Recuerda Benedicto XVI 50 aniversario de la convocación al Concilio Vaticano II


Hace 50 años el Papa Juan XXIII convocó el Concilio Vaticano II que inició un camino institucional de unidad para la Iglesia Católica con otros credos cristianos.

Benedicto XVI clausuró ayer la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos afirmando que se trata de «una tarea ardua pero entusiasmante» pues pone en práctica una plegaria del mismo Jesús: «Que todos sean uno, para que el mundo crea que Tú me has enviado».

El Papa Benedicto XVI animó hoy a continuar los contactos entre la Iglesia Católica y otras iglesias cristianas no fieles de Roma para lograr la plena unidad pese a las diferencias históricas que los separan.

“Permanece abierto frente a nosotros el horizonte de la plena unidad. Se trata de una tarea ardua pero entusiasmante para los cristianos que quieren vivir en sintonía con la oración del Señor, que todos sean uno para que el mundo crea”, dijo.

Esto durante la homilía que pronunció al presidir una ceremonia ecuménica la tarde de este domingo en la Basílica San Pablo Extramuros junto a líderes anglicanos, luteranos y del patriarcado ortodoxo de Constantinopla.

El pontífice rezó las segundas vísperas como actividad central de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos y en recuerdo de la conversión del apóstol San Pablo.

Recordó que hace 50 años el Papa Juan XXIII convocó el Concilio Vaticano II que inició un camino institucional de unidad para la Iglesia Católica con otros credos cristianos.

“Los frutos de los diálogos teológicos con su convergencia y con la más precisa identificación de las divergencias que aún permanecen, impulsan a proseguir con valentía en un renovado empeño hacia el futuro”, estableció.

“Las diversidades entre los cristianos –apuntó- son legítimas y pueden transformarse de obstáculos en riquezas en la multiplicidad de una fe común”.

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