jueves, 11 de febrero de 2010

Hoy, Nuestra Señora de Lourdes: sinónimo de milagros


San Pablo (Jueves, 11-02-2010, Gaudium Press) Sucedidas hace más de un siglo y medio, las apariciones de Nuestra Señora en Lourdes continúan siendo noticia de primera actualidad.

En efecto, ¿cómo ignorar un pedido hecho por la propia Madre de Dios a todos los fieles? En aquella ocasión, la Virgen Inmaculada, presentándose a sí misma con este bellísimo título, pidió a Santa Bernadete Soubirous, una adolescente de catorce años, que rezase y difundiese la devoción al Santo Rosario.

Dieciocho veces apareció Nuestra Señora en la gruta de Massabielle, en Lourdes, Francia, a la joven, enalteciendo la devoción al Santo Rosario. A partir del 11 de febrero de 1858, totalizaron entre doce y quince horas los privilegiados coloquios tenidos con la Santísima Virgen.

Lourdes es prácticamente sinónimo de milagros. Comprobados por la autoridad médica existen sesenta y siete. Es necesario no olvidar, entretanto, el incontable número de curas efectuadas sin verificación previa de aquellas autoridades, lo que impide una confirmación posterior.

No fue fácil para la pequeña Bernadette convencer a sus coterráneos de la veracidad de las apariciones. Ocurriendo en una época de fuerte incredulidad, como fue el siglo XIX, tuvo que vencer barreras no de las menores para ser tenidos como verdaderos sus relatos. La vidente de Lourdes llegó a ser presa por la autoridad policial, que esperaba con esto desmentir las apariciones de la Virgen.

La última aparición se dio en la fiesta de Nuestra Señora del Carmen. La persecución de las autoridades civiles ya se había declarado de modo abierto. La gruta estaba barricada, prohibida, y vigilada por la policía. Sin embargo, Bernadette, guiada por un llamado interior, consiguió llegar allá de forma discreta, acompañada de apenas tres amigas. Y allí, en el silencio, en la contemplación, rezó el último Rosario junto a la celeste Visitante.

A pesar de todos los obstáculos, era voluntad de Nuestra Señora transformar aquel lugar en un gran centro de culto mariano. Así, las barreras fueron vencidas una a una, la gruta fue reabierta y los milagros comenzaron a multiplicarse. La veracidad de las apariciones no tardó en ser reconocida de modo oficial por el obispo diocesano, dándose inicio a la construcción de la bella basílica que hoy es famosa.

Lourdes acabó por tornarse uno de los santuarios más visitados del mundo, al cual acuden cada año más de cinco millones de personas de todos los rincones de la Tierra. ¿Qué hacen allá? Imitan a Bernadete, aquella joven recatada y pura, la cual - en las palabras de Pío XII en su encíclica sobre la Peregrinación a Lourdes - se tornó bienaventurada, desentrañando su Rosario delante de la Gruta, y aprendió de los labios y de la mirada de la Virgen Santa a dar gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Conviene recordar que la acogida de la gran multitud de peregrinos que llegan anualmente a Lourdes solo es posible de ser realizada en perfecto orden debido a la valiosa ayuda de millares de voluntarios que les prestan, desinteresadamente, todo tipo de asistencia.
Por ocasión del sesquicentenario de las apariciones, en 2008, el Papa Benedicto XVI estuvo en Lourdes para enaltecer las conmemoraciones de la fecha.

Por el P. Guy de Ridder E. P.

No hay comentarios: