domingo, 28 de febrero de 2010

Obispos de Chile comprometen toda la energía de la Iglesia tras la catástrofe del terremoto


SANTIAGO, 28 Feb. 10 / 10:39 am (ACI)

En una inmediata respuesta pastoral al terremoto que ha dejado cerca de 300 muertos y ha afectado a 11 de las 16 regiones del país, Mons. Alejandro Goic, Presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, señaló que éste es "tiempo de orar y unirnos como una familia que somos".

"Ésta ha sido una catástrofe. Nos dolemos por los hermanos y hermanas que han perdido la vida, expresamos nuestra cercanía y oración a sus familiares y amigos, también a quienes han perdido sus bienes conseguidos con el esfuerzo de toda una vida", dijo el Prelado, a nombre de todos los obispos del país.

Mons. Goic señaló que "fiel a su misión, la Iglesia compromete su apoyo espiritual y su acción solidaria en esta hora de tragedia. Con la fuerza del Evangelio somos portadores de esperanza en momentos de temor, de dolor y de desastre".

A las autoridades, servidores públicos y a los voluntarios les ofrecemos toda nuestra ayuda. Desde ya, Caritas Chile ha puesto una cuenta especial para recibir ayuda en dinero que se llevará a las localidades más dañadas. Que el Señor nos dé su paz y la Virgen del Carmen nos cubra con su manto protector para que podamos levantarnos de esta hora amarga. Fuerza Chile y que el Dios de la vida nos bendiga a todos", concluyó el Prealdo.

Caritas Chile, por su parte, ha habilitado una cuenta corriente para canalizar ayuda. Para mayor información sobre cómo canalizar ayuda: caritas@caritaschile.org ; para más información sobre el estado de los esfuerzos de recuperación, visitar el portal de la Iglesia en Chile: www.iglesia.cl

sábado, 27 de febrero de 2010

¿Estamos preparados?Terremoto en Argentina y Chile, olas gigantes y alertas de tsunami en todo el mundo.

Recemos por las víctimas del terremoto de Chile y Argentina así como lo hemos hecho por Haití.
Información útil:
Terremoto Chile: página de Google "ayuda" a buscar personas
Se habilitó el sitio Web http://chilepersonfinder.appspot.com/?lang=es en español.


¿Estamos preparados?
Jesús en la Biblia nos dice:
Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de dolores son estos.
Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguios y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.
Tambien les dijo una parabola: mira la higuera y todos los arboles.
Cuando ya brotan, viendolo, sabeis por vosotros mismos que el verano esta ya cerca.
Asi tambien vosotros, cuando veais que suceden estas cosas, sabed que esta cerca el reino de Dios.
De cierto os digo, que no pasara esta generacion hasta que todo esto acontezca.
El cielo y la tierra pasaran, pero mis palabras no pasarán.


Hace algunos días sacudió a todo el planeta la triste noticia del terremoto que sufrió el pueblo de Haití, en especial su capital Puerto Príncipe. Uno no puede mas que sorprenderse y estremecerse ante las imágenes que llegaron desde los diferentes medios periodísticos.
Hoy Chile, y muchas provincias Argentinas pasan por el mismo desastre. Sólo nos queda ser solidarios, rezar y preparar nuestro corazón ....

miércoles, 24 de febrero de 2010

Juan Pablo II pidió le leyeran Evangelio de San Juan antes de morir


El Arzobispo de Cracovia y que fuera durante 40 años secretario personal de Juan Pablo II, Cardenal Stanislaw Dziwisz, relató que antes de su muerte, el Papa peregrino pidió le leyeran todo el Evangelio de San Juan para poder prepararse para el tránsito a la Casa del Padre.

En entrevista concedida al diario El Tiempo, el Cardenal explicó que el Papa Wojtyla "murió como se mueren los hombres santos. Se despidió de sus colaboradores, del Cardenal Ratzinger (ahora Benedicto XVI); incluso de quienes hacían la limpieza. Pidió que le leyeran todos los capítulos del evangelio de San Juan y así se preparó para irse. Causó una paz impresionante".

En Colombia adonde llegó para participar de un congreso sobre el legado de Juan Pablo II, el Cardenal señaló que el proceso de beatificación del Papa peregrino "está prácticamente terminado. Para la beatificación es importante que la Iglesia reconozca un milagro en el que él haya intercedido. Hay un caso que se está investigando y es el de la sanación milagrosa de una monja francesa que padecía Párkinson".

Sobre la fecha de beatificación, el Purpurado dijo que "no se sabe, pero su tumba es visitada por miles que le agradecen favores y eso fortalece su santidad. No sólo los cristianos quieren verlo santo; también los judíos y musulmanes. Hay que unirnos a ese grito de Santo súbito".

Al hablar luego del cariño y el fervor de la gente para con Juan Pablo II, el Cardenal Dziwisz comentó que "él cambió el mundo desde el punto de vista político y religioso; enseñó que la solución a los problemas está en la solidaridad y en el amor. Él sobrepasó todos los umbrales. Sus enseñanzas deberían ser aplicadas para ayudar a este mundo en crisis".

Respondiendo a quienes critican el tiempo corto que lleva su causa, el Purpurado polaco dijo que sí podría decirse que ha sido rápido, "pero no se puede decir que se ha hecho mal. Ha sido un tiempo efectivo para profundizar en el legado que dejó. Los mismos que lo criticaron porque no les gustaba su actitud moral, son los que lo critican ahora".

Contestando la afirmación del libro "Por qué él es santo" sobre que Juan Pablo II se flagelaba y dormía en el piso, el Arzobispo de Cracovia dijo que "no puedo ni afirmarlo ni negarlo. Fue un hombre de una gran espiritualidad, su característica principal fue el espíritu de la oración y la contemplación. En muchos conventos todavía existe la penitencia a través de la flagelación, y eso lo hicieron otros grandes santos, como San Juan de la Cruz y Santa Teresa".

Finalmente el Purpurado dijo que Juan Pablo II "siempre dijo que Latinoamérica era el continente de la esperanza. Quería mucho a Colombia y tenía muchos amigos aquí, cardenales y sacerdotes, porque la presencia de Colombia en Roma siempre ha sido numerosa e importante".

lunes, 22 de febrero de 2010

Católicos en el mundo aumentan en 19 millones

El Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Tarcisio Bertone, y el Arzobispo Fernando Filoni, Sustituto para los Asuntos Generales, presentaron el fin de semana al Papa Benedicto XVI la edición del Anuario Pontificio del 2010. En este documento se indica, entre otros importantes datos, que los católicos en el mundo aumentaron en 19 millones.

Entre 2007 y 2008, señala el anuario, los católicos en el mundo pasaron de 1 147 a 1 166 millones, con un aumento de 19 millones de fieles, es decir, un 1,7 por ciento. Se destaca además que en 2009, el Papa erigió 8 sedes episcopales y una prelatura territorial; fue elevada a diócesis una prelatura territorial y 3 prefecturas a vicariatos apostólicos. Asimismo, se nombraron 169 nuevos obispos.

Entre 2007 y 2008 los obispos pasaron de 4 946 a 5 002. Por lo que concierne al número de presbíteros, tanto diocesanos como religiosos, aumentaron en los nueve últimos años, pasando de 405 178 en 2000 a 409 166 en 2008. La dinámica de esta cifra, sin embargo, es distinta en cada continente: mientras en África, Asia y América crecen las vocaciones sacerdotales, en Europa han disminuido, pasando del 51,5 por ciento al 47,1 por ciento, y en Oceanía se mantienen estables.

Entre el personal que colabora en la actividad pastoral de los obispos y sacerdotes, las religiosas constituyen el grupo más numeroso. Si en 2000 eran 801 185, en 2008 pasaron a ser 739 067. En Europa y América se concentra el mayor porcentaje de religiosas: el 40,9 por ciento y el 27,5 por ciento, respectivamente.

Las mayores disminuciones se aprecian en estos continentes y en Oceanía, mientras que en África y en Asia aumentaron un 21,2 por ciento y un 16,4 por ciento, respectivamente. Aunque contrarrestan el decrecimiento, no llegan a anularlo del todo.

En cuanto a los candidatos al sacerdocio, hubo un aumento, pasando de 115 919 en 2007 a 117 024 en 2008, con una evolución diferente en cada continente. Mientras en África, Asia y Oceanía crecieron respectivamente un 3,6 por ciento, un 4,4 por ciento y un 6,5 por ciento, en Europa disminuyeron un 4,3 por ciento y América se mantiene invariable.

Obispos portugueses lanzan site para la visita del Papa al país


Benedicto XVI irá a Portugal entre los días 11 y 14 de mayo, en el que será su viaje apostólico más largo en el 2010

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Ciudad del Vaticano (Miércoles, 10-02-2010, Gaudium Press) "La Iglesia espera que la sociedad portuguesa entera sepa acoger a Benedicto XVI, en mayo próximo, independientemente de la creencia religiosa y las ideologías, para dar una fuerte señal de solidaridad, de sintonía y de comunión interna, y con el propio Papa". El apelo por la buena acogida fue hecho por el padre Manuel Morujão, secretario de la Conferencia Episcopal Portuguesa. El episcopado ya comenzó los preparativos para la visita del Pontífice al país: además de la nota pastoral, fue creado también un website especial sobre el viaje, http://www.bentoxviportugal.pt/

De acuerdo con el episcopado portugués, en el site de la visita del Santo Padre estarán disponibles documentos, informaciones, material multimedia y datos relativos a los diversos eventos del programa. Gran parte de este material ya puede ser encontrado online.

