martes, 16 de junio de 2015

Primer estado libre de abortos es EEUU, Misisipi!

Cierra la última clínica abortista de Misisipi (2013). ©Rogelio V. Solis / AP
Cuando se quiere se hace. Sin medias tintas, aunque el proceso legislativo sea largo.
Phil Bryant, gobernador provida, republicano, se propuso limpiar su estado de establecimientos de la muerte. Haría lo que estuviese en su mano. Son años de batallas jurídicas.
La última clínica abortista del estadoJackson Women’s Health Organization, ha recibido la notificación de que se le revoca la licencia –como a 007, licencia para matar–. No cumple con los requisitos sanitarios mínimos exigidos por la ley. Lógicamente han recurrido y podrán dedicarse a su macabro oficio durante un mes más. Pero podemos alegrarnos que Misisipi se convierte en el primer estado libre de aborto y se ha ganado una importante batalla por la abolición del aborto.
Hay en marcha una campaña para declarar inconstitucional la ley, que de hecho y a pesar de la sentencia Roe vs. Wade consigue por la vía administrativa evitar que se practiquen abortos. Para practicar abortos debes ser obstetra-ginecólogo habilitado por un hospital de Misisipi, con esta medida se asegura que la cualificación es médicamente adecuada en caso de dificultades y no aparece un Morín de la vida.
Pero resulta que en el estado no hay médicos abortistas disponibles, ni hospitales que acrediten a foráneos. Ergo, la clínica no puede tener a nadie y ha de cerrar.
Yo desconocía que Dakota del Sur, Dakota del Norte y Arkansas estaban en la misma situación que Misisipi, sólo había una clínica abortista. Habrán tomado nota.
¡Viva Misisipi, viva su gobernador, vivan sus votantes! A los 40 años de la trascendental sentencia que abría el aborto en USA, como dije, la batalla se empieza a ganar.
¿Quiere decir esto que ya no hay aborto en Misisipi?, pues no, todavía es legal abortar en Misisipi, la sentencia de Roe impide que los ciudadanos del estado puedan otorgarse una leyes que protejan absolutamente la vida. Pero se ha llegado prácticamente hasta el límite legal, por la vía de los hechos Misisipi es un estado libre de abortorios, un estado en el que «no hay lugar para matar», el primer estado libre de abortos «con la garantía del estado».

jueves, 4 de junio de 2015

El milagro eucarístico de Alboraya (Valencia, España)

FIESTA DEL CORPUS CHRISTI: Una pequeña historia real para aumentar nuestra Fe: el milagro de los pececitos.


Era una noche de julio de 1348. La atmósfera, calurosa y cargada de humedad, presagiaba una tormenta. Con todo, el párroco de Alboraya (Valencia – España), celoso de su ministerio sacerdotal, salió con el Viático camino de una lejana alquería, donde le reclamaba un moribundo.

La tormenta estalló en el preciso momento en que, terminada su misión, se disponía a regresar. Los vecinos le aconsejaron esperase, pero no podía quedarse allí toda la noche y, aprovechando un momento de calma en el temporal, apretando contra su pecho el copón, caminó entre lodazales y en la oscuridad, amortiguada por el débil resplandor del farol que llevaba su acompañante.

Todo fue bien hasta llegar al barranco de Carraixet. Era el paso más difícil del camino. Con la reciente tormenta, el torrente había centuplicado su caudal y una simple tabla servía de puente para salvarlo.

El párroco, animoso, se arriesgó, pero, cuando estaba a mitad del estrecho puente, resbaló y, en el brusco movimiento para guardar el equilibrio, el copón salió despedido para hundirse en las tumultuosas aguas del torrente.

El Párroco, valiente y temerariamente, se arrojó a. las aguas para rescatar el precioso tesoro. Luchó denodadamente contra la corriente, Pero sus esfuerzos fueron en vano: el copón quedó sepultado y en el había tres Formas.

La noticia corrió velozmente por el contorno y fueron muchos los hombres que se prestaron voluntarios para rescatar de las aguas el Sagrado Tesoro. En ello trabajaron toda la noche y, por fin, con las primeras luces del día, apareció el copón. Pero... ¡estaba vacío! Con el golpe de la caída se había entreabierto y las tres Formas que contenía, arrastradas por la violencia de la corriente, habían desaparecido camino del mar.
La desolación del cristiano pueblo de Alboraya fue indescriptible, e inmediatamente se organizaron actos de reparación, de honor y desagravio. ¡Emocionante y ejemplar la fe de aquel pueblo valenciano!... Tanto que el Señor quiso premiarlos con un estupendo milagro. Milagro inaudito, que parecía increíble, de no contarlo cien crónicas que han hecho célebre el barranco de Carraixet.

A la incierta luz de la aurora, allí donde el torrente rinde sus aguas al mar, todos los vecinos de Alboraya pudieron ver cómo tres peces se mantenían erguidos sobre la corriente, sosteniendo en la boca entreabierta una Hostia consagrada.
El estupor hizo caer de rodillas a las sencillas gentes del campo, mientras alguien corrió a comunicar al párroco el portentoso suceso. Los tres peces siguieron inmóviles en medio de la corriente hasta que el sacerdote, revestido de ornamentos sagrados, se acercó a la ribera.

Y entre cánticos del pueblo y lágrimas que corrieron de todos los ojos, los tres peces fueron depositando las tres Formas en manos del sacerdote.

Nunca se vio procesión tan devota como la que entonces se organizó para trasladar al Santísimo desde la ribera del mar hasta la iglesia del pueblo. El copón de tan singular maravilla se conserva aún hoy como perpetuo recuerdo del milagro, y para hacer nacer la fe en los corazones de quienes no creen, han grabado en él esta frase feliz: ¿ Quién negará de este Pan el Misterio, cuando un mudo pez nos predica la fe?

En el lugar del milagro se erigió una ermita que lleva el nombre de “Ermita dels Peixets” en lengua valenciana, que significa en castellano “Ermita de los pececitos”, cuya imagen se muestra arriba. Junto a la Ermita, situada a tan sólo unos 4 kilómetros de la ciudad de Valencia, existe además un pequeño parque en la actualidad.

(Prodigios Eucarísticos, P. M. Traval, S. J.).