc. de Florencia, año 1442: DS 1331). Sin embargo, cada persona divina realiza la obra común según su propiedad personal. Así la Iglesia confiesa, siguiendo al Nuevo Testamento (cf. 1 Co 8,6): "uno es Dios y Padre de quien proceden todas las cosas, un solo el Señor Jesucristo por el cual son todas las cosas, y uno el Espíritu Santo en quien son todas las cosas (Cc. de Constantinopla II: DS 421). Son, sobre todo, las misiones divinas de la Encarnación del Hijo y del don del Espíritu Santo las que manifiestan las propiedades de las personas divinas.

259 Toda la economía divina, obra a la vez común y personal, da a conocer la propiedad de las personas divinas y su naturaleza única. Así, toda la vida cristiana es comunión con cada una de las personas divinas, sin separarlas de ningún modo. El que da gloria al Padre lo hace por el Hijo en el Espíritu Santo; el que sigue a Cristo, lo hace porque el Padre lo atrae (cf. Jn 6,44) y el Espíritu lo mueve (cf. Rom 8,14).

260 El fin último de toda la economía divina es la entrada de las criaturas en la unidad perfecta de la Bienaventurada Trinidad (cf. Jn 17,21-23). Pero desde ahora somos llamados a ser habitados por la Santísima Trinidad: "Si alguno me ama -dice el Señor- guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él" (Jn 14,23).

Dios mío, Trinidad que adoro, ayúdame a olvidarme enteramente de mí mismo para establecerme en ti, inmóvil y apacible como si mi alma estuviera ya en la eternidad; que nada pueda turbar mi paz, ni hacerme salir de ti, mi inmutable, sino que cada minuto me lleve más lejos en la profundidad de tu Misterio. Pacifica mi alma. Haz de ella tu cielo, tu morada amada y el lugar de tu reposo. Que yo no te deje jamás solo en ella, sino que yo esté allí enteramente, totalmente despierta en mi fe, en adoración, entregada sin reservas a tu acción creadora (Oración de la Beata Isabel de la Trinidad)


Resumen

261 El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana. Sólo Dios puede dárnoslo a conocer revelándose como Padre, Hijo y Espíritu Santo.

262 La Encarnación del Hijo de Dios revela que Dios es el Padre eterno, y que el Hijo es consubstancial al Padre, es decir, que es en él y con él el mismo y único Dios.

263 La misión del Espíritu Santo, enviado por el Padre en nombre del Hijo (cf. Jn 14,26) y por el Hijo "de junto al Padre" (Jn 15,26), revela que él es con ellos el mismo Dios único. "Con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria".

264 "El Espíritu Santo procede del Padre en cuanto fuente primera y, por el don eterno de este al Hijo, del Padre y del Hijo en comunión" (S. Agustín, Trin. 15,26,47).

265 Por la gracia del bautismo "en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" somos llamados a participar en la vida de la Bienaventurada Trinidad, aquí abajo en la oscuridad de la fe y, después de la muerte, en la luz eterna (cf. Pablo VI, SPF 9).

266 "La fe católica es esta: que veneremos un Dios en la Trinidad y la Trinidad en la unidad, no confundiendo las personas, ni separando las substancias; una es la persona del Padre, otra la del Hijo, otra la del Espíritu Santo; pero del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo una es la divinidad, igual la gloria, coeterna la majestad" (Symbolum "Quicumque").

267 Las personas divinas, inseparables en lo su ser, son también inseparables en su obrar. Pero en la única operación divina cada una manifiesta lo que le es propio en la Trinidad, sobre todo en las misiones divinas de la Encarnación del Hijo y del don del Espíritu Santo

miércoles, 26 de mayo de 2010

Arquidiócesis de México celebrará con gran procesión el día del Corpus Christi


La procesión partirá de la plaza Tlaxcoaque e irá hasta el “Zócalo”, Plaza Mayor de la capital mexicana, y una de las más grandes del mundo, en el centro histórico de la ciudad



Ciudad de México (Martes, 25-05-2010, Gaudium Press) Con una gran procesión, que irá desde la plaza Tlaxcoaque hasta el "Zócalo", y a la que se espera concurran más de cinco mil fieles, la Arquidiócesis de ciudad de México celebrará el próximo jueves 3 de junio la solemnidad del Corpus Christi, la Fiesta del Cuerpo del Señor.

En la plaza Tlaxcoaque, a las 9:00 horas se realizará una Hora Santa y a las 10:00 horas el Cardenal Norberto Rivera, Arzobispo Primado de México, presidirá la Eucaristía "en la que tradicionalmente bendice a todos los presentes, especialmente a los niños y niñas que llegan vestidos de inditos", según reporta Zoila Bustillo del Servicio de Información de la Arquidiócesis de México.

Tras la eucaristía, dará inicio la procesión que será encabezada por el Santísimo Sacramento, rumbo a la Catedral metropolitana ubicada en la Plaza Mayor, conocida como el Zócalo, una de la plazas más grandes del mundo, en el centro histórico de la ciudad.
Al llegar al Zócalo, "y si la plaza está vacía como lo ha prometido el gobierno del Distrito Federal, el Cardenal Rivera Carrera dará un mensaje en el centro de la misma, de lo contrario será frente a la Catedral Metropolitana. "

Se espera la participación de los movimientos laicales católicos, danzantes, sacerdotes, comunidades religiosas de la Ciudad de México y fieles en general, constituyendo una fiesta donde se respira de forma característica la religiosidad popular, y que se constituye en signo de unidad de la Iglesia local.