La peregrinación de Benedicto XVI a Portugal ocurrirá del día 11 al 14 de mayo y será el viaje más largo del Santo Padre en el 2010. El Papa irá a Fátima para celebrar el 93º aniversario del inicio de las apariciones a los tres pastorcitos y visitará también la capital Lisboa y la ciudad de Porto.

La visita puede alcanzar una especial significación debido a la posible beatificación de su antecesor, Juan Pablo II. Se espera que en abril la Congregación para la Causa de los Santos presente a Benedicto XVI el decreto sobre el milagro para que él lo firme. El Papa, entonces, comunicaría la fecha de la ceremonia, 13 de mayo, día que marcó el pontificado del Papa Wojtyla.


9º Aniversario de Aprobación Pontificia de los Heraldos del Evangelio

Momento histórico …


Manhã de 28 de fevereiro de 2001, em Roma. Momento que ficará gravado para sempre nas almas dos mais de mil Arautos do Evangelho e membros da Associação Católica Nossa Senhora de Fátima que se encontravam no Vaticano, pois nele puderam ouvir dos próprios lábios do sucessor de Pedro — que se expressou em língua portuguesa — estas palavras de estímulo:

“Saúdo …. de modo especial o numeroso grupo da Associação Internacional de Fiéis de Direito Pontifício, Arautos do Evangelho, para que sendo fiéis à Igreja, ao seu Magistério, permaneçam unidos aos seus pastores e anunciem corajosamente, pelo mundo inteiro, a Cristo Nosso Senhor”.

sábado, 20 de febrero de 2010


La Santa Sede anunció que esta mañana en la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico Vaticano, se realizó el consistorio ordinario público en el que se determinó la canonización de seis beatos, entre ellos la primera australiana Mary MacKillop y la española Cándida María de Jesús Cipitria y Barriola, para el día 17 de octubre de 2010.

Mary Mackillop nació en Victoria en 1842 y fundó las Hermanas de San José en 1866. Murió en el Norte de Sydney en 1909 y estuvo profundamente comprometida con la educación de los pobres. Fue beatificada por el Papa Juan Pablo II en enero de 1995.

Los otros cuatro beatos son:

Stanislaw Soltys, en el siglo Kazimierczyk, sacerdote, de los Canónigos Regulares Lateranenses.

André Bessette, en el siglo Alfred, religioso de la Congregación de la Santa Cruz.

Giulia Salzano, virgen, fundadora de la Congregación de las Hermanas Catequistas del Sagrado Corazón; y

Battista Varano, en el siglo Camilla, virgen, religiosa de la Orden de Santa Clara.

Se inauguró en Bogotá el Congreso Internacional ‘Juan Pablo II el Magno’



Bogotá (Viernes, 19-02-2010, Gaudium Press) En la mañana de hoy, en el Gran Salón del Club El Nogal, dio inicio el Congreso Internacional "Juan Pablo II el Magno", evento auspiciado por la Universidad Sergio Arboleda de Colombia. Tras el saludo inicial por parte del rector de la Universidad, Dr. Rodrigo Noguera, y del ex-presidente de Colombia Belisario Betancur -quien ejercía como mandatario cuando Juan Pablo II visitó el país en 1986- intervino el cardenal Stanislaw Dziwisz arzobispo de Cracovia y quien durante casi 40 años fuera secretario del fallecido pontífice polaco. Se encontraban presentes también el cardenal Pedro Rubiano Saénz, primado de Colombia, y Mons. Rubén Salazar, presidente de la Conferencia episcopal de este país.

Tras un breve saludo en su lengua nativa, el Cardenal Dziwisz se dirigió a los presentes en un perfecto español.

"Durante casi 27 años Juan Pablo II fue el péndulo de nuestro tiempo", afirmó el purpurado refiriéndose al número de años que duró su pontificado. Entretanto, Dios lo había preparado para tan altísima dignidad en el camino: "Había conocido de cerca los sistemas totalitarios. En la Segunda Guerra fue testigo de la locura del Nacionalsocialismo" y "como sacerdote, obispo y cardenal, conoció la verdadera cara del comunismo -inspirado en el marxismo-leninismo- que no fue la libre elección de los polacos, sino la imposición del ejército rojo, que librando al país del régimen nazi, lo sometió al yugo del comunismo".

Juan Pablo II siempre asumió para sí la opción preferencial por los pobres, una opción que sin embargo no era exclusiva ni discriminatoria de otros segmentos de la sociedad. Entretanto, su experiencia de vida le permitió un abordaje clarividente de hechos como la teología de la liberación, la cual, al ser inspirada en principios marxistas, "no podía aceptar que se convirtiese en fuente de reflexión teológica para la cura de los problemas contemporáneos. El sabía que la cura era peor que la enfermedad".

"En lugar de la lucha de clases promovía la solidaridad. Solía decir que jamás los unos contra los otros, sino siempre los unos con los otros". "Al cabo de diez años [de pontificado] Polonia recobraba su libertad, y ayudaba a otros países de Europa del Este a liberarse del yugo comunista", expresó el purpurado.

No era un revolucionario, no era un político, sólo quería conducir las personas a Dios

Para los sufrientes, para el mundo, Juan Pablo II siempre tenía a Quien presentar: "En el centro de su predicación estaba siempre Jesucristo el mismo ayer, hoy y siempre". "El Papa no era un revolucionario, no era político, tenía ambiciones mucho más amplias: su enseñanza tenía una dimensión religiosa, quería conducir las personas a Dios." Entretanto, es claro, que hablar de derechos, hablar de libertad "tenía su dimensión política y se escuchaba peligroso para las dictaduras".

Según el Cardenal Dziwisz, la mística impregnaba toda la vida de Juan Pablo II: "Su misticismo era de oficio, un misticismo de servicio a las personas y a la Iglesia. Una persona santa tiene credibilidad, una persona santa se convierte en la sal de la tierra, se convierte en una luz que alumbra los caminos de la gente: así era el Siervo de Dios Juan Pablo II".

Tras la caída del muro de Berlín

Para el que fuera secretario de Juan Pablo II, el fallecido pontífice avizoró con luz profética los peligros que se cernían sobre un mundo post-comunista secularizado. Si bien el totalitarismo comunista se encontraba en franco descrédito después de la caída del muro de Berlín, unas democracias sin valores empiezan a recorrer la pendiente que las lleva a la dictadura: "Tras la caída del comunismo existe un riesgo de la alianza entre democracia y relativismo ético, que quita a la conciencia civil de cualquier punto de referencia ética, despojándola de la posibilidad del reconocimiento de la verdad." " ‘Una democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto como demuestra la historia', escribía el Papa", expresó el Arzobispo de Cracovia.

Un figura que crece con el paso de los días, un místico

"A medida que nos alejamos del día de su muerte, en nuestra conciencia se refuerza cada vez más el convencimiento de su santidad, era un hombre de Dios" declaraba con alegría el purpurado. "Vivía con Dios y para Dios; sin duda era un místico sumergido en el misterio. Desde la época más temprana tenía la costumbre de escribir sus textos más importantes en la capilla".

Entretanto, su profunda relación con Dios no lo alejaba de la gente: "Vivía con Dios y Dios lo conducía a las personas. Era capaz de ocuparse por igual de todo tipo de asuntos, grandes o pequeños". "Le gustaba permanecer a solas con Dios, pero con igual entusiasmo se acercaba a la gente tanto en Roma como en sus viajes", afirmó.

El cardenal Dziwisz concluyó su intervención agradeciendo una vez más a los promotores del Congreso, y augurando éxitos en la promoción y difusión del pensamiento y obra de Juan Pablo II.

Gaudium Press / S. C.

martes, 16 de febrero de 2010

Comentario al Evangelio — Miércoles de Ceniza


Dios siempre debe ocupar el centro

En el ayuno, la oración o la práctica de cualquier buena obra no debemos poner jamás como finalidad el beneficio que podamos obtener con ello, sino la gloria de quien nos creó. Porque todo lo nuestro —a excepción de las imperfecciones, miserias y pecados— le pertenece a Dios.
Evangelio:

“Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre que está en el cielo. Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará” (Mt 6, 1-6.16-18).

I – Tiempo de penitencia y reconciliación

La Iglesia rememora por medio del Ciclo Litúrgico, sabia y didácticamente, los más importantes episodios de la existencia terrena del Verbo Encarnado. Las solemnidades de la Anunciación y de la Navidad, las conmemoraciones del Triduo Pascual y la Ascensión del Señor al Cielo, entre otras, componen un variado caleidoscopio que ofrece ante la piedad de los fieles distintos aspectos de la infinita perfección de nuestro Redentor. En cierto modo reviven las gracias dispensadas por la Providencia en aquellos momentos históricos, derramándose sobre quienes participan con devoción en esas festividades.

Precediendo a las solemnidades más importantes —el Nacimiento del Salvador y su Pasión, Muerte y Resurrección— la Iglesia destina dos períodos de preparación: el Adviento y la Cuaresma. Para celebrar misterios tan elevados y sublimes, conviene que los fieles purifiquen sus almas de las miserias y apegos, haciéndose más aptos a recibir las dádivas celestiales.

