Benedicto XVI: El tiempo revela aún más la importancia de Pablo VI

El Papa envía al obispo de Brescia una carta por el 30 aniversario de la muerte del pontífice

CASTEL GANDOLFO, lunes 8 de septiembre de 2008 .- "Con el paso de los años se hace cada vez más evidente la importancia del pontificado de Pablo VI para la Iglesia y para el mundo", según Benedicto XVI.

Así lo afirma en una carta hecha pública este lunes por la Santa Sede, dirigia por el Papa a monseñor Luciano Monari, obispo de Brescia, diócesis de la que era originario el Papa Giovanni Battista Montini (Pablo VI), con motivo del 30 aniversario de su muerte.

El Papa destaca la "inestimable heredad de magisterio y virtudes que él dejó a los creyentes y a toda la humanidad".

A Pablo VI, recuerda, le tocó un periodo histórico "marcado por no pocos desafíos y problemas", especialmente durante el Concilio Vaticano II y los años posteriores al mismo.

También destaca su "ardor misionero", que "le animó a llevar a cabo viajes apostólicos incluso a naciones lejanas, y a llevar adelante gestos de alto valor eclesial, misionero y ecuménico".

Benedicto XVI evocó recuerdos personales sobre el Siervo de Dios, quien en 1977 le nombró arzobispo de Munich y cardenal.

"Han transcurrido 30 años desde aquel 6 de agosto de 1978, cuando en la residencia veraniega de Castel Gandolfo se apagaba el Papa Pablo VI. Era la noche del día en que la Iglesia celebra el misterio luminoso de la Trasfiguración de Cristo", recuerda el Papa.

Al recordar su muerte, Benedicto XVI agradece a Dios "haber dado a la Iglesia un Pastor testigo fiel de Cristo Señor, tan sincera y profundamente enamorado de la Iglesia y tan cercano a las esperanzas y expectativas de los hombres de su tiempo".

"Espero que cada miembro del Pueblo de Dios sepa honrar su memoria con el empeño en una sincera y constante búsqueda de la verdad", añadió.

Comentarios

Entradas populares de este blog

“Costa Rica marcha por la vida y la familia”;

Oro, incienso y mirra, son nuestra libertad, nuestra oración y nuestro afecto hacia Dios

Símbolos del Adviento: La Corona