Algo de historia


La celebración se instituyó a mediados del siglo XIII como reacción a las herejías que negaban los sacramentos y la presencia real de Cristo en la Eucaristía. En el virreinato de la Nueva España comenzó a celebrarse desde 1525 y en la Ciudad de México desde que se construyó la Catedral Metropolitana. La celebración del Corpus Christi es uno de los tres eventos evangelizadores multitudinarios que realiza anualmente la Arquidiócesis de México, siendo los otros la Peregrinación Anual hacía la Basílica de Guadalupe que se realiza el segundo sábado de enero, y en octubre el Rosario Viviente.

Con información del SIAME

martes, 25 de mayo de 2010

Cardenal Bergoglio oficia Te Deum con ocasión de las conmemoraciones del Bicentenario de la Independencia Argentina


Buenos Aires (Martes, 25-05-2010, Gaudium Press) El Arzobispo primado de la Argentina, Cardenal Jorge Mario Bergoglio, presidió en el día de hoy el solemne ‘Te Deum' habido en la catedral metropolitana de Buenos Aires, en el marco del comienzo de los festejos por el Bicentenario de la Independencia 2010-2016.

Antes del inicio de la celebración, el Cardenal Bergoglio había resaltado como "un hermoso gesto" que las autoridades nacionales, encabezadas por la presidenta Cristina Fernández, hubiesen ido a la basílica de la Virgen de Luján para dar gracias a Dios por la Patria. También antes del Te Deum, y en un gesto de unidad con los obispos que realizaban ceremonias similares en sus respectivas diócesis, el purpurado leyó por entero la Declaración del Episcopado del pasado 10 de marzo, titulada "La Patria es un don, la Nación una tarea", redactada durante la 155º reunión de la Comisión Permanente.


"La situación actual requiere una actitud de grandeza de parte de todos los argentinos, en particular de sus dirigentes", afirmó el Cardenal arzobispo de Buenos Aires de acuerdo al documento, al tiempo que estableció que "no es momento para victimizarnos ni para procurar ventajas sectoriales".

Asimismo, el purpurado enfatizó en el texto que insta a "privilegiar la sanción de leyes que respondan a las necesidades reales del pueblo, y no de detenerse en opciones fijadas por intereses que no tienen en cuenta la naturaleza de la personas humana, de la familia y la sociedad", refiriéndose de esta manera -según el vocero episcopal, P. Jorge Oesterheld- a los intentos por sancionar normas para favorecer el "matrimonio" homosexual y el aborto.

Terminada la lectura del documento, el Coro de Ciegos entonó el canto del Te Deum y tuvo lugar la oración de los fieles.
Finalmente, el Cardenal Bergoglio impartió la bendición y se cantó el Himno Nacional Argentino. Tras la ceremonia, se distribuyó a los asistentes una copia de la Declaración leída en la homilía y un ejemplar del Documento episcopal "Hacia un Bicentenario en Justicia y Solidaridad, 2010-2016".

Texto completo del documento "La Patria es un don, la Nación una tarea"

1. La celebración del Bicentenario merece un clima social y espiritual distinto al que estamos viviendo. Urge recrear las condiciones políticas e institucionales que nos permitan superar el estado de confrontación permanente que profundiza nuestros males. La situación actual requiere una actitud de grandeza de parte de todos los argentinos, en particular de sus dirigentes. También nosotros, como pastores, nos sentimos interpelados por esta situación y no nos excluimos del examen de conciencia que se debe hacer.

2. La que sufre es la Nación toda; no es momento para victimizarnos ni para procurar ventajas sectoriales. "Aunque a veces lo perdamos de vista, la calidad de vida de las personas está fuertemente vinculada a la salud de las instituciones de la Constitución cuyo deficiente funcionamiento produce un alto costo social" . La calidad institucional es el camino más seguro para lograr la inclusión de todos en la comunidad nacional. Por eso, es necesario que los poderes del Estado, de acuerdo a su naturaleza, actúen respetando su legítima autonomía y complementándose en el servicio al bien común.

3. Si toda la Nación sufre, más duramente sufren los pobres. Este es un reclamo del cual nos volvemos a hacer eco, porque se trata de una deuda que sigue vigente, y que se lee "en los rostros de miles de hermanos que no llegan a vivir conforme a su dignidad de hijos de Dios" . Por ello, es el momento de privilegiar la sanción de leyes que respondan a las necesidades reales de nuestro pueblo, y no de detenerse en opciones fijadas por intereses que no tienen en cuenta la naturaleza de la persona humana, de la familia y de la sociedad.

4. La Patria es un don que hemos recibido, la Nación una tarea que nos convoca y compromete nuestro esfuerzo. Asumir esta misión con espíritu fraterno y solidario es el mejor modo de celebrar el Bicentenario de nuestra Patria.