Con el Miércoles de Ceniza comienzan los cuarenta días previos a la Semana Santa. Las tres lecturas de ese día —un pasaje del profeta Joel, un trecho de una epístola de San Pablo y otro del Evangelio— nos hablan de la necesidad del ayuno y la penitencia como medios para combatir mejor los vicios, por la mortificación del cuerpo, y propiciar la elevación de la mente a Dios. Según la enseñanza del Papa San León Magno, “nos mortificamos para extinguir nuestra concupiscencia. Y el resultado de la mortificación debe ser el abandono de los actos deshonestos y los deseos injustos”. 1

Como más adelante veremos, los textos litúrgicos aludidos hacen referencia sobre todo a un tipo de penitencia especialmente agradable a Dios y esencial para nuestra vida espiritual. Se trata de evitar las exageraciones del amor propio, cuidando no llamar la atención de los demás sobre nosotros mismos, de manera que nuestra alma, limpia y adornada con la virtud de la humildad, ofrezca al Señor un sacrificio de agradable aroma.


“Recuerda que eres polvo”

La liturgia del Miércoles de Ceniza nos recuerda con expresividad nuestra condición mortal: “Memento homo quia pulvis es et in pulverem reverteris — Acuérdate, hombre, que polvo eres y en polvo te convertirás”. Tal es la categórica sentencia de una de las dos fórmulas empleadas por la Iglesia para imponer las cenizas. 2 Después de la ceremonia, la frente de los fieles llevará la marca de un trazo oscuro, cuyo aspecto trágico y despojado de belleza parece clamar: “La muerte puede llevarnos de un momento a otro, retornando al polvo”.

Pensar en el terrible paso de esta vida a la eternidad puede ser a menudo incómodo, pero altamente benéfico para convencernos de la necesidad de evitar el pecado, que nos cierra para siempre las puertas del Cielo: “En todas tus obras acuérdate de tus postrimerías, y no pecarás jamás” (Eclo 7, 40). Al respecto, Dom Próspero Gueranger recomienda con toda propiedad: “Si queremos perseverar en el bien, donde la gracia de Dios nos estableció, seamos humildes, aceptemos la sentencia, y veamos la vida como una caminata más o menos larga que acaba en la tumba”. 3


“Dejaos reconciliar con Dios”

San Pablo nos incentiva en la primera lectura de hoy a vivir en la gracia de Dios: “Os suplicamos en nombre de Cristo: reconciliaos con Dios” (2 Cor 5, 20). Y con justa razón, porque el pecado nos aparta de Dios, volviendo necesaria la reconciliación. La Doctrina Católica enseña que para reparar la ofensa de un solo pecado venial no son suficientes ni siquiera los méritos inconmensurables de la Santísima Virgen sumados a los de los Ángeles, los Bienaventurados y los de todos cuantos podrían haber sido creados y no lo fueron. ¡Cuánto más al tratarse de un pecado grave!

Sólo la Adorabilísima Sangre de Dios tendría méritos infinitos para redimir las ofensas cometidas por los hombres desde Adán y Eva, como lo muestra San Pablo con aquella elevación de lenguaje que lo distingue: “A aquel que no conoció el pecado, le hizo pecado por nosotros, para que nos hiciéramos justicia de Dios en él” (2 Cor 5, 21). La Encarnación de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, con su Pasión y Muerte en la cruz, fue el medio elegido para restituir a la humanidad descarriada en la plena amistad con Dios. Tanta fue la superabundancia de gracia conquistada por el sacrificio del Calvario —pues las operaciones divinas son insuperables— que ni aun la suma de todas las posibles faltas de los hombres podrán agotar jamás los méritos infinitos de la Preciosa Sangre de Cristo. 4

Si Jesús no hubiera asumido sobre sí la deuda contraída por nuestros primeros padres, por medio de la oblación de su Cuerpo, sería imposible nuestra reconciliación con Dios 5 y las puertas del Cielo se nos habrían cerrado para siempre.

II – Amor propio, oración y ayuno

En el trecho del Evangelio que analizamos hoy vemos al Divino Maestro tomar como ejemplo didáctico una escena característica de aquel tiempo. Bajo una mirada histórica, el Señor reprocha una actitud habitual sobre todo a los fariseos; pero como la palabra de Dios es eterna, aquí se contiene una lección para los hombres de todos los siglos.


El principal sumidero por donde se escurren los méritos

Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre que está en el cielo.

Era difícil que la hipocresía fuera ajena a los fariseos. Llevados por un orgullo supino, se volcaban sobre sí mismos hasta olvidarse de Dios, realizando sus buenas obras con intención de ganar prestigio “delante de los hombres”.

El defecto apuntado por Nuestro Señor en este versículo era común entre ellos. Infelizmente, tampoco es raro en nuestros días. Las Sagradas Escrituras se deshacen en consejos contra este pecado capital, raíz de muchos vicios, principalmente en el Libro del Eclesiastés: “Vanidad de vanidades, todo es vanidad” (Ecl 1, 2). La preo-cupación del Divino Maestro es idéntica.

Con respecto a los actos humanos, podemos afirmar que algunos son neutros, como por ejemplo cantar o pintar. La sustancia y el mérito vienen de su intención y la finalidad con que son ejecutados. Otros actos son buenos per se, al estar ordenados por la razón a un objetivo honesto. Pero según el Doctor Angélico, “puede ocurrir eventualmente que un acto en sí mismo virtuoso se vuelva vicioso, debido a ciertas circunstancias”. 6

Ahora bien, la vanidad mancilla a menudo nuestros actos de virtud y roba nuestros méritos. Como subraya el Cardenal Gomá, este vicio es “un pernicioso enemigo de las buenas obras: practicarlas con el fin de ser visto y admirado por los demás significa perder la recompensa que les corresponde cuando son hechas con recta intención”. 7

Los maestros de vida espiritual afirman que la vanidad es un vicio tan arraigado en el hombre que, por así decir, solamente lo abandona media hora después de su muerte. Para vencerlo hace falta mucha oración, paciencia y esfuerzo. Oración, porque es el medio con el cual obtenemos las gracias para combatirlo. Paciencia y esfuerzo, porque debemos luchar contra él día y noche, impidiéndole instalarse en nuestra alma, como recomienda San Juan Crisóstomo: “Es necesario prestar mucha atención a su entrada, del mismo modo como alguien se pone en guardia contra una fiera dispuesta a atacar al desprevenido”.

Podríamos usar entonces una expresión fuerte, pero muy cierta: la vanidad es el principal sumidero por donde se escurren los méritos de nuestras oraciones y buenas obras. También es un tóxico para el alma, porque la deja sin fuerzas para enfrentar las tentaciones y, por lo tanto, expuesta a toda clase de debilidades y capitulaciones.

Conviene tener en cuenta además que, cuando el Maestro nos dice: “Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos”, no nos invita a hacer siempre el bien a escondidas, ya que practicar la justicia frente a los hombres puede ser motivo de edificación para el prójimo y de gloria para el Creador, algo que subraya el gran Bossuet: “Él no nos prohíbe practicar la justicia cristiana en toda ocasión, para edificación del prójimo; antes al contrario, ha dicho: ‘Brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en el Cielo’. […] Edificad al prójimo por vuestros actos exteriores, y que todo en vosotros sea ordenado, hasta un simple parpadeo, pero todo se haga con naturalidad y simplicidad, procurando la gloria de Dios”. 9


Dar limosna pretendiendo el aplauso

Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.

No habiendo recibido todavía la savia regeneradora del Cristianismo, la humanidad de aquel entonces estaba tan impregnada de egoísmo que la limosna era una práctica muy inusual. Quien la daba, creía merecer los aplausos del resto por su supuesta bondad. Por eso la costumbre era dar limosna “con mucha ostentación”. 10

Más aún: “Parece que, para excitar la generosidad se estableció la costumbre de proclamar el nombre de los donadores […] y hasta se llegaba a honrarlos ofreciéndoles los primeros puestos en la sinagoga”. 11

Pues bien, el Señor enseña en este pasaje del Evangelio que quien da limosna para granjearse la aprobación de los demás, puede considerarse pagado con los elogios que así obtenga. No le corresponde esperar un premio sobrenatural porque, como acentúa el Padre Tuya, “Dios recompensa en justicia sobrenatural sólo lo que se hace sobrenaturalmente por amor a Él, así como le repugna ese censurable proceder que es la hipocresía farisaica”. 12

En cambio, quien da limosna discretamente, sólo frente a Dios y por amor a Dios, este sí será recompensado.


Debemos esperar el premio
solamente de Dios

Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

En el versículo anterior Nuestro Señor recriminaba a los que ansían la vanagloria en la práctica de la limosna; en éste, censura nuestra vanidosa complacencia al realizar las buenas obras. Para combatir este defecto es preciso que nos esforcemos en no poner la atención en lo bueno que hagamos. “Si fuera posible —comenta Bossuet— sería necesario esconder de vosotros mismos el bien que hacéis; procurad ocultar al menos su mérito a vuestros ojos; […] empeñaos en la práctica de la buena obra al punto de no preocuparos nunca con lo que de ella redundará para vosotros: dejadlo todo por cuenta de Dios, así será el único que os verá, pues os ocultaréis de vosotros mismos”. 13

El Cardenal Gomá opina en igual sentido: “De ser posible, hasta nosotros debiéramos desconocer nuestras limosnas. La recompensa sólo debe esperarse de Dios”. 14

Maldonado aclara, complementando estas afirmaciones: “No hay culpa en ser visto por los demás cuando se hace el bien, sino en querer ser visto. Y tampoco hay culpa en querer ser visto, con tal que no sea para conseguir el elogio de los hombres. ‘Brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en el Cielo’”. 15


Es vana la oración de quien busca la exterioridad

Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.

