La conversión de Ingrid Betancourt: primero fue la Biblia, luego la Virgen


Lo que la prensa generalista no publica: como conoció a "una María
fuerte, inteligente" y su consagración al Sagrado Corazón.

Liberada de su cautiverio con las FARC, la política colombiana Ingrid
Betancourt acudió al santuario de Lourdes, en Francia, y a la basílica
del Sacré-Coeur de París, para "dar gracias al Sagrado Corazón". En
este viaje francés ha concedido una entrevista en profundidad al
semanario católico francés Pelèrin (www.pelerin.info) , donde ha
hablado de su conversión, su fe, su encuentro con la Biblia y María,
con Dios y Jesucristo. En la web, el semanario sólo ha publicado parte
de la entrevista, aquí:
http://www.pelerin.info/article/index.jsp?docId=2343000&rubId=9196 .

La prensa generalista, de todas las interesantes declaraciones de
Ingrid Betancourt a Pelèrin -sobre la alegría, el dolor, la esperanza-
sólo ha publicado esta frase:

"Uribe y no sólo Uribe, sino toda Colombia, deben corregir algunas
cosas. Hemos alcanzado el punto donde debemos cambiar el vocabulario
radical, extremista de odio, de palabras muy fuertes que dañan de
manera íntima al ser humano".

Lo cual en la prensa generalista se convierte en titulares como este
de El País:

"Betancourt exige a Uribe que abandone el lenguaje del "odio" contra las FARC"

Leyendo el artículo vemos que El País ni siquiera dice que son
declaraciones en un semanario católico dentro de una extensa
entrevista; El País ni menciona a la revista Pelèrin, mucho menos los
temas espirituales que trata la ex-secuestrada.

Enfadada con Dios

En la entrevista Ingrid Betancourt cuenta que antes del secuestro
estaba bastante desapegada de Dios. El secuestro al principio incluso
empeoró su relación.

"El primer año, es verdad, yo estaba peleada con Dios. Me enfadé con
él por la muerte de mi padre. Le decía: ¿por qué me has hecho eso, si
sabes que te adoro, por qué me castigas? Luego entendí que podía dar
gracias, porque papá nunca habría soportado seis años de este horror.
Puedo decir que mi fe creció continuamente."

Ingrid empezó a leer la Biblia... por Romanos 8, 26: "nosotros no
sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede
por nosotros con gemidos inefables".

"Al principio de mi cautiverio, me dije: bien, voy a pasar meses y
meses aquí, así que voy a leer la Biblia, ya que no la conocía. Al
abrirla, me salieron las palabras de las cartas de San Pablo. Las cito
de memoria, más o menos: pide lo que quieras, que el Espíritu Santo
pedirá mejor, porque sabe mejor que tú lo que necesitas. Al leer esto
me dije: Dios mío, está bien, pero yo sé lo que quiero, ¡quiero ser
libre! Seis años después, al releer la misma epístola, por fin la
entiendo. Pensé: Menos mal que el Espíritu Santo está aquí para rogar
por mí, porque soy incapaz de pedir lo que necesitaba".

"Para comprender a la Virgen hay que tener cierta madurez"

La veterana política colombiana explica también que pese a la devoción
de su padre por la Virgen, a ella la figura de María no le decía nada.
Desde luego no era su prototipo de mujer ideal. Pero, releyendo los
Evangelios:

"caí admirada ante ella, sin duda porque para comprender a la Virgen
hay que haber vivido y haber adquirido cierta madurez. Y comencé a
descubrir a una joven que aceptó tener un hijo a pesar de tener un
plan totalmente diferente para su vida. Ella afrontó todos los
riesgos.

Para la mayoría de los cristianos estas son cosas bien conocidas, pero
para mí era un descubrimiento. Encontré a una María fuerte, una María
inteligente, una María con sentido del humor. Me enamoré de María
leyendo el evangelio de San Juan, en las bodas de Caná. Encontré ese
diálogo entre María y Jesús extraordinario. Esa complicidad entre
ellos es genial. A pesar de todas las razones con las que Jesús se
opone a su madre, ella sabe que él va a hacer lo que ella quiere que,
que Él transformará el agua en vino en la boda por amor a ella.

Leyendo el pasaje no podía dejar de pensar en mi relación con mi hijo Lorenzo".

"Seré toda tuya"

También explica el porqué de su peregrinación al templo parisino del
Sagrado Corazón:

"El 1 de junio escuchaba yo Radio Católica Mundial, y me enteré de que
en junio se celebra el Sagrado Corazón. Pues bien, la última vez que
vi a mi padre, estábamos sentados en su habitación, bajo una imagen
del Sagrado Corazón. Papá me tomó de la mano, observó la imagen y
dijo: "Sagrado Corazón, cuida de mi corazón, cuida el de mi hija". Así
que cuando hablaron del Sagrado Corazón presté atención.

En aquel entonces aún no conocía bien la historia de Santa Margarita
María, de hecho acabo de conocer su nombre ahora. Pero sí sabía que
los que se consagraran como ella al Sagrado Corazón recibían
bendiciones. Me acuerdo de una en particular, en que Jesús prometía
tocar los corazones duros que nos hacen sufrir. Entonces oré: Jesús
mío, nunca te he pedido nada porque eres tan grande que me da
vergüenza pedirte. Pero aquí te voy a pedir una cosa muy concreta. No
sé lo que significa exactamente consagrase al Sagrado Corazón, pero si
me dices, a lo largo de tu mes, el mes de junio, en qué fecha seré
liberada, seré toda tuya".

Y el 27 de junio un comandante de la guerrilla vino a decirles a los
prisioneros que serían liberados. "El hecho es que Jesús cumplió su
palabra: he vivido un milagro", dice la política colombiana.

El 2 de julio, al pie del avión que la trajo de la selva, rezaba de
rodillas un Padrenuestro y un Avemaría dando gracias a Dios junto con
otros liberados. En sus manos, el Rosario que se hizo con unos botones
como cuentas. El mismo Rosario con el que ha ido ha Francia y ha
mantenido en sus manos durante su entrevista con Nicholas Sarkozy.
Vivencias que la prensa generalista en España no recoge, pese a su
indudable fuerza humana.

Liberada de su cautiverio con las FARC, la política colombiana Ingrid
Betancourt acudió al santuario de Lourdes, en Francia, y a la basílica
del Sacré-Coeur de París, para "dar gracias al Sagrado Corazón". En
este viaje francés ha concedido una entrevista en profundidad al
semanario católico francés Pelèrin (www.pelerin.info) , donde ha
hablado de su conversión, su fe, su encuentro con la Biblia y María,
con Dios y Jesucristo. En la web, el semanario sólo ha publicado parte
de la entrevista, aquí:
http://www.pelerin.info/article/index.jsp?docId=2343000&rubId=9196 .

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