5. Los cristianos invitamos a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a unirse a nosotros en la oración para invocar al Señor, que es la fuerza de su pueblo, y a pedirle por nuestra querida Patria argentina: "Salva a tu pueblo y bendice a tu herencia; apaciéntalos y sé su guía para siempre" . Una vez más ponemos estos deseos y esperanzas en las manos de Nuestra Madre de Luján.+

Con información de la Oficina de Prensa del Arzobispado de Buenos Aires y la Agencia AICA

lunes, 24 de mayo de 2010

María "Auxilio de los Cristianos", devoción que nació en las primeras comunidades cristianas


Bogotá (Lunes, 24-05-2010, Gaudium Press) Hoy la Iglesia celebra la fiesta de María "Auxilio de los Cristianos". La historia de esta denominación, que recibió la Madre de Dios, se remota a las primeras comunidades cristianas, de quienes se dice invocaban con frecuencia la protección y el amparo de la Virgen María, cuando eran víctimas de las persecuciones romanas, incluso uno de los títulos que con mayor frecuencia se utilizaba para hacer referencia a la Virgen, era el de "Auxiliadora".

Fue en el siglo VIII cuando la devoción a María Auxiliadora empezó a ser extensiva, esto gracias a San Juan Damasceno, teólogo y Doctor de la Iglesia, quien creó la jaculatoria "María Auxiliadora, rogad por nosotros", y quien decía que la Virgen es Auxiliadora "para conseguir la salvación, (...) para evitar los peligros, (...) en la hora de la muerte".


Pero, fue solo hacia el año 1572 cuando la devoción a la madre Auxiliadora se hizo popular, debido a que Pío V quiso, en modo de agradecimiento a la Madre de Dios -a quien se le atribuyó la victoria de la flota cristiana frente a la turca, en la batalla del golfo de Lepanto, donde se pidió su intercesión con el rezo del rosario-, ordenó incluir, en la oración mariana, la jaculatoria que siglo atrás había creado San Juan Damasceno.

Siglos más tarde, más exactamente en el año 1814, fue Pío VII quién instituyó el 24 de mayo como la fiesta de María Auxiliadora, esto como homenaje a la Madre de Jesús a quien el pontífice pidió constantemente su auxilillo durante su cautiverio de 5 años de cárcel, por orden de Napoleón.

La devoción mariana de San Juan Bosco


Se puede decir que el mayor impulso que recibió la devoción a María "Auxilio de los Cristianos", se debe gracias a San Juan Bosco, quien se encargó, a través de la Obra Salesiana, de propagar el amor a la Auxiliadora en el mundo entero.

La historia narra que en varias ocasiones se le apareció en sueños a Don Bosco la Madre de Dios. En uno de los cuales, la Virgen le pedía al hoy santo que construyera un templo y que la invocara con el nombre de "Auxiliadora". El mismo San Juan Bosco, cuando vio terminado el templo en su honor dijo: "cada ladrillo de este templo corresponde a un milagro de la Santísima Virgen", puesto que la construcción empezó con únicamente 3 monedas de 20 centavos, y logró ser terminada en escasamente 4 años.

Hoy la Basílica de María Auxiliadora en Valdocco en Turin, Italia, es la casa madre de la Obra Salesiana, y el santuario más importante dedicado a la Auxiliadora.

Gaudium Press / Sonia Trujillo

viernes, 21 de mayo de 2010

"No se puede tratar con disfraces la fuerza actuante del maligno en el mundo", afirma arzobispo de Belo Horizonte, Brasil


Belo Horizonte (Viernes, 21-05-2010, Gaudium Press) "Guárdalos del maligno" es el título del artículo de esta semana del arzobispo de Belo Horizonte, Mons. Walmor Oliveira de Azevedo. La frase que cita en su texto el prelado es tomada de la súplica de Jesús, narrada en el capítulo 17 del Evangelio de San Juan. En este trecho, Jesús ruega a Dios por sus discípulos y pide que Él los guarde en su nombre para que sean una unidad de los que creen en Cristo; unidad como meta insubstituible y como conducta que edifica su credibilidad.

Mons. Walmor explica que este deseo de Jesús se torna el compromiso central de la vida de sus discípulos. Con este deseo, queda claro que la vida de los seguidores de Jesús debe ser ir "más allá de sus intereses confesionales, en contra de un entendimiento institucional a la moda de los propósitos exitosos que rigen las tareas y los procedimientos de otros en las acciones del mundo". Así, según el prelado, se vuelve indispensable superar y construir en las diferencias un camino rumbo a la fraternidad solidaria en el mundo.

Conforme el arzobispo de Belo Horizonte, está claro con sus palabras a Dios - "No te pido que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno" - que Jesús tiene la vida terrenal como tema de sus razones y sus preocupaciones. Según Mons. Walmor, Jesús sabe que el mundo es una dinámica y que el maligno delinea dinámicas. En este sentido, los discípulos de Cristo están en el mundo y no son de él, pues "se rigen por dinámicas que configuran conductas en oposición a lo que es propio del maligno".