En esa época todo varón tenía el deber de orar tres veces al día: en la mañana, coincidiendo con el sacrificio matutino, al mediodía y a la hora del sacrificio vespertino. Generalmente las oraciones se hacían de pie y con los brazos alzados al Cielo, como símbolo del don que se esperaba. 16
Las personas solían orar en la intimidad de sus hogares, pero los fariseos elegían los lugares más visibles de las sinagogas o las plazas públicas. Ahí gesticulaban y repetían de memoria gran número de plegarias para así impresionar al que pasara. Huelga decir que eran oraciones vanas, pues ya habían logrado lo que querían: el aplauso de los transeúntes.

Con todo, no nos equivoquemos pensando que el Señor condena cualquier oración hecha en público. El Divino Maestro solamente recrimina en este versículo la preocupación con la exterioridad, tan frecuente en los hombres de aquel tiempo, y la actitud genérica de las personas que rezan con ostentación o persiguiendo únicamente el elogio de sus semejantes.


Debemos ser discretos en nuestra vida de piedad

Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

El Catecismo enseña que la esencia de la oración es “la elevación del alma a Dios”. 17 Por ende, cualquiera puede permanecer en oración hasta en las acciones comunes de la vida, realizándolas con el espíritu puesto en el Cielo.

Para rezar, pues, no hace falta la actitud aparatosa de los fariseos. Al contrario, debemos ser discretos en las manifestaciones externas de nuestra piedad particular, evitando gestos o palabras que realcen nuestra propia persona.

Pero si a pesar de todo ello los otros notan nuestra devoción, no hay que perturbarse; tranquilicémonos con esta lección de San Agustín: “No hay pecado en ser visto por los hombres, pero sí en actuar con la finalidad de ser visto por ellos”. 18


El ayuno convertido en un acto de carácter social

Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa.

El espíritu oriental, en su riqueza de expresividad, es propenso a las actitudes dramáticas, a veces bonitas, pero que en la práctica religiosa pueden extrapolar los padrones normales. Esto sucedía con los fariseos, quienes al ayunar se echaban ceniza en la cabeza, no peinaban su barba y hasta se pintaban el rostro para reflejar tristeza, ostentando una faz trágica. 19 Habían convertido el ayuno en un acto de carácter social, una obra escénica, para convencer de su fingida virtud a los demás, y no trepidaban en recurrir a todos los medios a su alcance para alcanzar dicho objetivo.
Una vez más, Nuestro Señor les reprocha valerse de la apariencia de justicia para impresionar a los demás, y afirma que ya recibieron el premio por su ayuno.

A propósito de este versículo, cabe una aplicación a nosotros: al hacer algo difícil no tratemos nunca de llamar la atención de los demás, mendigando algunos elogios. Así procedían muchos santos que luego de practicar severos ayunos, mortificaciones e intimidantes austeridades, se presentaban con santo disimulo, con un aspecto exterior alegre y jovial.


Alegría y aseo al practicar la virtud

Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Cristo, aparte de dejar muy claro que nuestros actos deben realizarse en aras de Dios, resalta aquí la fundamental importancia de la limpieza para la criatura humana. Debe primar en nosotros el aseo corporal como reflejo de la pureza que deseamos para nuestro espíritu. Y uniendo una presentación impecable a las buenas acciones, ayudaremos a manifestar que la verdadera felicidad se encuentra en la práctica de la virtud.

San Jerónimo explica el consejo de perfumar la cabeza: “Se trata aquí de la costumbre existente en Palestina, de ungirse la cabeza los día de fiesta”. Y añade que con esto, “el Señor ordena que nos manifestemos contentos y alegres cuando ayunamos”. 20

III – La Cuaresma nos invita a crecer en humildad

El Evangelio del Miércoles de Ceniza nos presenta el espíritu con que se ha de vivir la Cuaresma: no hacer buenas obras con miras a obtener la aprobación ajena, ni ceder ante el orgullo o la vanidad, sino procurar en todas las cosas agradar a Dios y nada más.

En el ayuno, la oración o la práctica de cualquier buena obra jamás debemos poner como finalidad el beneficio que podamos obtener con ello, sino la gloria de Quien nos creó. Porque todo lo nuestro —a excepción de las imperfecciones, miserias y pecados— le pertenece a Dios. Y también nuestros méritos, porque el mismo Jesús afirma: “Sin mí nada podéis hacer” (Jn 15, 5).

Así, cuando tengamos la gracia de practicar un acto bueno, inmediatamente debemos atribuirlo al Creador y restituirle los méritos, puesto que le pertenecen a Él y no a nosotros, como advierte el Apóstol: “El que se gloría, que se gloríe en el Señor” (1 Cor 1, 31).

Por el sacerdocio común a todos los bautizados, 21 cada fiel está llamado en determinadas circunstancias a actuar como mediador de las gracias que vienen de Dios para beneficio de los demás, y de las alabanzas que ellos elevan al trono del Altísimo. En tales ocasiones seamos cuidadosos para no apropiarnos de nada, porque todo cuanto tenemos de virtud, bondad o belleza —tanto las facultades del alma como las cualidades corporales y el desarrollo de nuestro ser físico, intelectual y moral— todo, en fin, proviene de Dios.

Santa Teresa de Jesús define así a la humildad: “Dios es la suma verdad, y la humildad consiste en andar en verdad, pues mucho importa no ver cosas buenas en sí mismo, sino miseria y nada”. 22

Reconozcamos los beneficios que Dios nos ha concedido y rindámosle nuestra gratitud por ellos, sin colocarnos nunca como objeto de dicha alabanza por imaginarnos la fuente de cualquier virtud o cualidad.

Ahora que se inicia la Cuaresma busquemos, más aún que la mortificación corporal, aceptar la invitación que nos hace sabiamente la Liturgia, combatiendo el amor propio con toda nuestra fuerza. “Buscad el mérito, buscad la causa, buscad la justicia; y ved si encontráis otra cosa a no ser la gracia de Dios”. 23

En el día del Juicio Final sólo estarán a la derecha de Nuestro Señor Jesucristo quienes hayan vencido el orgullo y el egocentrismo, reconociendo que “toda dádiva buena y todo don perfecto vienen de lo alto” (Sant 1, 17). El hombre sólo tiene dos caminos ante sí: amar a Dios sobre todas las cosas, hasta el olvido de sí mismo; o amarse a sí mismo sobre todas las cosas, hasta el olvido de Dios. 24 No hay un tercer amor.
Por consiguiente, sepamos aprovechar este Tiempo Cuaresmal para crecer en la humildad y tomar conciencia clara de nuestra limitación, dado que “no debe el hombre tomarse nada si no le fuere dado del cielo” (Jn 3, 27).

Sírvannos de estímulo estas reconfortantes palabras de un célebre guía espiritual, el Padre Reginald Garrigou-Lagrange, OP: “Mientras más progrese nuestra alma en la vida divina de la gracia, más será una imagen viva de la Santísima Trinidad. Al inicio de nuestra existencia el egoísmo nos hace pensar especialmente en nosotros y en amarnos, atribuyéndolo todo a nosotros mismos. Sin embargo, si somos dóciles a las inspiraciones de lo Alto, llegará el día en que pensaremos sobre todo, no en nosotros mismos, sino en Dios, y en que a partir de todas las cosas, agradables o penosas, lo amaremos más que a nosotros y constantemente queremos llevar las almas a Él”. 25

______________

1 SAN LEÓN MAGNO – In sermone 6 de Quadragesima, nº 2.

2 Missale Romanum. 3ª ed. Vaticano: Librería Editrice Vaticana, 2002, p. 198.

3 GUERANGER, Prosper – L’Année Liturgique. Le temps de la Septuagésime. Tours: Maison Alfred Mame et fils, 1921, p. 240.

4 AQUINO, Santo Tomás de – Suma Teológica, III, q. 48, a. 2.

5 Ídem, q. 1, a. 2, ad 2.

6 AQUINO, Santo Tomás de – Suma Teológica, II-II, q. 47, a. 1, ad 1.

7 GOMÁ Y TOMÁS, Isidro – El Evangelio explicado. Barcelona: Casulleras, 1930, vol. 2, p. 185.

8 CRISÓSTOMO, San Juan – Homilía in Mattahaeum. Hom. 19,1.

9 BOSSUET, Jácques-Bénigne – Œuvres Choisies de Bossuet. Versalles: Lebel, 1821, vol. 2, p. 47-28.

10 TUYA, OP, Manuel de – Biblia Comentada. Madrid: BAC, 1964, vol. 2, p. 127.

11 Ídem, ibídem.

12 Ídem, p. 126.

