Desde ayer, la Iglesia tiene seis nuevos santos

La ceremonia de canonización ocurrió en la mitad de la Asamblea Especial para el Oriente Medio del Sínodo de los Obispos y contó con la presencia de los padres sinodales 
Ciudad del Vaticano (Lunes, 18-10-2010, Gaudium Press) El Papa Benedicto XVI presidió este domingo, en la Plaza San Pedro, la canonización de seis beatos: una virgen española, Candida María de Jesús Cipitria y Barriola; dos vírgenes italianas: Giulia Salzano y Battista Camilla da Varano; un sacerdote polaco, Stanislao Kazimierczyk Soltys; un religioso canadiense, el hermano André Bessette; y una monja australiana; María de la Cruz MacKillop, cuya ceremonia fue muy esperada, pues se trató de la primera beata de Australia en ser canonizada.
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Santa María de la Cruz MacKillop
Por ocasión de las canonizaciones, cada país podía enviar 8 concelebrantes. Los gobiernos también delegaron sus representantes. De España se hizo presente el viceministro de Justicia, Juan Carlos Campo Moreno; de Australia, el ministro de Relaciones Exteriores, Kevin Rudd; de Canadá, el ministro de Relaciones Exteriores, Lawrence Cannon y el Presidente del Senado, Noel A. Kinsella; de Italia, el subsecretario de la Presidencia del Consejo de los Ministros, Gianni Letta; de Polonia, el nuevo presidente, Bronislaw Komorowski, y su esposa.
En la delegación eclesiástica para la ceremonia participaron los obispos de las causas de canonización. Australia estuvo representada por el Azobispo de Sydney, el Cardenal George Pell; Canadá por el Arzobispo de Montreal, el Cardenal Jean-Claude Turcotte; España por el Arzobispo de Madrid, el Cardenal Antonio Maria Rouco Varela; Italia por el Arzobispo de Napolés, el Cardenal Crescenzo Sepe y por el Arzobispo de Camerino-San Severino Marche Mons. Francesco Giovanni Brugnaro; y Polonia por el Arzobispo de Cracovia, el Cardenal Stanislao Dziwisz.
Por su parte, las delegaciones de cada causa se hicieron presentes en los momentos de preparación de las celebraciones, de veneración de las reliquias, de procesión de oferta y de comunión de las manos del Santo Padre. El canto, que estuvo guiado por la Capilla Sixtina bajo la dirección del Maestro Giuseppe Liberto, fue enriquecido por los coros de la postulación de Stanislao Kazimierczyk, de Mary MacKillop, y de Giulia Salzano.
La ceremonia de canonización ocurrió en la mitad de la Asamblea Especial para el Oriente Medio del Sínodo de los Obispos, por eso también participaron los padres sinodales.

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