Hay que encarar el mal

De esta forma, según el prelado, Jesús no evita encarar al mal de frente. "No se puede desconocer o tratar con disfraces la fuerza actuante del maligno en el mundo. No se puede escandalizar y menos aún desconocer que la humanidad camina entre el bien y el mal", complementa. De acuerdo con Mons. Walmor, Cristo reconoce la actuación del maligno, sabe de su poder de dominio, por eso suplica a Dios por sus discípulos y por eso ellos son desafiados a dar siempre una respuesta diferente y nueva delante de la conducta regida por el mal.

Dando continuidad a su argumentación, el arzobispo de Belo Horizonte se refiere al Papa Benedicto XVI, que en un discurso, después de rezar el saludo de María, en la Plaza San Pedro, dijo que el verdadero enemigo a ser temido y combatido es el pecado, el mal espiritual. En el mismo discurso, el Santo Padre complementó diciendo: "Vivimos en el mundo - dice el Señor - pero no somos del mundo y debemos guardarnos de sus seducciones".

Para Mons. Walmor, este pecado del que habla el Papa es "la fuente maligna generadora de los desajustes de la humanidad. Pecado que es revelado en las estadísticas impresionantes que afligen permanentemente la consciencia humana y ciudadana de los habitantes de la Tierra". Delante de este escenario desolador (hambre, abuso de niños, corrupción, violencia, dependencia química), las instituciones que rigen la sociedad, según el arzobispo, son llamadas a reorganizarse, pautadas en la honestidad y la conducta sin mancha de sus integrantes.

Por último, el arzobispo hace referencia nuevamente al Santo Padre, diciendo que en su viaje a Portugal el Pontífice hizo mención al pecado dentro de la propia Iglesia. Sobre esto, Mons. Walmor exclama: ¡"Es la súplica: ‘Guárdalos del maligno' "!

"La política necesita de una auténtica sabiduría cristiana", afirma Benedicto XVI


Ciudad del Vaticano (Viernes, 21-05-2010, Gaudium Press) El Papa Benedicto XVI se encontró con los participantes de la 24ª asamblea plenaria promovida por el Pontificio Consejo para los Laicos, que tiene como lema "Testigos de Cristo en la comunidad política", en audiencia privada al final de esta mañana. El encuentro ocurrió en el Vaticano.

En discurso hecho a los participantes, el Papa destacó cómo debe ser la contribución cristiana en la política. Según Benedicto XVI, "el cristianismo no sirve para la hegemonía política y cultural", pero promueve las raíces de la verdad y la promoción humana que provienen del Evangelio.

El Papa reiteró que no pueden estar abiertos a valores no-negociables que estén a favor de un creciente relativismo. "El desarrollo moderno se puede realizar respetando la dignidad humana, la subsidiaridad y la solidaridad, valores que promueven la Doctrina Social de la Iglesia", agregó, al resaltar que los cristianos quieren en la política empeñarse en "defender la vida y la libertad, la custodia de la verdad y el bien de la familia", basándose en la "dialéctica y en la búsqueda de un amplio consenso".

Benedicto XVI define la política como "un ámbito muy importante del ejército de la caridad". Dice desear auténticos políticos cristianos, y una auténtica sabiduría política, porque las personas estarían viviendo en la confusión de "un relativismo cultural y un individualismo utilitario y hedonista", que "debilita la democracia", favoreciendo "el dominio de los poderes fuertes".

Al final del discurso, el Santo Padre agradeció al Pontificio Consejo por la organización, desde hace 25 años, de la Jornada Mundial de la Juventud.

La 24ª Asamblea Plenaria del Pontificio Consejo para los Laicos concluirá mañana, con la presentación de un balance y propuestas para el futuro.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Fátima llama a oración, penitencia y conversión, recuerda el Papa Benedicto XVI



En la Audiencia General de hoy que presidió en la Plaza de San Pedro ante miles de fieles, el Papa Benedicto XVI recordó su reciente viaje a Portugal, en donde rezó a los pies de la Virgen de Fátima acompañado de medio millón de personas, en ocasión del 10° aniversario de la beatificación de los pastorcitos Jacinta y Francisco, dos de los videntes de la Madre de Dios en la Cova de Iría. El Santo Padre recordó que desde este lugar María anima a la oración, la penitencia y la conversión.

El Santo Padre afirmó que a lo largo de todo su viaje se sintió "sostenido espiritualmente" por su predecesor Juan Pablo II, "que visitó Fátima tres veces, dando las gracias a la "mano invisible" que lo liberó de la muerte durante el atentado del 13 de mayo, aquí en esta misma Plaza de San Pedro".

Durante la Misa en Lisboa, la capital "de la que partieron a través de los siglos tantos misioneros para llevar el Evangelio a muchos continentes", el Papa animó a los diversos componentes de la Iglesia local a "una vigorosa acción evangelizadora en los distintos sectores de la sociedad, para ser sembradores de esperanza en un mundo marcado a menudo por la desconfianza" y en particular, exhortó a los creyentes a "anunciar la muerte y resurrección de Cristo, corazón del cristianismo, fulcro y apoyo de nuestra fe y causa de nuestra alegría".