13 BOSSUET, op. cit., p. 48.

14 GOMÁ Y TOMÁS, op. cit., p. 186.

15 MALDONADO, SJ, Juan de – Comentarios a los Cuatro Evangelios – I. Evangelio de San Mateo. Madrid: BAC, 1950, p. 282.

16 TUYA, OP, op. cit., p. 129. Muy interesante es la propuesta que hacen los profesores de Salamanca, de traducir la palabra griega hestótes por “con poses” (en lugar de “de pie”), observando acertadamente que “con poses” estaría más de acuerdo con el contexto de este trecho.

17 Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2559.

18 SAN AGUSTÍN. De sermone Domini, 2, 3.

19 TUYA, OP, op. cit., pp. 151-152; GOMÁ Y TOMÁS, op. cit., p. 191.

20 SAN JERÓNIMO, apud SANTO TOMÁS DE AQUINO, Catena Aurea.

21 Por el Bautismo participamos “del sacerdocio de Cristo, de su misión profética y real” (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1268).

22 SANTA TERESA DE JESÚS – Las Moradas. Morada sexta, c. 10, § 6-7.

23 SAN AGUSTÍN – Sermo 185 : PL 38, 999. In: Liturgia de las Horas I. Segunda lectura del día 24 de diciembre.

24 SAN AGUSTÍN – De Civitate Dei, XIV, 28: “Dos amores fundaron dos ciudades: la terrena, el amor de sí hasta el desprecio de Dios; la celestial, el amor de Dios hasta el desprecio de sí”.

25 GARRIGOU-LAGRANGE, OP, Réginald – La Sainte Trinité et le don de soi. In: Vie Spirituelle nº 265, mayo de 1942.


sábado, 13 de febrero de 2010

En el último día de la Asamblea General del Episcopado, Obispos de Colombia hablan sobre las elecciones del 2010


Bogotá (Viernes, 12-02-2010, Gaudium Press) Tras llevarse a cabo el último día de la Octogésima Octava Asamblea General del Episcopado Colombiano, que se viene celebrando desde el pasado lunes 8 de enero en la sede de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) en Bogotá, los Obispos del país suramericano, encabezados por Mons. Rubén Salazar Gómez, Arzobispo de Barranquilla y Presidente de la CEC, se refirieron -en rueda de prensa, en la cual Gaudium Press participó- al tema de la elecciones presidenciales que se celebrarán durante este año.

"Nosotros hemos querido producir un mensaje dirigido a todos los colombianos, recordándoles ciertos aspectos fundamentales de lo que debemos tener en cuenta en esta gesta electoral", explicó Mons. Salazar Gómez.

Con la lectura del mensaje -por parte de Mons. Iván Marín, Arzobispo de Popayán, Colombia, y de Mons. Roberto Ospina, Obispo Auxiliar de Bogotá-, los Obispos de Colombia señalaron que el 2010 es un año "complejo y lleno de retos". También recordaron a los actores, que hace 200 años, le dieron la independencia al país suramericano y trajeron a la memoria sus ideales: "tenían en mente el futuro de una Patria en la cual todos pudieran recobrar la dignidad de hombres, la libertad nacional, los derechos naturales, la gloria y el honor y sabían que, al defender estos valores, exponían sus seguridades personales, sus bienes, su familia y hasta su vida".

Al respecto, los Obispos manifestaron que hoy, 200 años después de esos acontecimientos y ante el proceso electoral que se llevará a cabo en Colombia este 2010, quieren inspirarse "en los ideales que están en la base de nuestra nacionalidad y del heroísmo de nuestros próceres".

Igualmente, dijeron que las dificultades que enfrenta Colombia, como la violencia, el desempleo, el desplazamiento forzado, el hambre, la corrupción y la cultura de la ilegalidad, se convierten en un desafío "que han de afrontar con creatividad, audacia, abnegación y transparencia, quienes asumen la noble tarea política".

Al respecto, continuaron que "los innumerables tesoros del alma colombiana, tan rica en valores humanos y cristianos", como la capacidad de levantarse ante las dificultades, la solidaridad, la fortaleza ante la adversidad y la cohesión familiar, "deben ser aprovechados y estimulados con entusiasmo", para la construcción de una Patria.

Un llamado a elegir con responsabilidad

Concluyeron el mensaje haciendo un llamado a los candidatos invitándolos "a pensar en el bien común antes que en intereses personales o partidistas, y a presentar programas que respondan a las necesidades de los pueblos".

En relación con este tema, Mons. Salazar Gómez, hizo un llamamiento a la responsabilidad, "tanto de los candidatos, como de los electores". De los candidatos, a que sean ellos "los que presenten, con toda honestidad, con toda claridad, programas que busquen sinceramente el bien del país", y responsabilidad de los electores para que, antes de dar su voto, sean capaces de "decidir en conciencia, no se dejen llevar de ninguna presión, sino que verdaderamente sean libres en el momento de depositar su voto".

También, agregó que la Iglesia no va a entrar a "calificar o descalificar candidatos. La Iglesia ilumina el proceso electoral a partir, fundamentalmente, de los grandes principios de la Doctrina Social de la Iglesia".

Con respecto a la posible reelección del Presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, señaló que ellos, como Iglesia, no pueden tomar una posición frente a un candidato en concreto. "Lo hemos dicho claramente, nosotros no calificamos, ni descalificamos a ningún candidato. Si el señor presidente Uribe, después de que la Corte Constitucional declare viable el referéndum, y gane la consulta popular, en el sentido de que sea autorizado para la reforma de la constitución, que le permita un tercer periodo presidencial, y el pueblo acepte y vote por él y lo elija, indudablemente estaremos reconociendo la legitimidad del proceso", explicó Mons. Salazar Gómez.

Tener en consideración la dignidad de los secuestrados

El presidente de la CEC también se pronunció frente al tema de los secuestrados, dijo que "es un problema que ha venido debatiéndose desde hace demasiado tiempo", y manifestó que "es mejor guardar silencio (...) mientras no esté verdaderamente en desarrollo un proceso de liberación".

Agregó que el tema "se ha manejado, desafortunadamente, sin tener en consideración la dignidad de los secuestrados, y la dignidad de la familia de los secuestrados", y si se ha tratado con fines políticos, y no con fines verdaderamente humanitarios.

Gaudium Press / Sonia Trujillo

El secreto de la alegría en el sufrimiento, revela el Papa


Benedicto XVI desveló el secreto de la alegría en el sufrimiento este jueves, en la homilía que pronunció en la Basílica vaticana en la Misa en la memoria de la Virgen de Lourdes, XVIII Jornada Mundial del Enfermo.

Para ello, se refirió a la “maternidad de la Iglesia”, que refleja el “amor atento de Dios” al acompañar y consolar a los que sufren.

Es “una maternidad que habla sin palabras, que suscita en los corazones el consuelo, una alegría íntima, una alegría que de manera paradójica convive con el dolor, con el sufrimiento”, explicó.

Y entonces preguntó: “El sufrimiento aceptado y ofrecido, el compartir sincero y gratuito, ¿no son quizás milagros del amor?”.

El Papa destacó “el valor de afrontar los males desarmados -como Judit–, con la única fuerza de la fe y la esperanza en el Señor”.

Y señaló: “Por todo esto vivimos una alegría que no olvida el sufrimiento, al contrario, lo incluye”.

“De esta forma los enfermos y todos los que sufren son en la Iglesia no sólo destinatarios de atención y cuidados, sino aún antes y sobre todo, protagonistas de la peregrinación de la fe y de la esperanza, testigos de los prodigios del amor, de la alegría pascual que florece de la Cruz y de la Resurrección de Cristo”, desveló.

Y añadió: “Quien permanece mucho tiempo cerca de las personas que sufren, conoce la angustia y las lágrimas, pero también el milagro de la alegría, fruto del amor”.

El realismo de la esperanza

En referencia a la esperanza, Benedicto XVI señaló cómo el pasaje de la Carta de Santiago proclamado en la celebración de este día “invita a esperar con constancia la venida ya próxima del Señor”.

Para el Pontífice, ello “refleja la acción de Jesús, que curando a los enfermos mostraba la cercanía del Reino de Dios”.

Así, “la enfermedad es vista en la perspectiva de los últimos tiempos, con el realismo de la esperanza típica del cristianismo”, explicó.

A continuación, recordó la lectura que señala: “¿Está enfermo alguno entre vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él y le unjan con óleo en el nombre del Señor. Y la oración de la fe salvará al enfermo, y el Señor hará que se levante, y si hubiera cometido pecados, le serán perdonados”.

El Papa destacó cómo este pasaje bíblico muestra la prolongación de Cristo en su Iglesia: “Es siempre Él quien actúa, mediante los presbíteros; es su mismo Espíritu que opera mediante el signo sacramental del óleo; es al Él a quien se dirige la fe, expresada en la oración”, dijo.

“De este texto, que contiene el fundamento y la praxis del sacramento de la Unción de enfermos, se extrae al mismo tiempo una visión de la función de los enfermos en la Iglesia -añadió-. Un papel activo al “provocar”, por así decirlo, la oración hecha con fe”.

Sacerdotes y enfermos

El fragmento también le sirvió para destacar, en este Año Sacerdotal, “el vínculo entre enfermos y sacerdotes, una especie de alianza, de “complicidad” evangélica”.

“Ambos tienen una tarea: el enfermo debe “llamar” a los presbíteros, y éstos deben responder, para atraer sobre la experiencia de la enfermedad la presencia y la acción del Resucitado y de su Espíritu”, explicó.

