ver más Fotos …Y el cielo escuchó … El Coro de los Heraldos del Evangelio de El Salvador decidió asumir el reto : elevar sus voces al Cielo para cantarle al niño Dios, realizar un concierto de gran categoría pese a sus no muy numerosos meses de formación y dedicación del mismo, demostrar la perfección y belleza de la Orden en sus actos, llenar de oyentes el mas grande salón de la capital, y convencer. Llegar al elegante hotel Sheraton Presidente e introducirse en el lugar escogido vacío de personas con un mar de sillas, creaba en ciertas personas una especie de duda de si no era una misión demasiado ambiciosa. Pero los retos para los Heraldos han sido, son y serán el “ modus vivendi” propio de la Orden. Una hora antes empezó a llegar personas de forma escalonada, luego continua, para transformarse en un ordenado aluvión que hizo insuficientes los mil cuatrocientos asientos. Era un buen comienzo… Tras unas breves palabras de nuestro superior Padre Fernando Gioia en...