El Sínodo presenta 55 proposiciones a Benedicto XVI


Entre las novedades, se pide abrir el lectorado a las mujeres
Las sesiones de trabajo del Sínodo de los Obispos sobre la Palabra de Dios concluyeron a mediodía de este sábado con la aprobación de las 55 proposiciones que ha presentado la asamblea sinodal a Benedicto XVI.

Las proposiciones fueron votadas electrónicamente en esa mañana por los 244 padres presentes sinodales en el aula. Para ser aprobadas cada una de ellas debía recibir al menos dos tercios de los votos. El voto era "placet" (sí) o "non placet" (no).

Todas las proposiciones presentadas fueron aprobadas, confirmando los comentarios que durante la asamblea habían hecho los padres sinodales, según los cuales, éste ha sido quizá el Sínodo de mayor consenso desde que se reintrodujo la institución tras el Concilio Vaticano II.

Las dos primeras proposiciones constituyen la "Introducción". En ellas se pide que el Papa tenga en cuenta estas propuestas, así como los documentos surgidos del Sínodo y su preparación, para redactar el documento que recogerá los resultados de la duodécima asamblea sinodal de obispos de todo el mundo.

Primera parte

La primera parte en que se dividen las proposiciones, "La Palabra de Dios en la fe de la Iglesia" (proposiciones 3 a 13), hace propuestas para que las comunidades católicas comprendan y vivan mejor su relación profunda con la Palabra, Jesucristo, a quien es posible encontrar en la lectura y meditación de las Escrituras.

Subrayan el papel del Espíritu Santo, de la Iglesia y la Tradición, así como su íntima relación con la Eucaristía.

Tres proposiciones presentan la Palabra de Dios como Palabra de reconciliación, Palabra de compromiso a favor de los pobres, y fundamento de ley natural. Estas proposiciones analizan también la relación inseparable entre Antiguo y Nuevo Testamento.

Segunda parte

La segunda parte del documento (proposiciones 14 a 37) afronta el tema de la "La Palabra de Dios en la vida de la Iglesia". Entre otras cosas, se ofrecen ideas concretas para mejorar las homilías, se pide revisar el "Leccionario" --la selección de lecturas bíblicas utilizadas en la liturgia--, se promueve la "Lectio divina" (lectura orante de la Escritura) y se pide abrir el ministerio del lectorado a las mujeres.

En esta parte se aboga también por superar el dualismo entre exegetas y teólogos, así como entre exegetas y pastores, reconociendo a cada uno su labor insustituible.

La proposición número 37 contiene un elemento histórico, pues acoge la contribución que ha hecho el patriarca Bartolomé I de Constantinopla al Sínodo, quien por primera vez ha intervenido ante un Sínodo mundial católico. De este modo, por primera vez, el magisterio de un patriarca ortodoxo podría pasar a formar parte del magisterio ordinario del Papa.

Tercera parte

La tercera parte recoge las proposiciones 38 a 54 sobre "La Palabra de Dios en la misión de la Iglesia". En ella se habla de la Palabra y el arte, de la Palabra y la cultura, así como de la traducción y difusión de la Biblia.

Otros temas afrontados son el de transmisión de la Palabra a través los medios de comunicación social, así como la cuestión de la lectura fundamentalista de la Biblia y el fenómeno de las sectas.

Otros temas del capítulo son el diálogo interreligioso, la promoción de peregrinaciones y estudios en Tierra Santa, "quinto evangelio", el diálogo con los judíos y con los musulmanes, y la relación entre Palabra y custodia de la creación.

Las proposiciones terminan con una proposición, escrita como conclusión, la número 55, dedicada a la Virgen María, modelo de fe del creyente, e invitan a promover la oración del Ángelus y del Rosario, contemplación de la Palabra con los ojos de la Madre de Cristo.

Trabajo agotador

Las proposiciones fueron redactadas, con la ayuda de los relatores de los grupos de trabajo lingüísticos del Sínodo (círculos menores) por el relator general de ese Sínodo, el cardenal Marc Ouellet, P.S.S., arzobispo de Québec (Canadá), y por el secretario especial, monseñor Laurent Monsengwo Pasinya, arzobispo de Kinshasa, presidente de la Conferencia Episcopal de la República Democrática del Congo.

Este equipo de trabajo llegó a pasar toda una noche sin dormir para poder presentar al Sínodo una versión definitiva de las proposiciones capaz de recibir un consenso tan compartido.

Normalmente las proposiciones tienen un carácter secreto, pero Benedicto XVI ha dado disposición a la secretaría del Sínodo para que sean publicadas en una traducción en italiano, "provisional" y "no oficial".

Esta traducción será publicada en las próximas horas en la página web de la edición de ZENIT en italiano. En los próximos días ZENIT ofrecerá una traducción de trabajo al español.

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