Benedicto XVI: "Estoy limitado en mi actividad por mi herida, pero mi corazón está lleno de alegría"


Benedicto XVI ha vuelto a aparecer en público hoy domingo, tres días después del accidente en el que se rompió la muñeca, para hablar ante los fieles en la ciudad piamontesa de Romano Canavese, al noreste de Turín en donde bromeo en torno a la férula que usará por un mes.

El vocero del Vaticano, el padre Federico Lombardi, explicó que Benedicto XVI está "aprendiendo" a vivir con la escayola que se le colocó en el postoperatorio, y que le impide escribir, siendo éste "el aspecto más doloroso del incidente" del Santo Padre, aficionado a la escritura a mano.

Sin embargo, durante el Angelus Dominical, Benedicto XVI alzó su brazo derecho vendado, lo mostró ante cientos de creyentes y dijo sonriendo: "Como pueden ver, estoy un poco limitado en mi actividad por mi herida, pero mi corazón está lleno de alegría".

El pontífice de 82 años resbaló en la noche del jueves al viernes en el baño de su residencia de verano de Los Combes y se rompió la muñeca. Tras una pequeña operación en el hospital Umberto Parini, en Aosta, el Papa regresó a su lugar de descanso el viernes por la tarde con escayola. Ayer sábado ya ofició una misa, informó DPA.

La ceremonia de hoy tuvo lugar en una pequeña plaza ante la iglesia de Romano Canavese, cerca de Turín, donde nació y fue bautizado el secretario cardenalicio Tarcisio Bertone. "Le saludo de corazón y le agradezco su trabajo", dijo el Papa sobre Bertone, a quien consideró "su más estrecho apoyo".

Medios italianos ven en la decisión del Papa de visitar Romano Canavese una muestra pública de confianza hacia Bertone, criticado en varias ocasiones recientemente por la controversia en torno a cuatro obispos ultraconservadores, uno de ellos acusado de negar el Holocausto.

Posteriormente, el Papa se dirigió de regreso a Les Combes, donde se encuentra de vacaciones hasta su vuelta a Roma, prevista para el 29 de julio.

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