Benedicto XVI se refirió después a su encuentro con los representantes del mundo de la cultura en Belém, donde resaltó "el patrimonio de valores con que el cristianismo ha enriquecido la cultura, el arte y la tradición del pueblo portugués. En esta noble tierra, como en cualquier otro país profundamente influenciado por el cristianismo, se puede construir un futuro de entendimiento fraternal y cooperación con las otras instancias culturales, abriéndose recíprocamente a un diálogo sincero y respetuoso".

En Fátima, "una ciudad marcada por una atmósfera de misticismo genuino en la que se siente de forma casi palpable la presencia de la Virgen", el Papa fue "un peregrino con los peregrinos" y depositó en la Cova de Iría ante María "las alegrías y esperanzas y también los sufrimientos del mundo entero".

Asimismo, el Papa recordó las vísperas celebradas con los sacerdotes, religiosos, religiosas y diáconos de Portugal en la iglesia de la Santísima Trinidad, a quienes dio las gracias "por su testimonio a menudo silencioso y no siempre fácil y su fidelidad al Evangelio y a la Iglesia", invitándoles a seguir, con fidelidad y en este Año Sacerdotal, el "luminoso ejemplo del cura de Ars".

Durante el rezo del Rosario con cientos de miles de personas en la noche del 12 de mayo, víspera de la primera aparición de la Virgen, el Santo Padre observó que "esa oración tan querida por el pueblo cristiano ha encontrado en Fátima un centro propulsor para toda la Iglesia y el mundo". "Podríamos decir que Fátima y el Rosario son casi sinónimos", agregó.

En la solemne Misa del 13 de mayo, celebrada en la explanada de Fátima y a la que asistieron medio millón de personas, el Papa reafirmó que "el mensaje de Fátima, comprometido y al mismo tiempo consolador, está cargado de esperanza. Es un mensaje centrado en la oración, la penitencia y la conversión que se proyecta más allá de las amenazas, de los peligros y horrores de la historia, para invitar a la humanidad a confiar en la acción de Dios, a cultivar la gran Esperanza, a experimentar la gracia del Señor para enamorarse de Él, fuente del amor y de la paz".

A las organizaciones de pastoral social, Benedicto XVI propuso "el estilo del Buen Samaritano para salir al encuentro de las necesidades de los hermanos más necesitados y para servir a Cristo promoviendo el bien común" y les recordó la urgente necesidad de defender la vida contra el aborto y el verdadero matrimonio formado por un hombre y una mujer.

En la Eucaristía celebrada en Oporto, "la Ciudad de la Virgen", el Papa "recordó el compromiso de testimoniar el Evangelio en todos los ambientes, ofreciendo al mundo a Cristo resucitado para que toda dificultad, sufrimiento o miedo se transforme por el Espíritu Santo, en ocasión de crecimiento y de vida".

Finalmente el Santo Padre señaló que "Sabiduría y Misión ha sido el lema de mi viaje apostólico a Portugal, y en Fátima la Virgen María nos invita a caminar con gran esperanza, dejándonos llevar por la sabiduría que viene de las alturas, que se ha manifestado en Jesús, la sabiduría del amor para traer al mundo la luz y la alegría de Cristo".

martes, 18 de mayo de 2010

13 MAYO 2010 SAN JOSE COSTA RICA


Celebración del 93º aniversario de las Apariciones de la Virgen de Fatima, en San José Costa Rica, solemnizada por el coro de los Heraldos del Evangelio y presidada por el Nuncio Apostolicos Mons. Pierre Nguyên Van Tot y cinco concelebrantes más, después se realizó un rosario por las calles de la parroquia San Vicente Ferrer en Moravia, concluyendo con un juego de pólvora.

miércoles, 12 de mayo de 2010

La tercera parte del Secreto de Fátima "dice respecto a los ataques a la Iglesia y al Papa", dijo Benedicto XVI


Lisboa (Miércoles, 12-05-2010, Gaudium Press) Sorprendida se declaró la reconocida vaticanista portuguesa Aura Miguel con las declaraciones del Papa Benedicto XVI en el avión que lo conducía a Portugal, según declaró a TVI24.

«Una de las preguntas que le fue formulada decía respecto al mensaje de Fátima, al hecho de que en la tercera parte del secreto y en el secreto en general se habla del sufrimiento del Papa y de la Iglesia. La pregunta fue formulada en el sentido de que si el Papa pensaba que el tercer secreto estaba encerrado con Juan Pablo II o si era el sufrimiento que él mismo está viviendo, relacionado con las cuestiones de pedofilia, si no sería otra forma de martirio», contó.

La vaticanista, quien se encontraba en el avión, declaró que Benedicto XVI dijo que, «en esencia», la tercera parte del secreto se relacionaba con Juan Pablo II, «con el atentado concretamente», pero que «también estaba relacionado con un aspecto de la actualidad. Uno de los aspectos de lectura posible de la actualidad dice respecto a los ataques a la Iglesia y al Papa. Él dijo que los ataques parten de dentro de la Iglesia, los enemigos que atacan a la Iglesia vienen de dentro y tiene que ver con un pecado aterrador que existe dentro de la Iglesia», expresó.

Para el Papa, «el mensaje de Fátima continúa actual», «teniendo en cuenta este panorama aterrador del pecado de la Iglesia». «Es necesario que haya purificación, conversión, penitencia, aplicación de justicia y lo esencial del mensaje de Fátima tiene precisamente que ver con esto», explicó la vaticanista.

