Hay católicos en la Franja de Gaza


El párroco de Gaza, Manuel Mussalam, ha agradecido hoy al Papa Benedicto XVI sus palabras sobre los escasos feligreses de la franja pronunciadas durante la homilía de la misa por la Jornada Mundial de la Paz, en las que lanzado una llamada a la paz en Oriente Medio.

Durante la homilía, el Papa abordó la situación que vive estos días la franja de Gaza y aseguró que “la violencia, el odio y la desconfianza son las formas de pobreza -tal vez la más terrible- que hay que combatir” y recordó a todos los que allí sufren, en especial “a la pequeña pero ferviente parroquia de Gaza”.

Manuel Mussalam, al frente de la exigua parroquia en una Gaza cada vez más islamizada, ha declarado a Radio Vaticano que “la mayor parte de la gente de Gaza no se ha enterado de las palabras del Papa que han transmitido los medios de comunicación”.

“Y es que -según el párroco- no tenemos ni electricidad, ni Internet. Pero para los que hemos sido informados de las palabras del Papa ha sido una cosa una muy buena”.

El párroco dijo haber pedido a sus parroquianos que reciten con él cada hora esta oración: “El Dios de la paz que dé la paz, el Dios de la paz que dé a este país la paz”.

El párroco ha explicado que muchos musulmanes y también cristianos han perdido sus casas porque se encontraban cerca de los objetivos del Ejército israelí en su implacable operación militar contra los líderes y miembros del grupo islámico Hamás, que domina la franja de Gaza.

El párroco palestino lamentó que los militares israelíes no destruyeran estrictamente depósitos de armas, puestos de policía y sedes oficiales y hayan dañado viviendas.

Los cristianos de Gaza se encuentran a punto de desaparecer ante la hegemonía de Hamás y el adoctrinamiento islámico. En 2003 alcanzaban el 5 por ciento de la población y en 2008 no llegaban al 2 por ciento, informaron a Efe fuentes religiosas

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