sábado, 24 de octubre de 2009

Mensaje final del Sínodo de Obispos pide que políticos cambien la imagen de África


Ciudad del Vaticano (Viernes, 23-10-2009, Gaudium Press) Con la divulgación del "Nuntius" (Mensaje) concluye hoy, después de tres semanas de discusiones, el trabajo de los padres sinodales en la II Asamblea Especial para el África del Sínodo de Obispos. Junto al mensaje resultante de la Asamblea están las Propuestas, que serán votadas mañana, y que después ayudarán al Papa a construir el documento post-sinodal, o sea, la Exhortación Apostólica. El texto del Mensaje fue presentado hoy en la Sala de Prensa de la Santa Sede.

El Mensaje es un documento elaborado por toda la Asamblea y dirigido a los fieles de todo el mundo, y particularmente a los africanos. Como explicó Mons. Onaiyekan, presidente de la Comisión para el Mensaje, no es una síntesis del trabajo, ni lo mismo que será indicado al Santo Padre. Es un mensaje escrito en un lenguaje claro y simple para facilitar después la traducción en las lenguas locales.

El Mensaje contiene siete partes: "Mirando el África de hoy"; "A la luz de la fe"; "La Iglesia Universal"; "La Iglesia en África"; "Un apelo a la comunidad internacional"; "¡África, levántese!" y "Unión de las fuerzas espirituales". El documento será publicado en las cuatro lenguas del Sínodo: italiano, inglés, francés y portugués.

Entre los asuntos más significativos hay un apelo general a todos los fieles, en el contexto del tema del Sínodo, para que se tornen embajadores, instrumentos de la reconciliación, la justicia y la paz en el continente africano. El ejemplo debe partir de sus propios pastores en las parroquias y diócesis, dice el texto. Sobre este aspecto, fue resaltada la importancia de la creación de comisiones de Justicia y Paz.

Otros temas abordados fueron la necesidad de desarrollo económico, uso propio de los recursos naturales, renacimiento social, cultural, moral y religioso del pueblo africano.

Los padres sinodales piden también a los africanos que practiquen las virtudes católicas en todos los campos de su vida: en la familia, la profesión, la política y la vida pública. Además, piden a los políticos católicos que promuevan el bien común y construyan la vida social, la justicia, el amor y la paz. El Mensaje reafirma la necesidad de políticos santos en África. Como ejemplo fue recordada la figura de Julius Nyerere, primer presidente de Tanzania, cuyo proceso de canonización está en curso.

En el ámbito internacional, existe la necesidad de defensa de los derechos de las mujeres y los niños, de la lucha contra la pobreza y contra las enfermedades, como el SIDA, la malaria, la tuberculosis. La contribución de la Iglesia Católica en la cura de los enfermos es grande y goza de gran popularidad entre las personas del continente africano, destaca el Mensaje. La solución al problema del Sida no puede ser simplemente reducida al uso de preservativos, recordó Mons. Onaiyekan. La cuestión está en la educación, la responsabilidad, la protección, el acceso a los cuidados en los hospitales y también en evitar la discriminación y estigmatización de los enfermos.

La explotación de los recursos humanos fue llamada de "crimen contra la humanidad". África, el más rico continente en el campo natural, no recibe lucros por estos recursos, que son divididos por otros. Por eso, los padres sinodales dicen que el África debe "levantarse", dejar el comercio de esclavos y el colonialismo atrás y comenzar un nuevo período en su desarrollo económico, industrial, cultural. Eso puede ser realizado con una estructura estratégica para el desarrollo de la NEPAD (Nueva Asociación Económica para el Desarrollo Africano, en la sigla en inglés) y de la APRM (Africanos por la Revisión de los Mecanismos, en traducción literal).

Sobre los temas de la Iglesia Católica fueron observados: la importancia de la formación de los niños y los jóvenes, el desarrollo de los medios de comunicación, las vocaciones sacerdotales. Fue también resaltada la importancia de una mayor contribución de las mujeres, también en los cargos de alto nivel, tanto en las parroquias y diócesis, cuanto en la vida pública. El África es un continente que gracias a sus numerosas vocaciones da una gran contribución con misioneros en los países que sufren la falta de padres y religiosos.

El II Sínodo sobre el África discute el tema: "La Iglesia en África al servicio de la reconciliación, la justicia y la paz. Ustedes son la sal de la tierra... Ustedes son la luz del mundo (Mt 5, 13.14)" y cuenta con la participación no solamente de obispos africanos, sino también de obispos oriundos de diócesis de otras partes del mundo.

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