lunes, 17 de agosto de 2009

Fundador de los Heraldos del Evangelio recibe condecoración del Papa


A monseñor Joao Scognamiglio Clá Dias la “Pro Ecclesia et Pontifice”

Sao Paulo (15/08/2009, Gaudium Press). La medallaPro Ecclesia et Pontifice, uno de los más altos honores otorgados por el Papa a los que se hayan distinguido por sus acciones en favor de la Iglesia y del Romano Pontífice, ha sido entregada por el Emmno. Sr. Cardenal, Mons. Franc Rodé, a Mons. Juan Clá Dias en una solemne celebración eucarística el pasado 15 de agosto, en la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, del seminario de los Heraldos del Evangelio, localizada en la Gran Sao Paulo.

Mons. Juan S. Clá Dias es el fundador de los Heraldos del Evangelio y de las dos Sociedades de Vida Apostólica, una clerical y otra femenina, Virgo Flos Carmeli y Regina Virginum respectivamente.

Momento de la imposición de la condecoración

Durante la entrega de la condecoración, concedida con motivo del 70 aniversario de Mons. João Clá. , el Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica puso en relieve los méritos del homenajeado, recordando las palabras de San Bernardo de Claraval: “En el momento de haceros la entrega de la condecoración con la cual el Santo Padre quiso premiar vuestros méritos me vino a la mente las palabras de San Bernardo al inicio de su tratado De Laude novae militiae: «Desde hace algún tiempo se difunde la noticia de un nuevo tipo de caballería apareció en el mundo». Estas palabras pueden ser aplicadas al momento actual. En efecto, una nueva caballería nació gracias a usted, no secular pero religiosa, con un nuevo ideal de santidad y un heroico empeño por la Iglesia”.


Una nueva caballeria nació (...), no secular, pero religiosa.

“En esta empresa, nacida en vuestro noble corazón, no podemos dejar de ver una gracia particular dada a la Iglesia, un acto de la Divina Providencia en vista de las necesidades del mundo contemporáneo.”

Al dar gracias por la prestigiosa condecoración con la que el Santo Padre lo honró, Mons. João S. Clá Dias destacó el brillante papel del Cardenal Franc Rodé en la conducción del dicastério romano que le ha sido confiado y las preciosas orientaciones que llevaron a la aprobación pontificia de las las dos sociedades de vida apostólica: Regina Virginum y Virgo Flos Carmeli. Pero sobretodo, quiso expresar los sentimientos de filial adhesión al Santo Padre que pulsan en el corazón de todos los miembros del movimiento de los Heraldos del Evangelio, haciendo suyas las palabras de un brillante líder católico brasileño del siglo XX, el Prof. Plinio Corrêa de Oliveira: Todo cuanto hay en la Iglesia de santidad, de autoridad, de virtud sobrenatural, todo, absolutamente todo esto sin excepción, ni condición ni restricción, está subordinado, condicionado, dependiente de la unión a la Cátedra de San Pedro (…)


El cardenal Franc Rodé hace entrega del diploma de la condecoración

Por esto, es signo de vigor espiritual de los fieles una extrema susceptibilidad, una vibrátil y vivaz delicadeza con todo lo referido a la seguridad, gloria y tranquilidad del Romano Pontífice. Después del amor a Dios, es éste el más alto de los amores que la Religión nos enseña... Un amor y el otro hasta se confunden. (…) Y nosotros podríamos decir: ‘Para nosotros, entre el Papa y Jesucristo no hay diferencia’. Todo lo que se relaciona con el Papa se relaciona directa, íntima e indisolublemente con Jesucristo“.

En la víspera, el 14 de agosto, el Cardenal Rodé inauguró con una celebración eucarística, la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, localizada en la casa-madre de la Sociedad de Vida Apostólica Femenina Regina Virginum.

La cruz Pro Ecclesia et Pontifice

La cruz Pro Ecclesia et Pontifice fue instituida por León XIII el 17 de julio de 1888, en la celebración de sus cincuenta años de ordenación sacerdotal. Premia la fidelidad a la Iglesia y el servicio a la comunidad eclesial y se concede tanto a clérigos como a laicos, hombres o mujeres. Consiste en una cruz octogonal con la flor de lis y con la imagen de dicho Papa, rodeada por la frase “Leo XIII p.m. anno X” (año diez de su pontificado). En el reverso figuran los emblemas papales y el lema “pro Deo et Pontifice”. Esta distinción es similar a otras, como la medalla Benemerenti, instituida por Gregorio XVI en 1832, o la medalla de Tierra Santa, también de León XIII.

La Cruz Pro Ecclesia et Pontifice es la más alta condecoración que otorga el Vaticano, sin tener carácter caballeresco, es decir, sin ser título nobiliario.

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