La Madre Teresa llegó “a amar la oscuridad” como una “prueba de fe”

La Noche Oscura del Alma

La noche oscura del alma es un evento común a todos aquellos que buscan con ahínco a Dios.
"San Juan de la Cruz, acuñó este termino para describir un tipo de sufrimiento espiritual muy particular. Diferente al dolor que sienten los hijos de Dios cuando su comunión con Él queda rota a consecuencia del pecado, esta sensación de oscuridad parece ser infligida por Dios con el propósito de llevar a cabo un trabajo más profundo en aquellos que anhelan más de Él. Al desnudarnos de cosas de las que hemos llegado a depender - incluso cosas buenas como la contestación a las oraciones, o sensaciones de gozo, consuelos espirituales o experiencias de Su presencia - Dios nos lleva a un nuevo lugar en el que le conocemos y le amamos solo por lo que Él es."


El postulador para la Causa de canonización de Madre Teresa, padre Brian Kolodiejchuk, M.C., presentó esta mañana en Madrid el libro “Ven sé mi luz. Las cartas privadas de “La santa de Calcuta”” (Planeta-Testimonio).

La correspondencia privada de Madre Teresa permite reconstruir “el lado más espiritual” y menos conocido del trabajo que hizo famosa a esta humilde albanesa, según explicó el postulador de su causa, que pudo acceder a las cartas que ahora se publican al iniciarse su proceso de beatificación.

Una de las sorpresas que deparaba esta documentación permanecía oculta a la mayoría de las personas tras la sonrisa permanente de Madre Teresa, y fue sin embargo esencial en su vocación. Se trata de la oscuridad interior que experimentó sobre todo a partir de los años 60, pero que comenzó a sentir mucho antes, alrededor de 1937, cuando era todavía misionera de Loreto, antes de fundar su propia Congregación (Misioneras de la Caridad).

Sin embargo, Madre Teresa pudo armonizar la “alegría por hacer día tras día lo que Dios le pedía” con el “desconsuelo y la soledad”. Según el padre Kolodiejchuk, “sonreir” fue su elección. En una de sus cartas, Madre Teresa escribe: “cuando veo a alguien triste, pienso siempre que le está negando algo a Jesús”.

Además, la religiosa llegó a “amar la oscuridad”, como confiesa en una carta al padre Neuner: “Por primera vez en estos once años-he llegado a amar la oscuridad.-Pues ahora creo que es una parte, una muy, muy pequeña parte de la oscuridad y del dolor de Jesús en la tierra. Usted me ha enseñado a aceptarla como un “lado espiritual de “su obra””.

Según el padre Kolodiejchuk, la experiencia de Madre Teresa es similar a la de otros santos y más que “crisis” de fe (que hace referencia a algo “más existencial e intelectual”), lo que atravesó la Madre fue una “prueba de fe” hasta alcanzar, como dijo uno de sus confesores, “una fe pura y desnuda, sin sentir nada”.

A pesar del deseo de Madre Teresa de que sus escritos fueran destruidos, finalmente han visto la luz, porque la Iglesia considera que aunque se trató de una experiencia “personal”, no ha sido una experiencia “privada”, porque no fue sólo para ella. Los Misioneros y Misioneras de la Caridad heredaron el “carisma” de Madre Teresa, que consiste no sólo en compartir la pobreza material, sino también “la espiritual”.

El postulador de la Causa de canonización de la religiosa concluyó que el amor que vivió Madre Teresa no es sólo “para admirar”, sino que “es posible imitarlo empezando a nuestro alrededor”.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Oro, incienso y mirra, son nuestra libertad, nuestra oración y nuestro afecto hacia Dios

Símbolos del Adviento: La Corona

¿Puede un ateo convertirse al Catolicismo sin mediar argumentación alguna?