“Desde que tomé la decisión de ser sacerdote, no ha habido un día en que me arrepienta de mi decisión”
Bogotá (Martes, 02-03-2010, Gaudium Press) Desde hace poco más de 3 años nació en el norte de Bogotá el proyecto de un Santuario cuya devoción es el Niño Jesús de Praga. Junto a la parroquia del mismo nombre, se encuentra el padre Mario Herrera, "Sacerdote de Cristo" -como el mismo se define-, quien estuvo en el mundo -y sus vanidades-, pero conoció el amor de Dios y su misericordia, y decidió dar su vida "110% y más" al servicio de Dios. Hijo de Yolanda Baptiste, y del arquitecto bogotano Jorge Herrera, al Padre Mario -como le dicen cariñosamente los miembros de su parroquia-, le llegó su vocación al sacerdocio cuando tenía sólo 6 años y jugaba a presidir las excequias de los animalitos muertos, con los amigos de su barrio. Pero, después de dar varias vueltas por el mundo y hacer de todo -primero quiso ser científico, luego ingeniero aeroepacial, estudió arquitectura y no terminó, montó empresa, soñó con ser exitoso, fue mesero, hasta barman- se le olvidó el llam...