Tanto Aura Miguel, como muchos otros analistas, consideraron que las declaraciones fueron «muy fuertes» y «sorprendentes». «Tal vez el Papa ya podía regresar a Roma, porque ya dijo lo suficiente para ser profundizado», finalizó.

martes, 11 de mayo de 2010

Apariciones son señales de esperanza para la humanidad, dice el Papa en Portugal



Apariciones son señales de esperanza para la humanidad, dice el Papa en Portugal

Ciudad del Vaticano (Martes, 11-05-2010, Gaudium Press) "Vengo como peregrino de Nuestra Señora de Fátima, elegido por lo Alto en la misión de confirmar a mis hermanos que avanzan en su peregrinación camino al Cielo". Fueron estas las primeras palabras del Papa Benedicto XVI después de desembarcar en suelo portugués, este martes por la mañana.

Benedicto XVI dio inicio a su viaje a Portugal, el 15º al exterior y el segundo en 2010. Un viaje importante, motivado por los diez años de beatificación de los pastorcitos Jacinta y Francisco, cuyas celebraciones que se concentran en Fátima, pequeña ciudad donde ocurrieron las apariciones de Nuestra Señora en 1917.

En el aeropuerto internacional de Portela, en la capital Lisboa, el Papa fue recibido por el nuncio apostólico en el país, arzobispo Rino Passigato, y por el Jefe de Protocolo del Estado, Embajador Bouza Serrano.

En una ceremonia de recepción en el aeropuerto le esperaban el presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, y la primera dama, Maria Cavaco Silva, además del cardenal patriarca de Lisboa, Mons. José Policarpo.

La Virgen de Fátima


Con las apariciones de Nuestra Señora, "el cielo se abrió precisamente sobre Portugal", como "una ventana de esperanza" de Dios para la humanidad que no depende ni del Papa ni de la Iglesia, declaró Benedicto XVI sobre el sentido de su viaje. "La visita, que ahora inicio bajo el signo de la esperanza pretende ser una propuesta de sabiduría y misión".

El Papa deseó a la sociedad portuguesa, en el centenario de la República, que el gobierno consiga favorecer "una sociedad más justa y un futuro mejor para todos". Las relaciones entre el Estado y la Iglesia no son "un enfrentamiento ético entre un sistema laico y un sistema religioso", sino "una cuestión de sentido a la cual se entrega la propia libertad" y "su implicación en la vida pública", ponderó el Pontífice.

Según Benedicto XVI, "vivir en la pluralidad de sistemas de valores y de cuadros éticos" exige de los cristianos "un viaje al centro de sí mismo y al núcleo del cristianismo para reforzar la calidad del testimonio hasta la santidad, inventar caminos de misión hasta la radicalidad del martirio".


El Papa con el presidente Cavaco Silva

El avión con el Santo Padre a bordo aterrizó a las 11:55 horas, horario local, pocos minutos antes de la hora prevista. La ceremonia de bienvenidas ocurrió en dos lugares, la primera en el aeropuerto y la segunda en el Monasterio de los Jerónimos de Lisboa. Después, en el Palacio de Belén tuvo lugar una visita de cortesía oficial al presidente de la República.

Hoy de noche el Papa celebrará la misa en el Terreiro do Paço de Lisboa y dirigirá un mensaje conmemorativo por el 50° aniversario de fundación del Santuario de Cristo Rey en Almada. A las 21:30 horas está previsto un saludo a los jóvenes de la nunciatura en Lisboa, donde el Santo Padre estará hoy por la noche.



viernes, 7 de mayo de 2010

"Nuestra fe de Médicos": En Lourdes, Francia, Congreso Internacional de Médicos Católicos





París (Viernes, 07-05-2010, Gaudium Press) 470 participantes, de 30 nacionalidades diferentes, se reúnen del 6 al 9 de mayo para un "congreso-peregrinación", que tiene como objetivo profundizar su identidad de médicos católicos, y aumentar las luces que esclarezcan las situaciones a las que se enfrentan cotidianamente, desde una óptica cristiana.

Es la reunión de la Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas (FIAMC) cuyo lema en esta XXIII versión es "Nuestra Fe de Médicos". Los organizadores del Congreso son el Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud, la Asociación Médica Internacional de Lourdes (AMIL) y el Centro Francés de Médicos Católicos (CCMF).

Los temas del Congreso, en la intención de impregnarse cada vez más en su misión de médicos creyentes, son los siguientes: "Dios creador", "Jesucristo sufriente y sanador", "El Espíritu de Vida", "La Iglesia, cuerpo de Cristo", así como una sesión Pro-vida. En el hemiciclo Santa Bernardette se ubican varios ‘stands', donde asociaciones o laboratorios con sentido ético cristiano exponen sus realizaciones al servicio de la persona humana.

La Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas (FIAMC) fue creada en 1966 y está constituida por sesenta asociaciones nacionales de médicos católicos del mundo entero.

Los organizadores


El patronato de este XXIII Congreso de la FIAMC es por cuenta del Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud, que será representado por Mons. Zygmut Zimowski, su presidente.

