jueves, 5 de agosto de 2010

El purpurado que quería ser bibliotecario, pero llegó a Papa: reportaje trae pasaje inédito de la vida de Benedicto XVI



De cómo el entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Cardenal Ratzinger, en su 70° aniversario, pidió al Papa Juan Pablo II que lo torne encargado de la Biblioteca Apostólica Vaticana para continuar sus estudios
Ciudad del Vaticano (Jueves, 05-08-2010, Gaudium Press) El Papa Ratzinger está en la sede de Pedro hace cinco años, pero su vida antes de tornarse Sumo Pontífice Benedicto XVI es poco conocida. Diferentemente de su predecesor Juan Pablo II, pocos son los detalles particulares de Joseph Ratzinger que son conocidos por el público. Uno de ellos viene a la luz ahora.

"El hombre que quería ser bibliotecario" es el título de un reportaje de la revista americana "Inside the Vatican" ("Por dentro del Vaticano"), que cuenta una historia inédita presentada por el Cardenal Raffaele Farina, bibliotecario de la Santa Iglesia Romana, sobre el "sueño" del Cardenal Ratzinger de tornarse bibliotecario en su 70° aniversario. Sueño que, como se sabe, nunca fue realizado.

Joseph Ratzinger, hoy Papa Benedicto XVI, al contrario de lo que algunos periodistas y medios dicen, es una persona muy gentil, simpática, abierta y un tanto tímida. El Santo Padre nunca escondió su pasión por los libros y los estudios y por buscar sobre una mesa con millares de páginas de teología. Por esto, en 1997, antes de su 70° aniversario, presentó su renuncia como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe al Papa Juan Pablo II, en la cual pedía a él que le permitiese tornarse bibliotecario de la Santa Iglesia Romana.


El Papa polaco, que le confiaba las más importantes cuestiones como uno de los más cercanos colaboradores y amigo, dio una respuesta negativa al pedido. Benedicto XVI, ya Pontífice, contó este pasaje a los funcionarios de la Biblioteca Apostólica Vaticana durante una visita el 25 de junio de 2007:

"Confieso que, cuando cumplí setenta años, deseé tanto que el amado Juan Pablo II hubiese permitido que me dedicase al estudio y la pesquisa de interesantes documentos y resultados que ustedes guardan con tanto cuidado, verdaderas obras-primas que nos ayudan a recorrer la historia de la humanidad y del Cristianismo". Después agregó: "En sus designios providenciales el Señor estableció otros programas para mi persona y heme aquí hoy entre ustedes, no como apasionado estudioso de antiguos textos, sino como Pastor llamado a alentar a todos los fieles a cooperar en la salvación del mundo, cada uno cumpliendo la voluntad de Dios allá donde Él nos pone a trabajar".

La carta al Cardenal Farina fue publicada íntegra por la vaticanista Angela Ambrogetti en su blog "Il Portone di Bronzo":
http://blognew.aruba.it/blog.angelambrogetti.org/L_uomo_che_voleva_diventare_bibliotecario_34835.shtml.

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