Y continuó: “Y aquí podemos ver toda la importancia de la pastoral de los enfermos, cuyo valor es verdaderamente incalculable, por el bien inmenso que hace en primer lugar al enfermo y al mismo sacerdote, pero también a los familiares, a los conocidos, a la comunidad y, a través de vías ocultas y desconocidas, a toda la Iglesia y al mundo”.

Benedicto XVI continuó indicando que “cuando la Palabra de Dios habla de curación, de salvación, de salud del enfermo, entiende estos conceptos en sentido íntegro, no separando nunca alma y cuerpo”.

“Un enfermo curado por la oración de Cristo, mediante la Iglesia, es una alegría en la tierra y en el cielo, es una primicia de la vida eterna”, dijo.

Para el Obispo de Roma, las curaciones que realiza Jesús, junto con el anuncio de la Palabra, son “signo por excelencia de la cercanía del Reino de Dios”.

La Iglesia y los enfermos

Este jueves, día en que se celebra el 25 aniversario de la fundación del Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud, el Papa destacó también su sentido y dirigió palabras de agradecimiento a todos los que han trabajado en él.

“Instituyendo un dicasterio dedicado a la pastoral sanitaria, la Santa Sede ha querido ofrecer su propia contribución también para promover un mundo capaz de acoger y de cuidar a los enfermos como personas”, dijo.

“Ha querido, de hecho, ayudarles a vivir la experiencia de la enfermedad de modo humano, sin renegar de ella, sino ofreciéndole un sentido”, continuó.

Y añadió: “ Dios, de hecho, quiere curar a todo el hombre, y en el Evangelio la curación del cuerpo es signo de la curación más profunda que es la remisión de los pecados”.

El Papa recordó que la Iglesia siempre ha mostrado una especial solicitud por los que sufren y destacó que “de ello dan testimonio las miles de personas que se dirigen a los santuarios marianos para invocar a la Madre de Cristo, y encuentran fuerza y alivio”.

Habló de la Virgen, concretamente de la visita a su prima Isabel, afirmando que “en el apoyo ofrecido por María a esta pariente que vive, en edad avanzada, una situación delicada como el embarazo, vemos prefigurada toda la acción de la Iglesia en apoyo de la vida necesitada de cuidados”.

Y también se refirió a “tantos santos y santas de la caridad”, en particular “los que consumieron su vida entre los enfermos y los que sufren, como Camilo de Lellis y Juan de Dios, Damián de Veuster y Benito Menni”.

El sentido profundo del sufrimiento

El Pontífice concluyó su homilía con unas palabras de la carta apostólica de Juan Pablo II Salvifici doloris: “Cristo al mismo tiempo ha enseñado al hombre a hacer el bien con el sufrimiento y a hacer el bien a quien sufre”. Según Benedicto XVI, “en este doble aspecto, él reveló profundamente el sentido del sufrimiento”.

En la Misa de este jueves, precedida por la llegada a la Basílica de la reliquia de santa Bernadette Soubirous, participaron, entre muchos otros, peregrinos y enfermos de UNITALSI, una asociación italiana dedicada a llevar enfermos a Lourdes.

Ellos concluirán esta tarde las celebraciones de la Jornada del Enfermo con una procesión desde el Castillo de Sant Angelo hasta la Plaza de San Pedro, por la Vía de la Conciliación.

Está previsto que sobre las 17,30 h, el Papa salga a la ventana de su Estudio privado para bendecir a los fieles y a los enfermos congregados en la Plaza de San Pedro.

jueves, 11 de febrero de 2010

Hoy, Nuestra Señora de Lourdes: sinónimo de milagros


San Pablo (Jueves, 11-02-2010, Gaudium Press) Sucedidas hace más de un siglo y medio, las apariciones de Nuestra Señora en Lourdes continúan siendo noticia de primera actualidad.

En efecto, ¿cómo ignorar un pedido hecho por la propia Madre de Dios a todos los fieles? En aquella ocasión, la Virgen Inmaculada, presentándose a sí misma con este bellísimo título, pidió a Santa Bernadete Soubirous, una adolescente de catorce años, que rezase y difundiese la devoción al Santo Rosario.

Dieciocho veces apareció Nuestra Señora en la gruta de Massabielle, en Lourdes, Francia, a la joven, enalteciendo la devoción al Santo Rosario. A partir del 11 de febrero de 1858, totalizaron entre doce y quince horas los privilegiados coloquios tenidos con la Santísima Virgen.

Lourdes es prácticamente sinónimo de milagros. Comprobados por la autoridad médica existen sesenta y siete. Es necesario no olvidar, entretanto, el incontable número de curas efectuadas sin verificación previa de aquellas autoridades, lo que impide una confirmación posterior.

No fue fácil para la pequeña Bernadette convencer a sus coterráneos de la veracidad de las apariciones. Ocurriendo en una época de fuerte incredulidad, como fue el siglo XIX, tuvo que vencer barreras no de las menores para ser tenidos como verdaderos sus relatos. La vidente de Lourdes llegó a ser presa por la autoridad policial, que esperaba con esto desmentir las apariciones de la Virgen.

La última aparición se dio en la fiesta de Nuestra Señora del Carmen. La persecución de las autoridades civiles ya se había declarado de modo abierto. La gruta estaba barricada, prohibida, y vigilada por la policía. Sin embargo, Bernadette, guiada por un llamado interior, consiguió llegar allá de forma discreta, acompañada de apenas tres amigas. Y allí, en el silencio, en la contemplación, rezó el último Rosario junto a la celeste Visitante.

A pesar de todos los obstáculos, era voluntad de Nuestra Señora transformar aquel lugar en un gran centro de culto mariano. Así, las barreras fueron vencidas una a una, la gruta fue reabierta y los milagros comenzaron a multiplicarse. La veracidad de las apariciones no tardó en ser reconocida de modo oficial por el obispo diocesano, dándose inicio a la construcción de la bella basílica que hoy es famosa.

Lourdes acabó por tornarse uno de los santuarios más visitados del mundo, al cual acuden cada año más de cinco millones de personas de todos los rincones de la Tierra. ¿Qué hacen allá? Imitan a Bernadete, aquella joven recatada y pura, la cual - en las palabras de Pío XII en su encíclica sobre la Peregrinación a Lourdes - se tornó bienaventurada, desentrañando su Rosario delante de la Gruta, y aprendió de los labios y de la mirada de la Virgen Santa a dar gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Conviene recordar que la acogida de la gran multitud de peregrinos que llegan anualmente a Lourdes solo es posible de ser realizada en perfecto orden debido a la valiosa ayuda de millares de voluntarios que les prestan, desinteresadamente, todo tipo de asistencia.
Por ocasión del sesquicentenario de las apariciones, en 2008, el Papa Benedicto XVI estuvo en Lourdes para enaltecer las conmemoraciones de la fecha.

Por el P. Guy de Ridder E. P.

Papa dice que María es ejemplo de confianza en Dios para los sufrientes y enfermos


Ciudad del Vaticano (Jueves, 11-02-2010, Gaudium Press) Benedicto XVI presidió en la mañana de este jueves, en la Basílica de San Pedro, una ceremonia eucarística con motivo triple, dirigida al tema de la salud. Esto porque la misa realizada hoy recordó el 18º Día Mundial de los Enfermos, fecha que coincide con el Día de Nuestra Señora de Lourdes, cuyas primeras apariciones ocurrieron un 11 de febrero, y por los 25 años del Pontificio Consejo para los Agentes de la Pastoral de Salud, creado en 1985 por Juan Pablo II.

En la homilía, dedicada al tema de la confirmación de los enfermos en la fe de la Iglesia, el Papa recordó que diversas personas, en sus momentos de aflicción por causa de enfermedades de las más diversas, acuden a los santuarios marianos en busca de cura y para pedir bendiciones a la Madre de Jesús.

La Iglesia Católica ofrece a los hombres una "maternidad que habla sin palabras, que suscita en los corazones el consuelo, una alegría íntima, que paradojalmente convive con el dolor, con el sufrimiento", dijo el Santo Padre, que presentó a la Virgen María como ejemplo de la confianza cristiana.

Su "Magnificat" ("Canción de María") es "el agradecimiento de quien conoce los dramas de la vida, pero confía en la obra redentora de Dios", es un canto de "fe probada por generaciones de hombres y mujeres que colocaron en Dios su esperanza y se comprometieron a ayudar a los hermanos en la necesidad", continuó el Pontífice, hablando del cántico recitado por la Virgen María en la ocasión de la Visita a su prima Isabel.

Aún de acuerdo con él, "la Iglesia, como María, guarda dentro de sí los dramas del hombre y la consolación de Dios y los mantienen juntos, a lo largo de la peregrinación de la historia".