La Asociación Médica Internacional de Lourdes (AMIL) es la encargada de todo lo referente al análisis de las curas milagrosas en el santuario. Esta labor la realiza desde un abordaje a la vez práctico (observaciones médico-espirituales) y teórico (reflexiones sobre la relación entre ciencia y fe), a partir de una antropología de la persona, en todas sus dimensiones, cuerpo, alma y Espíritu.

El Centro Católico de Médicos Franceses tiene como objetivo promover y difundir una reflexión cristiana sobre el ejercicio médico y las instituciones sanitarias.

Con información de la Conferencia Episcopal Francesa.

Obispos de todo el continente americano se manifiestan sobre la "Ley Arizona"


Obispos de todo el continente americano se manifiestan sobre la "Ley Arizona"


San Pablo (Jueves, 06-05-2010, Gaudium Press) La controvertida ley anti-inmigración que entró en vigor hace pocos días en el estado americano de Arizona, después de fuerte presión de la gobernadora Jan Brewer, continúa levantando protestas dentro y fuera de los Estados Unidos.

Después de la manifestación contraria por parte de obispos americanos y de numerosas Conferencias Episcopales centroamericanas, ayer fue la ocasión de Mons. Miguel Cabrejos, arzobispo de Trujillo y presidente de la Conferencia Episcopal de Perú.

Monseñor Cabrejos pidió la inmediata revisión de la ley que, en su opinión, "viola gravemente la dignidad de la persona humana, en particular de millones de hispanos". La "ley Arizona", como pasó a ser llamada, fue criticada por el propio presidente americano Barack Obama, que abrió una investigación para "verificar si el dispositivo es contrario a los derechos civiles que constan de la Constitución Federal", y que con el pasar de los días levanta protestas en todo lugar.

El pasado domingo, Los Ángeles, además de diversas otras ciudades de los Estados Unidos, fue palco de una marcha de protesta contra la polémica ley, en la cual participó también el cardenal Roger M. Mahoney, arzobispo de Los Ángeles. Participaron de esta manifestación centenas de grupos, asociaciones, Iglesias, sindicatos, centros culturales y hasta equipos de fútbol americano.

El purpurado definió como "un imperativo moral" la modificación substancial de la nueva ley que, entre diversos dispositivos, introduce el status de "inmigración clandestina" (punible con sanciones, detención y hasta prisión) y autoriza a la policía estatal a pedir la identificación de cualquier persona en caso de sospecha de permanencia ilegal en los Estados Unidos.

El cardenal Mahoney, como ya había hecho el día 21 de marzo delante de 250 mil personas en Washington, hizo coro al pedido de obispos americanos para que se de inicio "a una amplia reforma nacional sobre inmigración antes que sea difundida una serie de medidas estatales bastante sensibles a los humores internos, pero poco ponderadas y responsables".

"Resalto que la Iglesia Católica no se cansará nunca de proteger a los inmigrantes, nuestros hermanos y hermanas, hasta que ellos puedan ser miembros plenos, con todos los derechos y los deberes de nuestras comunidades", declaró el arzobispo. Una parte importante de la prensa americana cree que la "ley Arizona", además de ser "retrógrada y mezquina", es "inútil y demagógica".

Arizona posee una larga frontera con México y una población de cerca de medio millón de inmigrantes ilegales, en su mayor parte hispanos, frecuentemente acusados de "llevar criminalidad y violencia", aunque no existan datos estadísticos específicos.
Para el cardenal Mahoney, ahora se corre el riesgo de "ofender y humillar la dignidad de las personas por causa del color de sus pieles o por la simple moción de sospecha". Con informaciones de la Radio Vaticana.

jueves, 6 de mayo de 2010

El Hombre como ser eminentemente contemplativo


Sao Paulo (Miércoles, 06-05-2010, Gaudium Press) El hombre fue creado con una alta finalidad: la contemplación de Dios. "Para anticipar en cierta medida este objetivo ya en esta vida, él debe avanzar incesantemente en una vida espiritual, una vida de diálogo con Dios", recordó el Papa en la audiencia general del 29 de Agosto de 2007.

De acuerdo con Plinio Corrêa de Oliveira, el hombre tiene necesidad de fijar la atención sobre determinadas escenas de lo cotidiano, sean ellas un paisaje, un monumento o un teatro, entre muchas otras, extrayendo sus propias conclusiones, sacando de la observación o de aquello que los sentidos le indican relaciones, que podrán impresionarlo como verdadero o falso, bueno o malo.

Delante de esto, él acepta o rechaza lo que detectó y saca una serie de principios. Siendo así, él tiene delante de sí criaturas que representan y reflejan a Dios. Como ser profundamente comunicativo, el hombre transmitirá de alguna forma las impresiones que las cosas le causan, esto es, comunica lo que le va al alma, habla de la abundancia del corazón, y esto conduce también al servicio, pues, el hombre, por su propia naturaleza, sirve a aquello que ama.

