Prefecto de la Congregación para el Clero celebró 50 años de sacerdocio


São Paulo, Brasil (3/08/2008).- El Cardenal Claudio Hummes, Prefecto de la Sagrada Congregación para el Clero y arzobispo emérito de São Paulo celebró hoy en esta ciudad los 50 años de su ordenación sacerdotal.
Con la Catedral Metropolitana de São Paulo abarrotada de fieles, y la asistencia de más de 20 arzobispos y obispos, la liturgia de acción de gracias contó con la presencia del arzobispo cardenal Odilo Pedro Scherer, quien sucedió en el gobierno de la arquidiócesis a Monseñor Hummes.
Entre los eclesiásticos se destacaban el arzobispo de Aparecida, Monseñor Raymundo Damasceno de Assis, que asistió en calidad de presidente del CELAM (Consejo del Episcopado Latinoamericano) y del cardenal Eusebio Oscar Scheid, arzobispo de Rio de Janeiro. También participaron la totalidad de los obispos auxiliares de esta arquidiócesis, una de las tres más grandes del mundo, con 6 millones de católicos.
Se encontraban también numerosos movimientos, congregaciones, comunidades, delegaciones parroquiales y miembros de otros credos tanto cristianos como no cristianos.
Por parte de las autoridades de gobierno, concurrieron representantes del Presidente de la República y del gobernador del Estado de São Paulo. Concurrió, asimismo el alcalde de São Paulo, Gilberto Kassab.
En las palabras de bienvenida el Cardenal Pedro Odilo Scherer destacó los fructíferos 50 años de sacerdocio del Cardenal Hummes al servicio de la Iglesia, desde su ordenación un 3 de agosto de 1958 en la diócesis de Divinópolis, en el Estado de Minas Gerais, ingresando a la Orden Franciscana, hasta haber llegado al cardenalato y de estar al frente de la Congregación para el Clero.
A continuación fue leido un mensaje del Papa Benedicto XVI. En este saludo el Santo Padre hizo referencia al empeño del cardenal Hummes en el desarrollo de su trabajo pastoral. Hizo hincapié en los reconocimientos hechos por los Papas Paulo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI. "Los padres, los laicos y hasta los niños descubrían su espírtu franciscano para llevar el Evangelio a todos, utilizando los más modernos medios”, escribió el Santo Padre. El Sumo Pontífice recordó también las labores que actualmente desarrolla el Cardenal Hummes en la Congregación para el Clero y los demás dicasterios de la curia romana, enviando su bendición apostólica.
Durante su homilía el Cardenal Claudio Hummes explicó que al cumplir 50 años de sacerdocio, se puede decir con propiedad que se trata de un Jubileo. Y, para ilustrar el sentido de un jubileo se remontó a la época del antiguo testamento cuando el pueblo judío los celebraba de acuerdo a la Ley Mosaica cada 50 años. Ese año era llamado de año santo. "Era un tiempo de renovar los compromisos de la alianza y de pedir perdón a Dios y al prójimo por las deudas, por las ofensas y por las infidelidades" dijo el purpurado.
"Para todos nostros y para mí este Jubileo significa alabar a Dios por este gran don que me dio y que, en realidad se traduce en servir. Me quiero unir a la Santisima Virgen, que cuando visitó a su prima Santa Isabel cantó el Magnificat, que significa Sólo Dios es grande", afirmó.
En el transcurso de estos 50 años de sacerdocio, y como pastor el Cardenal Hummes pasó también por numerosas contrariedades y dificultades: "Dios fue generoso todos estos años. Pero, esas cruces que son aceptadas por amor de Dios, son también un motivo de felicidad". Recordando que este domingo la Iglesia celebra el Día del Sacerdote concluyó: "Hoy más que nunca rezo por los sacerdotes. Tengo bajo mi responsabilidad 407 mil sacerdotes del mundo entero. Lamentablemente, hay un pequeñísimo número de ellos que cometen errores. Pero el 98% son personas dignas que se dedican incansablemente y gastan sus vidas por el pueblo y por Dios. La sociedad depende mucho de los sacerdotes, que son aquellos en diariamente, conducen las personas a Jesucristo. Son ellos que se dedican al pastoreo y convocan a los fieles a los sacramentos, sobre todo para la Eucaristía".
Fuente TV Arautos

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