viernes, 21 de mayo de 2010

"No se puede tratar con disfraces la fuerza actuante del maligno en el mundo", afirma arzobispo de Belo Horizonte, Brasil


Belo Horizonte (Viernes, 21-05-2010, Gaudium Press) "Guárdalos del maligno" es el título del artículo de esta semana del arzobispo de Belo Horizonte, Mons. Walmor Oliveira de Azevedo. La frase que cita en su texto el prelado es tomada de la súplica de Jesús, narrada en el capítulo 17 del Evangelio de San Juan. En este trecho, Jesús ruega a Dios por sus discípulos y pide que Él los guarde en su nombre para que sean una unidad de los que creen en Cristo; unidad como meta insubstituible y como conducta que edifica su credibilidad.

Mons. Walmor explica que este deseo de Jesús se torna el compromiso central de la vida de sus discípulos. Con este deseo, queda claro que la vida de los seguidores de Jesús debe ser ir "más allá de sus intereses confesionales, en contra de un entendimiento institucional a la moda de los propósitos exitosos que rigen las tareas y los procedimientos de otros en las acciones del mundo". Así, según el prelado, se vuelve indispensable superar y construir en las diferencias un camino rumbo a la fraternidad solidaria en el mundo.

Conforme el arzobispo de Belo Horizonte, está claro con sus palabras a Dios - "No te pido que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno" - que Jesús tiene la vida terrenal como tema de sus razones y sus preocupaciones. Según Mons. Walmor, Jesús sabe que el mundo es una dinámica y que el maligno delinea dinámicas. En este sentido, los discípulos de Cristo están en el mundo y no son de él, pues "se rigen por dinámicas que configuran conductas en oposición a lo que es propio del maligno".

Hay que encarar el mal

De esta forma, según el prelado, Jesús no evita encarar al mal de frente. "No se puede desconocer o tratar con disfraces la fuerza actuante del maligno en el mundo. No se puede escandalizar y menos aún desconocer que la humanidad camina entre el bien y el mal", complementa. De acuerdo con Mons. Walmor, Cristo reconoce la actuación del maligno, sabe de su poder de dominio, por eso suplica a Dios por sus discípulos y por eso ellos son desafiados a dar siempre una respuesta diferente y nueva delante de la conducta regida por el mal.

Dando continuidad a su argumentación, el arzobispo de Belo Horizonte se refiere al Papa Benedicto XVI, que en un discurso, después de rezar el saludo de María, en la Plaza San Pedro, dijo que el verdadero enemigo a ser temido y combatido es el pecado, el mal espiritual. En el mismo discurso, el Santo Padre complementó diciendo: "Vivimos en el mundo - dice el Señor - pero no somos del mundo y debemos guardarnos de sus seducciones".

Para Mons. Walmor, este pecado del que habla el Papa es "la fuente maligna generadora de los desajustes de la humanidad. Pecado que es revelado en las estadísticas impresionantes que afligen permanentemente la consciencia humana y ciudadana de los habitantes de la Tierra". Delante de este escenario desolador (hambre, abuso de niños, corrupción, violencia, dependencia química), las instituciones que rigen la sociedad, según el arzobispo, son llamadas a reorganizarse, pautadas en la honestidad y la conducta sin mancha de sus integrantes.

Por último, el arzobispo hace referencia nuevamente al Santo Padre, diciendo que en su viaje a Portugal el Pontífice hizo mención al pecado dentro de la propia Iglesia. Sobre esto, Mons. Walmor exclama: ¡"Es la súplica: ‘Guárdalos del maligno' "!

No hay comentarios: