La Navidad no es una historia para niños, sino un evento histórico que lleva la paz al mundo, dice Benedicto XVI en el Ángelus


Ciudad del Vaticano (Lunes, 21-12-2009, Gaudium Press) "La Navidad no es una fábula para niños, sino la respuesta de Dios al drama de la humanidad en busca de la verdadera paz", aseveró Benedicto XVI en el Ángelus del domingo pasado, en su penúltimo encuentro con los fieles antes de las celebraciones por el nacimiento del Señor. El pontífice se encontrará una vez más con los fieles en la audiencia general del próximo miércoles.

Al referirse a la Navidad, Benedicto XVI recurrió a la liturgia de este domingo y al anuncio propuesto por el profeta Miqueas, según el cual Belén sería la tierra donde un misterioso nacimiento llevaría a un tiempo de reconciliación y de paz entre los hijos de Israel.

Gracias al nacimiento de Jesucristo, explicó el Papa en su alocución antes de la recitación mariana del mediodía, Belén es la ciudad símbolo de la paz. "[Es] profecía de paz para cada hombre, que empeña a los cristianos a meterse en las cerrazones, en los dramas, a menudo desconocidos y escondidos, y en los conflictos del contexto en el que vive, con los sentimientos de Jesús, para ser en todas partes instrumentos y mensajeros de paz, para llevar amor adonde hay odio, perdón donde hay ofensa, alegría donde hay tristeza y verdad donde hay error, según las bellas expresiones de una conocida oración franciscana."

Hoy, como en los tiempos de Jesús, la Navidad no es un cuento para niños, sino la respuesta de Dios al drama de la humanidad en búsqueda de la paz verdadera. "¡Él mismo será la paz!" - dice el profeta refiriéndose al Mesías. A nosotros nos toda abrir, desatrancar las puertas para acogerlo", dijo Benedicto XVI.

En Roma el frío llegó, pero aún así fueron numerosos los fieles que estuvieron presentes en la Plaza de San Pedro, provenientes de diversas partes del mundo, como todos los domingos. El Santo Padre saludó a todos en las siguientes lenguas: francés, inglés, alemán, español, polaco, e italiano.

En español, él dijo: "Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española presentes en esta oración mariana y a todos los que se unen a ella a través de la radio y la televisión. La Virgen Santísima, llevando en su seno y en su corazón al Hijo de Dios, fue causa de alegría para su pariente Isabel. Os invito a que, acogiendo en vuestro interior la divina Palabra, dando un testimonio fiel y convencido de la fe y prodigándoos en obras de caridad, seáis también para los demás testigos y mensajeros de Cristo Jesús, fuente de gozo y esperanza para el mundo. Os animo igualmente, estando ya próximas las fiestas de la Navidad, a prepararos con fervor a la celebración del nacimiento del Verbo, hecho carne en las purísimas entrañas de María. Feliz domingo."

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