Papa participa en entrega de la Cruz peregrina en vistas a la JMJ Madrid 2011


Este mediodía, miles de fieles y peregrinos se dieron cita en la Plaza de San Pedro para rezar el Ángelus dominical junto al Papa Benedicto XVI, quien al introducir la oración mariana resaltó el valor de la Cruz peregrina de las Jornadas Mundiales de la Juventud, describiéndola como "símbolo de agradecimiento" por lo dones recibidos en estas experiencias eclesiales.

En sus palabras introductorias el Pontífice abordó varios temas: Primero, con ocasión de la IV Jornada para la Sensibilización sobre las minas Antipersonas alentó "a los países, que aún no lo han hecho, a firmar estos importantes instrumentos del derecho internacional humanitario a los que la Santa Sede siempre ha dado su apoyo”.

“Quisiera también recordar con gran pena a nuestros hermanos africanos que hace pocos días encontraron la muerte en el Mar Mediterráneo, mientras trataban de llegar a Europa. No podemos –continuó el Papa- resignarnos ante tales tragedias. Al tiempo que rezo por las víctimas, para que el Señor las acoja en su paz, quisiera observar que este problema, ulteriormente agravado por la crisis global, encontrará solución solo cuando las poblaciones africanas, con la ayuda de la comunidad internacional, puedan liberarse de la miseria y de las guerras”.

Finalmente, el Santo Padre dirigió un particular saludo a los 150 delegados que en los días pasados “han participado en el encuentro internacional sobre las Jornadas Mundiales de la Juventud, organizado por el Pontificio Consejo para los Laicos”.

Comienza así el camino de preparación para el encuentro de jóvenes que se realizará en agosto del 2011 en Madrid y cuyo tema será: ‘Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe’”.

Tras estas palabras tuvo lugar la entrega de la Cruz de las Jornadas Mundiales de la Juventud, de parte de jóvenes australianos a sus coetáneos españoles. “Esta entrega –dijo Benedicto XVI- asume un valor altamente simbólico con el que manifestamos inmensa gratitud a Dios por los dones recibidos en el encuentro en Sidney y por los que nos concederá en el de Madrid”.

Previamente, los jóvenes, junto a miles de fieles, habían participado de la celebración del Domingo de Ramos presidida por el Santo Padre en la Plaza de San Pedro.

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