Sin embargo el hombre podrá elevarse a un acto de alabanza a través de la contemplación o rechazar esta elevación de alma y detenerse en el disfrute egoísta y limitado del ser que tiene delante de sí. Esto trae como consecuencia un realce de la materia y una negación de las relaciones de aquello con el Ser absoluto. Conforme decía San Irineo en ‘Adversus haereses':

"No es la luz que falta debido a la culpa de los que se tornaron ciegos, sino quien se tornó ciego permanece en la oscuridad por su culpa, mientras la luz continúa brillando. La luz no somete a nadie a la fuerza, ni Dios obliga a nadie a aceptar su arte."

Por el Diác. José Victorino de Andrade

martes, 4 de mayo de 2010

Papa abordará temas religiosos, sociales y culturales durante su viaje a Portugal


Ciudad del Vaticano (Martes, 04-05-2010, Gaudium Press) Los temas sociales y culturales serán abordados en un amplio contexto por el Santo Padre en su próximo viaje al exterior, afirmó hoy el Padre Federico Lombardi. El portavoz del Vaticano se refería a los detalles del programa del viaje del Papa a Portugal, que acontece en la próxima semana, entre los días 11 al 14 de mayo. Estos nuevos detalles acerca del contenido del viaje fueron presentados en la mañana de este martes en una rueda de prensa en la Sala de Prensa de la Santa Sede, en el Vaticano.

Con el tema "Contigo caminamos en la esperanza", se trata del quinto viaje del Papa a Portugal. Benedicto XVI es el tercer pontífice, después de Pablo VI (1966) y Juan Pablo II (1982, 1991 y 2000), en visitar el país. Los viajes a Portugal tradicionalmente se dan en el contexto del 13 de mayo, fecha de la primera aparición de la Virgen en Fátima. En Portugal, se espera con gran expectativa al Papa, especialmente en función del conturbado momento económico por el cual pasa el país, que afecta sobre todo a los jóvenes.

Según Padre Lombardi, aunque Benedicto XVI destaque aspectos socioeconómicos, naturalmente no faltará el carácter religioso en la visita del Papa a Portugal, principal motivación del viaje, el cual ocurre con ocasión por el 10º aniversario de la beatificación de los pastorcitos de Fátima, Francisco y Jacinta; y por el quinto de la muerte de la hermana Lucia. "Fátima es un lugar particularmente significativo para este Papa", declaró P. Lombardi.

Aún de acuerdo con el director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, es clara la relación de Benedicto XVI con los acontecimientos de la Cova de Iria, de los cuales el entonces cardenal Joseph Ratzinger se ocupó "del punto de vista de la teología y la espiritualidad". "Fátima es un lugar en que la mirada se ensancha para una meditación sobre la historia", ponderó el portavoz.

Para este 15º viaje de Benedicto XVI al exterior, el noveno en Europa, constan también del programa encuentros con el mundo de la cultura (Lisboa, 12 de mayo) con las organizaciones de la pastoral social (Fátima, 13 de mayo); y con los obispos de Portugal (Fátima, 13 de mayo); la ceremonia de las vísperas con sacerdotes, religiosos, seminaristas y diáconos (Fátima, 13 de mayo); y misas en Fátima y Porto.

domingo, 2 de mayo de 2010

María nos enseña a reconocer en el rostro de Jesús el rostro de Dios, dice Benedicto XVI


Miles de fieles rezaron este medio día el Regina Caeli en la Plaza de San Carlos, en Turín, tras la Misa celebrada por el Papa Benedicto XVI en ocasión de su visita a esta ciudad para la Ostensión de la Sábana Santa. En sus palabras introductorias; el Santo Padre señaló a María como modelo para ver a Cristo con una mirada de amor y de fe para así reconocer en su rostro humano el Rostro de Dios.

“La Virgen María es quien más que nadie ha contemplado a Dios en el rostro humano de Jesús. Lo vió apenas nacido; lo vio apenas muerto. Dentro de ella ha quedado impresa la imagen de su Hijo martirizado; pero esta imagen ha sido ulteriormente transfigurada por la luz de la Resurrección”, dijo el Santo Padre.

Además, dijo el Papa, en “el corazón de María está custodiado el misterio del rostro de Cristo, misterio de muerte y de gloria. Es así que de ella podemos siempre aprender a mirar a Jesús con una mirada de amor y de fe, podemos aprender a reconocer en aquel rostro humano el Rostro de Dios”.

Tras resaltar que en Turín; la Virgen María es venerada como Patrona bajo el título de Beata Virgen Consolata, el Santo Padre le pidió velar “por las familias y por el mundo del trabajo”, “por cuantos han perdido la fe y la esperanza”; “confortar a los enfermos, presos y cuantos sufren”; “sostener a los jóvenes, a los ancianos y a las personas en dificultad”.

“Vela, oh Madre de la Iglesia, por los Pastores y toda la comunidad de los creyentes para que sean sal y luz en medio de la sociedad”, pidió a Santa María.

“A la Virgen Santísima –concluyó– confío con gratitud a cuantos han trabajado por mi visita, y por la Ostensión de la Síndone. Rezo por ellos y para que estos eventos favorezcan una profunda renovación espiritual”.

Seguidamente el Papa rezó el Regina Caeli, saludó en diversos idiomas, impartió su Bendición Apostólica y prosiguió su visita dirigiéndose a la Catedral de Torino para rezar frente al lienzo que envolvió el cuerpo de Jesús tras su muerte.