El Sínodo visto por los periodistas


Desde la inauguración del Sínodo de Obispos sobre la Palabra de Dios, el pasado 5 de octubre, decenas de periodistas de diferentes idiomas van diariamente a la sala de prensa de la Santa Sede para los tradicionales "briefings", donde tienen la oportunidad de entrevistar a los participantes y conocer contenidos de las discusiones.

ZENIT habló con varios de ellos y captó muchas de sus impresiones: poco polémico, muy profundo, ecuménico y con líneas claras... Fueron algunos de los adjetivos con los que los periodistas calificaron el Sínodo.

Poco polémico

Como un evento cuyo eco "no se siente en la opinión pública secular" fue definido el Sínodo por Lady Peters, productora local en Roma para la compañía holandesa KRO Broadcasting Company. La periodista destacó de este evento la profundidad con la que se ha hablado sobre el contenido de las Sagradas Escrituras, sobre una recta interpretación de la Biblia: "creo que este es un discurso que avanza que no es definitivo", consideró.

También destacó el espíritu ecuménico y la presencia del patriarca de Constantinopla, Bartolomé I, y aseguró que fue muy estratégico que no hubiera estado en el Sínodo desde el comienzo: "Si hubiera sido así, toda la atención del Sínodo sería sólo hacia el ecumenismo. La Biblia es el punto central en el que él ha dado su contribución", dijo.

"Un Sínodo es importante sobre todo por la cohesión. Sentirnos juntos una Iglesia. Los discursos de los obispos nos hacen entender que la Biblia está en el centro de la Iglesia, de la fe", concluyó la periodista, quien también ha trabajado en la cobertura de otros sínodos.

Por su parte la periodista Angela Ambrogetti de Vatican Service News y vaticanista del diario italiano Il Secolo XIX dijo que periodísticamente hablando el Sínodo "no ha sido interesante" porque los obispos no se han dedicado a resolver asuntos prácticos que le interesan a la prensa laica.

En cambio destacó el sentido de comunión y el entusiasmo de los padres sinodales, sobre todo si se tiene en cuenta que más de la mitad participan por primera vez en un sínodo.

"Se ha dado una gran voz a la constitución dogmática Dei Verbum y sobre cómo anunciar la Palabra pastoralmente. Más que presentar grandes propuestas este sínodo se ha encargado de mostrar el trabajo que se hace en todos los continentes", aseguró Angela, quien desde 1990 ha trabajado en la cobertura de todos los sínodos de diferentes géneros.

Para Constanzo Donegana del periódico mensual Mundo e Misao de Brasil, la participación a laicos y religiosos como observadores ha sido fundamental en el Sínodo: "Sobre todo los círculos menores pueden dar su contribución y también los de otras iglesias", dijo.

Y aseguró cómo se ha promovido el punto de unión de la Palabra de Dios: "He visto una visión compacta de la Palabra de Dios en el aspecto espiritual y en el aspecto de incidencia de ésta en la vida para el mundo y la sociedad".

Esta es la primera vez que Constanzo cubre un sínodo pero ha participado en la cobertura de las conferencias episcopales de Santo Domingo en 1992 y Aparecida en 2007.

"La Palabra de Dios no es una literatura, es Dios que habla y continúa hablando. Esta recuperación del sentido sobrenatural de Dios que habla va a ser muy importante para toda la Iglesia", concluyó Constanzo.

Por su parte Jorge Sandoval, corresponsal en Roma desde hace 35 años para el periódico El Sol de México, constata que en el Sínodo se han señalado varios temas: desde los problemas como la pobreza en América Latina y África hasta la secularización y el relativismo en Europa:

"Lo que más destaco es la necesidad de que la Iglesia debe ser más Iglesia. No debe esperar a que la gente le toque la puerta. Debe abrir la puerta y salir. Creo que esta es una de las cosas que se ha debatido y una de las cosas necesarias. Que la gente sea más iglesia, más misionera", aseguró.

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