Benedicto XVI subrayó la importancia del sacramento de la Unción de los Enfermos y de la pastoral de los sufridores y enfermos.
Estuvieron presentes en la misa, fieles de diversas partes del mundo con alguna enfermedad y también integrantes de la UNITALSI (Unión Nacional Italiana de Transporte de Enfermos a Lourdes y Santuarios Internacionales), una organización que se ocupa de la peregrinación de personas que sufren. Los enfermos también participaron activamente de la celebración; una mujer en silla de ruedas leyó una de las intenciones de la Oración de los fieles.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Obispos portugueses lanzan site para la visita del Papa al país


Ciudad del Vaticano (Miércoles, 10-02-2010, Gaudium Press) "La Iglesia espera que la sociedad portuguesa entera sepa acoger a Benedicto XVI, en mayo próximo, independientemente de la creencia religiosa y las ideologías, para dar una fuerte señal de solidaridad, de sintonía y de comunión interna, y con el propio Papa". El apelo por la buena acogida fue hecho por el padre Manuel Morujão, secretario de la Conferencia Episcopal Portuguesa. El episcopado ya comenzó los preparativos para la visita del Pontífice al país: además de la nota pastoral, fue creado también un website especial sobre el viaje, http://www.bentoxviportugal.pt/

De acuerdo con el episcopado portugués, en el site de la visita del Santo Padre estarán disponibles documentos, informaciones, material multimedia y datos relativos a los diversos eventos del programa. Gran parte de este material ya puede ser encontrado online.

La peregrinación de Benedicto XVI a Portugal ocurrirá del día 11 al 14 de mayo y será el viaje más largo del Santo Padre en el 2010. El Papa irá a Fátima para celebrar el 93º aniversario del inicio de las apariciones a los tres pastorcitos y visitará también la capital Lisboa y la ciudad de Porto.

La visita puede alcanzar una especial significación debido a la posible beatificación de su antecesor, Juan Pablo II. Se espera que en abril la Congregación para la Causa de los Santos presente a Benedicto XVI el decreto sobre el milagro para que él lo firme. El Papa, entonces, comunicaría la fecha de la ceremonia, 13 de mayo, día que marcó el pontificado del Papa Wojtyla.

Encuesta revela que 73.5% de los brasileños son contrarios al aborto


Brasilia (Miércoles, 10-02-2010, Gaudium Press) Una encuesta de opinión, divulgada al inicio del mes por la CNT/Sensus, observó que una amplia mayoría de la población brasileña, 73.5%, está en contra de la legalización del aborto, mientras que solo un 22.7% son favorables a la legalización. La encuesta fue realizada por petición de la Confederación Nacional de Transportes.

Entre enero de 2001 y enero de 2010, el porcentaje de los que se declaran a favor de la legalización subió de 17.7% al 22.7%.

Otros datos de la investigación revelan que 55.2% de los brasileños también están en contra de la pena de muerte, y 41.2% a favor.

Según la encuesta, 74.1% de la población se muestra contraria al uso del cigarrillo y el consumo del mismo, y un 67%, contra el uso de bebidas alcohólicas.

La encuesta se realizó, entre el 25 y el 29 de enero de 2010, a 2 mil personas de 24 estados, en 136 municipios del país.

El informe síntesis de la encuesta puede ser leído en formato PDF en el site de la CNT/Sensus.

martes, 9 de febrero de 2010

Arzobispo saluda a Presidenta electa de Costa Rica: Necesaria colaboración Iglesia-Estado


El Arzobispo de San José, Mons. Hugo Barrantes Ureña, felicitó a la primera mujer elegida Presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, y le recordó la necesaria colaboración que debe existir entre la Iglesia y el Estado, a lo que la nueva mandataria respondió de buen modo expresando su compromiso de defender y promover los valores cristianos.

Radio Fides, emisora oficial de la Arquidiócesis de San José, transmitió una comunicación telefónica entre el Prelado y Chinchilla, en la que el Arzobispo dijo estar muy orgulloso porque la nueva Presidenta es "la primera mujer que nos gobierna en el poder ejecutivo. Las queremos a las mujeres, a todas. Mi oración para usted".

Seguidamente recordó que "la Iglesia y el Estado somos independientes pero no indiferentes" por lo que "aquellos proyectos donde el ser humano sea el eje central tendrán siempre nuestro apoyo. Que Dios la ilumine para que las políticas abracen a las clases mas necesitadas. Conozco su valía y gran intención para hacer una Costa Rica mejor".

Por su parte Laura Chinchilla señaló: "agradezco mucho los gestos de la Iglesia Católica para generar un clima de armonía. (La Misa) fue un especial acto de comunión. Agradeceré siempre los consejos de la Iglesia que siempre son bienvenidos".

Seguidamente comentó que las palabras que le dirigió el Arzobispo son "muy sentidas y muy basadas en la doctrina social de la Iglesia". "La última encíclica papal (Caritas in veritate, sobre el desarrollo humano) arroja muchas luces para esto".

Chinchilla se comprometió luego a la "defensa de la verdad y de los valores que la Iglesia ha pregonado. Procuraré que estén al centro de mi gobierno".

Finalmente comentó que "vamos a pedirle fuerza a nuestra patrona, Nuestra Señora de los Ángeles", a cuyo santuario se dirige para darle gracias por haber sido elegida Presidenta de Costa Rica.

lunes, 8 de febrero de 2010

Se llevó a cabo en Bogotá reunión de directivos del Consejo Episcopal Latinoamericano


Bogotá (Lunes, 08-02-2010, Gaudium Press) El 4 y 5 de febrero se llevó a cabo en Usaquén, Bogotá, la reunión de los Directivos del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM). "Se trata de la reunión más importante de todas la reuniones del CELAM, es el momento más importante (...) para que sus Obispos Directivos, retomen y relancen "el sueño" para la animación de la comunión episcopal de América Latina y de los servicios que se pueden prestar a las Conferencias Episcopales", comunicó el CELAM a través de un informe de su Departamento de Comunicación y Prensa.

El encuentro -que convocó a los directivos del CELAM, como su Presidente, Mons. Raymundo Damasceno Assis, quien a su vez es Arzobispo de Aparecida, Brasil, así como el Secretario General, Mons. Leopoldo Gonzáles, el Secretario Adjunto, Mons. Sidney Fones, los Presidentes de los diferentes Departamentos y Centros, y la comisión ad hoc de la Misión Continental-, se realizó con el propósito de determinar las estrategias que, durante este año, deberán tener en cuenta los Centros y Departamentos, así como las políticas organizacionales que servirán de herramientas para enfrentar "los desafíos que le plantea el ejercicio concreto del Plan global vigente", explicó el CELAM.

En la Eucaristía que dio inicio a la reunión, Mons. Ricardo Ezzati Andrello, Presidente del Departamento de Cultura y Educación y Arzobispo de Concepción, Chile, y quien presidió la ceremonia religiosa, recordó a los directivos del CELAM la invitación que hizo Jesús a los apóstoles a seguirlo y a predicar el Evangelio. Asimismo, animó a los presentes a ver en Jesús la fuente de la misión "sabiendo que Él nos impulsa por la fuerza del Espíritu Santo a ser sus testigos", resaló el informe del CELAM.

Por su parte, Mons. Damasceno Assis, en su discurso de apertura -luego de realizar un recuento de su actividad en la presidencia del CELAM durante el último año-, resaltó el contexto en el cual se llevó a cabo la reunión de directivos, como es el Año Sacerdotal, la Misión Continental -que es el gran desafío de la Iglesia en América Latina, tras el encuentro de Aparecida, Brasil- y el contexto político y social latinoamericano.

Igualmente, el Presidente del CELAM, habló sobre el Mutirao de la Comunicación, que concluyó ayer en Puerto Alegre, Brasil, y el interés del CELAM por la conmemoración de los bicentenarios en diferentes países de América Latina -este año conmemoran 200 años de su independencia países como México y Colombia-. También felicitó a Mons. Héctor Gutiérrez Pabón, Presidente del Departamento de Comunicación del CELAM y Obispo de Engativá, Colombia, quien fue nombrado recientemente como miembro del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales.

Una reflexión a la luz de Aparecida

Según informó el Departamento de Comunicación del CELAM, durante el encuentro también se realizó una reflexión en torno a los siguientes interrogantes: "¿cómo ha sido la línea continua y continuada de Aparecida, de la Misión Continental, en los programas de todos estos años en los Centros y Departamentos?, ¿Cómo apreciamos el momento coyuntural de América Latina? y ¿Cómo se ilumina desde Aparecida?".

Igualmente, según cita el CELAM, se analizó la cuestión social a partir de la Encíclica "Caritas in Veritate", de Benedicto XVI, y una reflexión bíblica sobre el liderazgo para profundizar en el liderazgo episcopal.

"Estos interrogantes permitieron profundizar en la existencia del CELAM como organismo de apoyo, de servicio y de comunión eclesial, la necesidad de despertar un mayor liderazgo episcopal en América Latina y el Caribe, y la necesidad de escuchar más a las Conferencias Episcopales sobre las necesidades pastorales para poder implementar acciones, desde el CELAM, que respondan al querer de las Conferencias", agregó el CELAM en su informe.

Celam

El Consejo Episcopal Latinoamericano es una entidad de la Iglesia Católica que fue fundada por el Papa Pío XII en 1955 como organismo de apoyo de 22 Conferencias Episcopales de América Latina y el Caribe. Cuenta con 7 departamentos y 3 Centros, entre los que se encuentran el Instituto Teológico-Pastoral para América Latina (Itepal) y el Centro Bíblico Pastoral para América Latina (Cebipal). Su sede principal se encuentra en la ciudad de Bogotá.

