Enseñar las verdades de la fe de manera sencilla y atractiva, exhorta el Papa Benedicto


En la Audiencia General de hoy celebrada en la Plaza de San Pedro, el Papa Benedicto XVI exhortó a los intelectuales y a quienes tienen la tarea de enseñar a otros las verdades de la fe, a profundizarlas constantemente y a mostrarlas de manera sencilla y atractiva, evitando "las complicaciones heréticas".

En la catequesis de hoy, que estuvo dedicada a San Beda el Venerable, el Papa explicó que este santo nació alrededor del 672, en la región inglesa de Northumbria. Cuando tenía siete años sus parientes lo confiaron al abad de un cercano monasterio benedictino para su educación. Se le considera, como explicó el Santo Padre, "uno de los más insignes eruditos de la Alta Edad Media".

"Las Sagradas Escrituras son la fuente constante de la reflexión teológica de Beda", que lee "los hechos del Antiguo y Nuevo Testamento" juntos, como "camino hacia Cristo, aunque se expresen en signos e instituciones diversas".

Tras mencionar algunas obras del santo como la "'Chronica Maiora', donde traza una cronología que pasará a ser la base del calendario universal 'ab incarnatione Domine', o la 'Historia eclesiástica de los pueblos anglos', por la que se le reconoce como el padre de la historiografía inglesa", Benedicto XVI precisa que "los rasgos característicos de la Iglesia que Beda ama evidenciar son la catolicidad como fidelidad a la tradición y al mismo tiempo apertura a la historia y como búsqueda de la 'unidad en la diversidad' y 'la apostolicidad y el carácter romano'".

Luego de señalar que este santo inglés "también fue un insigne maestro de teología litúrgica, educando a los fieles a celebrar con alegría los misterios de la fe y a reproducirlos coherentemente en la vida, a la espera de su plena manifestación al regreso de Cristo", el Santo Padre resaltó que "gracias a su manera de hacer teología, entrelazando Biblia, liturgia e historia, Beda tiene un mensaje actual para los diversos estados de vida del cristiano".

Por ello, continuó el Papa, San Beda el Venerable "a los intelectuales les recuerda dos tareas esenciales: escrutar las maravillas de la Palabra de Dios para presentarlas de forma atractiva a los fieles; exponer las verdades dogmáticas evitando las complicaciones heréticas y ateniéndose a la 'sencillez católica' con la actitud de los pequeños y humildes a los que Dios se complace en revelar los misterios del Reino".

Además, Beda también recuerda a los pastores que "deben dar la prioridad a la predicación, no solo mediante el lenguaje verbal o hagiográfico, sino valorizando las imágenes, las procesiones y las peregrinaciones. A las personas consagradas les recomienda prestar atención al apostolado, colaborando con los obispos en actividades pastorales de diverso tipo en favor de las jóvenes comunidades cristianas y haciéndose disponibles a la misión evangelizadora".

El Papa dijo luego que este santo erudito afirma que "Cristo quiere una Iglesia industriosa que excave en otros campos, es decir, dispuesta a insertar el Evangelio en el tejido social y en las instituciones culturales" y "exhorta a los fieles laicos a ser asiduos en la instrucción religiosa, enseñándoles cómo rezar continuamente, ofreciendo todas las acciones como sacrificio espiritual en unión con Cristo".

Beda el Venerable murió en mayo del año 735. "Es un hecho que con sus obras contribuyó eficazmente a la construcción de una Europa cristiana", concluyó el Papa.

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