En el último día de la Asamblea General del Episcopado, Obispos de Colombia hablan sobre las elecciones del 2010


Bogotá (Viernes, 12-02-2010, Gaudium Press) Tras llevarse a cabo el último día de la Octogésima Octava Asamblea General del Episcopado Colombiano, que se viene celebrando desde el pasado lunes 8 de enero en la sede de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) en Bogotá, los Obispos del país suramericano, encabezados por Mons. Rubén Salazar Gómez, Arzobispo de Barranquilla y Presidente de la CEC, se refirieron -en rueda de prensa, en la cual Gaudium Press participó- al tema de la elecciones presidenciales que se celebrarán durante este año.

"Nosotros hemos querido producir un mensaje dirigido a todos los colombianos, recordándoles ciertos aspectos fundamentales de lo que debemos tener en cuenta en esta gesta electoral", explicó Mons. Salazar Gómez.

Con la lectura del mensaje -por parte de Mons. Iván Marín, Arzobispo de Popayán, Colombia, y de Mons. Roberto Ospina, Obispo Auxiliar de Bogotá-, los Obispos de Colombia señalaron que el 2010 es un año "complejo y lleno de retos". También recordaron a los actores, que hace 200 años, le dieron la independencia al país suramericano y trajeron a la memoria sus ideales: "tenían en mente el futuro de una Patria en la cual todos pudieran recobrar la dignidad de hombres, la libertad nacional, los derechos naturales, la gloria y el honor y sabían que, al defender estos valores, exponían sus seguridades personales, sus bienes, su familia y hasta su vida".

Al respecto, los Obispos manifestaron que hoy, 200 años después de esos acontecimientos y ante el proceso electoral que se llevará a cabo en Colombia este 2010, quieren inspirarse "en los ideales que están en la base de nuestra nacionalidad y del heroísmo de nuestros próceres".

Igualmente, dijeron que las dificultades que enfrenta Colombia, como la violencia, el desempleo, el desplazamiento forzado, el hambre, la corrupción y la cultura de la ilegalidad, se convierten en un desafío "que han de afrontar con creatividad, audacia, abnegación y transparencia, quienes asumen la noble tarea política".

Al respecto, continuaron que "los innumerables tesoros del alma colombiana, tan rica en valores humanos y cristianos", como la capacidad de levantarse ante las dificultades, la solidaridad, la fortaleza ante la adversidad y la cohesión familiar, "deben ser aprovechados y estimulados con entusiasmo", para la construcción de una Patria.

Un llamado a elegir con responsabilidad

Concluyeron el mensaje haciendo un llamado a los candidatos invitándolos "a pensar en el bien común antes que en intereses personales o partidistas, y a presentar programas que respondan a las necesidades de los pueblos".

En relación con este tema, Mons. Salazar Gómez, hizo un llamamiento a la responsabilidad, "tanto de los candidatos, como de los electores". De los candidatos, a que sean ellos "los que presenten, con toda honestidad, con toda claridad, programas que busquen sinceramente el bien del país", y responsabilidad de los electores para que, antes de dar su voto, sean capaces de "decidir en conciencia, no se dejen llevar de ninguna presión, sino que verdaderamente sean libres en el momento de depositar su voto".

También, agregó que la Iglesia no va a entrar a "calificar o descalificar candidatos. La Iglesia ilumina el proceso electoral a partir, fundamentalmente, de los grandes principios de la Doctrina Social de la Iglesia".

Con respecto a la posible reelección del Presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, señaló que ellos, como Iglesia, no pueden tomar una posición frente a un candidato en concreto. "Lo hemos dicho claramente, nosotros no calificamos, ni descalificamos a ningún candidato. Si el señor presidente Uribe, después de que la Corte Constitucional declare viable el referéndum, y gane la consulta popular, en el sentido de que sea autorizado para la reforma de la constitución, que le permita un tercer periodo presidencial, y el pueblo acepte y vote por él y lo elija, indudablemente estaremos reconociendo la legitimidad del proceso", explicó Mons. Salazar Gómez.

Tener en consideración la dignidad de los secuestrados

El presidente de la CEC también se pronunció frente al tema de los secuestrados, dijo que "es un problema que ha venido debatiéndose desde hace demasiado tiempo", y manifestó que "es mejor guardar silencio (...) mientras no esté verdaderamente en desarrollo un proceso de liberación".

Agregó que el tema "se ha manejado, desafortunadamente, sin tener en consideración la dignidad de los secuestrados, y la dignidad de la familia de los secuestrados", y si se ha tratado con fines políticos, y no con fines verdaderamente humanitarios.

Gaudium Press / Sonia Trujillo

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