Gaudium Press / Sonia Trujillo

"La campaña contra Pío XII está destinada al fracaso": Crecen las voces en apoyo al Papa Pacelli


Bogotá (Lunes, 08-02-2010, Gaudium Press) La versión semanal de l'Osservatore Romano en español, trae en su última edición dos artículos referentes a la investigación histórica sobre la relación de Pío XII con los judíos. Recordemos que Pío XII gobernó la Iglesia de marzo de 1939 hasta su deceso en octubre de 1958, periodo que cubre el tiempo de la II guerra mundial.

L'Osservatore Romano -además de tratar sobre una audiencia confidencial, reportada en 1964 por el entonces rector de la universidad gregoriana, P. Paolo Dezza- reproduce textos de un artículo de autoría de Dimitri Cavalli, especialista en Pío XII y colaborador del New York Times y del Wall Street Journal, que había sido publicado en la sección digital del diario judío Haaretz del 24 de enero pasado.

Mit brennender sorge

En la nota Cavalli recuerda la participación sustancial del entonces Cardenal secretario de Estado en la elaboración de la encíclica ‘Mit brennender sorge' (Con viva preocupación), publicada dos años antes del estallido de la guerra en 1939, "que condenaba las doctrinas nazis y la persecución de la Iglesia Católica". El futuro Pío XII redactó el borrador. En un momento en que el régimen nazista ya controlaba la casi totalidad de los medios informativos, la lectura de la encíclica en todas las parroquias alemanas el 21 de marzo de ese año fue uno de los golpes ideológicos más contundentes recibidos por el régimen.

"Aunque muchos críticos del Vaticano desestimen la Encíclica como un ‘leve tirón de orejas', los alemanes la vieron como una amenaza a la seguridad. Por ejemplo, el 26 de marzo de 1937, Hans Dieckhoff, funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores alemán, escribió que ‘la encíclica contiene ataque de los más severos hacia el Gobierno alemán, hace un llamamiento a los ciudadanos católicos a rebelarse contra la autoridad del Estado, y significa, por consiguiente, un intento de poner en peligro la paz interna' ", declara Cavalli en su nota, señalando que Francia e Inglaterra hicieron caso omiso del documento, que constituía una advertencia de que no debían confiar en Hitler.

Recuerda Cavalli que la ascensión del Cardenal Pacelli al solio pontificio no fue en absoluto del agrado del régimen nazista: "El 4 de marzo [de 1939], Joseph Goebbels, el ministro de propaganda alemán, escribió en su diario: ‘Mediodía con el Führer. Se está estudiando si hay que derogar el Concordato con Roma a la luz de la elección de Pacelli como Papa.' "

A diferencia de muchos críticos actuales, los nazis bien comprendían

En un tono de suave ironía, el escritor afirma que lo que no captan los actuales críticos de Pío XII bien lo comprendían los nazis: "Durante la guerra, el Papa estuvo lejos de ser silencioso: En numerosos discursos y encíclicas, él defendió los derechos humanos para todas las personas y llamó a las naciones beligerantes a respetar los derechos de todos los civiles y prisioneros de guerra. A diferencia de muchos de sus detractores de última hora, los nazis le entendían muy bien. Después de estudiar el Mensaje de Navidad de Pío XII de 1942, la Oficina Central de Seguridad del Reich llegó a la conclusión: ‘De una manera nunca antes conocida que el Papa ha repudiado el Nuevo Orden Europeo Nacional Socialista ... Aquí está prácticamente acusando al pueblo alemán de injusticia hacia los Judios y se hace a sí mismo el portavoz de los criminales de guerra judíos' ".

Cavalli dice que ese importante informe del Reich nazi no se encontrará en el conjunto de libros que critican a Pío XII. Abundando en más ejemplos sobre la posición del Papa Pacelli frente al nazismo, el escritor narra que a principios de 1940, el Pío XII actuó como intermediario entre un grupo de generales alemanes que querían derrocar a Hitler y el gobierno británico. Asimismo cuenta las muchas intervenciones realizadas por el servicio diplomático de la Santa Sede a favor de los judíos en los países bajo el dominio nazi o del Eje.

"Hasta la muerte de Pío XII en 1958, muchas organizaciones judías, periódicos y dirigentes elogiaron sus esfuerzos. Para citar uno de muchos ejemplos, en su carta al nuncio papal en España del 7 de abril 1944, Alexander Shafran, Gran Rabino de Bucarest, escribió: ‘No es fácil para nosotros encontrar las palabras adecuadas para expresar el calor y consuelo que hemos experimentado debido a la preocupación del Sumo Pontífice, quien ofreció una gran suma para aliviar los sufrimientos de los judíos deportados Judios ... Los Judios de Rumania nunca olvidarán estos hechos de importancia histórica' ", expresa.

Concluye Cavalli afirmando que la campaña contra Pío XII está destinada al fracaso, y que solo en un mundo revuelto como el nuestro se entiende que "el hombre que hizo más que ningún otro líder de tiempos de guerra por ayudar a los judíos y otras víctimas de los nazis, reciba la mayor condena".

Gaudium Press / Saúl Castiblanco

sábado, 6 de febrero de 2010

Evangelización exige buena formación intelectual, afirma el Papa Benedicto

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Al presidir la Audiencia General de este miércoles dedicada a Santo Domingo de Guzmán, el Papa Benedicto XVI explicó que siguiendo el ejemplo de esta gran figura del medioevo, la evangelización exige una buena formación intelectual.

En su catequesis en el Aula Pablo VI, el Santo Padre explicó que Santo Domingo nació en Caleruega, Burgos, España, en 1170. En su formación "destacó por su interés en el estudio de la Sagrada Escritura y por su amor a los pobres".

Tras ser ordenado sacerdote fue elegido canónigo de la Catedral de Osma, "pero este nombramiento no lo interpretó como un privilegio personal, ni como el inicio de una brillante carrera eclesiástica, sino como un servicio hecho con dedicación y humildad". En este contexto cuestionó si "la carrera y el poder no son una tentación de la que no son inmunes ni siquiera quienes tienen un papel de animación y de gobierno en la Iglesia".

Benedicto XVI explicó que el Obispo de Osma "no tardó en reconocer las cualidades espirituales de Domingo" y quiso contar con su colaboración para una misión diplomática en el norte de Europa. En este viaje, Santo Domingo se dio cuenta de que "había pueblos todavía no evangelizados y la laceración religiosa que debilitaba la vida cristiana en el sur de Francia, sobre todo por la acción de algunos grupos heréticos, por la que los fieles se alejaban de la verdad de la fe".

El Papa Honorio III pidió a Santo Domingo "que se dedicara a predicar a los albigenses", un grupo herético que afirmaba que la creación provenía de dos naturalezas: el bien y el mal, y que negaba algunas realidades cristianas como la encarnación de Cristo y de algunos sacramentos. Santo Domingo "aceptó con entusiasmo esta misión, que realizó con el ejemplo de su existencia pobre y austera, con el anuncio del Evangelio y con discusiones públicas".

"¡Cristo es el bien precioso que los hombres y mujeres de todos los tiempos y lugares tienen el derecho de conocer y de amar! ¡Es consolador ver cómo también en la Iglesia de hoy hay tantos –pastores y fieles laicos–, miembros de antiguos órdenes religiosas y de nuevos movimientos eclesiales, que dan su vida con alegría por este ideal supremo: anunciar y testimoniar el Evangelio!".

El Santo Padre señaló que al Santo se unieron otros compañeros, con los que realizó la primera fundación en Francia y a partir de ahí "nació la Orden de los Predicadores". Adoptó "la antigua regla de San Agustín, adaptándola a las exigencias de vida apostólica, que le llevaban junto a sus compañeros a predicar de un lugar a otro, pero regresando después a los propios conventos, lugares de estudio, oración y vida comunitaria".

Santo Domingo, siguió el Papa, "quiso que sus seguidores recibiesen una sólida formación teológica, por lo que no dudó en enviarlos a las universidades de su tiempo" para dedicarse a "un estudio fundado en el alma de todo saber teológico, es decir, en la Sagrada Escritura y respetuoso de las cuestiones planteadas por la razón".

"El desarrollo de la cultura impone a quienes desarrollan el ministerio de la Palabra, en sus varios niveles, estar bien preparados. Exhorto a todos -pastores y laicos- a cultivar esta 'dimensión cultural' de la fe, para que la belleza de la verdad cristiana sea mejor comprendida y la fe sea realmente alimentada, reforzada y defendida. En este Año Sacerdotal, invito a los seminaristas y a los sacerdotes a estimar el valor espiritual del estudio. Las cualidades del ministerio sacerdotal también dependen de la generosidad con la que uno se dedica al estudio de las verdades reveladas".

"Domingo, que quiso fundar una orden religiosa de predicadores-teólogos, nos recuerda que la teología tiene una dimensión espiritual y pastoral, que enriquece el ánimo de la vida. Los sacerdotes, los consagrados y todos los fieles pueden encontrar una profunda 'alegría interior' en la contemplación de la belleza de la verdad que viene de Dios, verdad siempre actual y siempre viva".

Santo Domingo falleció en Bolonia en 1221 y fu canonizado en 1234. "Con su santidad, nos indica dos medios indispensables para que la acción apostólica sea incisiva: la devoción mariana", especialmente el rezo del Rosario, "que sus hijos espirituales tuvieron el gran mérito de difundir" y "el valor de la oración de intercesión por el éxito del trabajo apostólico", concluyó.