Benedicto XVI visita cuna de la orden benedictina en Italia


Montecasino (Lunes, 25-05-2009, Gaudium Press) Ayer, día en que la Iglesia Católica celebró la Ascensión de Jesucristo, el Papa Benedicto XVI visitó la ciudad de Casino y Montecasino - colina donde está ubicada la abadía que abrigó el nacimiento de la orden benedictina. La visita pastoral fue para homenajear a San Benedicto, uno de los principales patronos de Europa y patrono también de su pontificado. Benedicto XVI visitó aún un memorial por los muertos en la batalla de Montecasino durante la Segunda Guerra Mundial - el conflicto local completó 65 años la semana pasada.

Para el Papa Benedicto XVI, fue la primera visita como Pontífice. Ya había visitado antes, sin embargo, como cardenal, tanto la abadía como la ciudad en diversas ocasiones. El 11 de junio de 1993, por ejemplo, en la Sala dos Abades de la curia diocesana de Casino, el actual cardenal Joseph Ratzinger presentó el Catequismo de la Iglesia Católica. Benedicto XVI es el tercer pontífice que visita la región - el primero fue Pablo VI el 24 de octubre de 1964, cuando consagró la nueva y reconstruida basílica; Juan Pablo II visitó el local el 1979 y 1980.

En Casino, los ciudadanos esperaban al Papa con ansiedad. Diversos ciudadanos y peregrinos asistieron a la celebración que presidió en una plaza, lo que hizo con que el local quedará tomado por una inmensa masa popular. Para amenizar un poco los efectos del sol, que en esta época Del año es particularmente fuerte en la región central de Italia, muchas personas usaban pequeños sombreros trayendo la inscripción "W il Papa" (Viva el Papa!). Varios balcones y terrazas por la ciudad estaban cubiertos con la bandera vaticana y la inscripción "Bienvenido Santo Padre!".

Benedicto XVI comenzó su visita con atraso en relación al cronograma presentado por el Vaticano. A las 9h45, un helicóptero trayéndolo de Roma aterrizó en el campo deportivo "Salveti", de Casino. La banda policial saludó al Papa y fuegos de artificiales fueron lanzados.

Entre las autoridades presentes para acoger al Papa – civiles y religiosas - estaban el abad ordinario de Montecasino, Mons. Pietro Vittorelli, el subsecretario de la presidencia del Consejo de Ministros de Italia, Gianni Letta; el intendente de Casino, Bruno Sciatarelli; y el presidente de la Provincia de Fronisone - cargo equivalente a gobernador de estado - Filippo Materiale. Estaban todavía en el local el monseñor Antonio Zanardi Landi, embajador de Italia junto a Santa Sede, y monseñor Giuseppe Bertello, nuncio apostólico del país.

Posterior a la recepción en el campo deportivo, Benedicto XVI se dirigió a la Plaza Miranda, que por decisión del Consejo Comunal desde ayer pasó a llamarse Plaza Benedicto XVI. Allí, el Santo Padre recibió las bienvenidas Del intendente de Casino, Bruno Sciatarelli que obsequió al Papa, en nombre de todos los ciudadanos, con una cruz romana fechada de 1633. Durante la entrega del presente, el coro "San Juan Bautista de la Ciudad de Casino" entonó un cántico denominado "Tu es Patrus".

Por vuelta de las 10h15, el Papa celebró una misa en la Plaza, cuyos ritos iníciales fueron hechos por el abad ordinario de Montecasino, Mons. Pietro Vittorell que clasificó la presencia de Benedicto XVI en Montecasino como "la visita de Dios por su presencia".


"Un Papa de nombre Benedicto que vista a la tierra de San Benedicto es una palabra demasiada expresiva de la misericordia de Dios que una vez más hizo bendecir en esta nuestra tierra, una tierra que vio la destrucción y la reedificación, pero que hizo de la paz y del orgullo", dijo el abad.

"Que Su palabra nos ayude a reencontrar la fuerza y el entusiasmo que deben sostener el futuro de las nuevas generaciones con las cuales será posible rediseñar una Europa y un mundo donde el espacio de la Belleza sea el jardín de las más atrayentes virtudes cristianas".

Durante la homilía, el Papa dijo que Casino era "una tierra cargada de historia, la cual conoció durante la Segunda Guerra Mundial en momento de grande sufrimiento".

En seguida, habló brevemente sobre el significado de la Fiesta de la Ascensión: "la Iglesia no desarrolla la función de preparar el retorno de un Jesús ausente, pero, al revés, vive y opera para proclamar la "presencia gloriosa" de forma histórica y existencial. A partir del Día de la Ascensión, cada comunidad cristiana avanza en su itinerario terreno en dirección al cumplimiento de las promesas mesiánicas, alimentada por la Palabra de Dios y nutrida por el Cuerpo y Sangre de Su Señor".

El Papa recordó aún los tres principales elementos de la Regla de San Benedicto: "La espiritualidad benedictina, bien conocida por ustedes, propone un programa evangélico sintetizado en el lema: ahora es trabajo y ley - la oración, el trabajo, la cultura".

Benedicto XVI comentó a la importancia de la acción monástica en "humanizar" el mundo del trabajo. El citó a los trabajadores y operarios de industrias de Casino que viven en situación precaria o que perdieron sus empleos. "La herida de la desocupación que afecta ese territorio impele los responsables por la máquina pública, los emprendedores y todos los que poseen la posibilidad de buscar, con la contribución de todos, válidas soluciones para las crisis ocupacionales, creando nuevos puestos de trabajo a salvaguarda de las familias".

Al final de la misa, el Papa recordó, antes de la oración de Regina Coeli, que su mensaje y su apelo eran por paz. "Como saben, en mi reciente viaje a la Tierra Santa, me hice peregrino de la paz y hoy – en esta tierra marcada por el carisma benedictino – se me fue dada a la oportunidad de subrayar, una vez más, que la paz es, en primer lugar un Mons. de Dios y que su fuerza está en la oración".

Benedicto XVI saludó a los fieles en seis lenguas: francés, ingles, alemán, español, polonés e italiano. Después de la celebración eucarística, Benedicto XVI estuvo rápidamente en la Casa de la Caridad, centro de acogimiento de pobres y enfermos, donde antes funcionaba un hospital.

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