El Papa pide a los Obispos ir al encuentro de los movimientos y de las nuevas comunidades

Benedicto XVI pide a los obispos “paterna solicitud” con los movimientos y las nuevas comunidades eclesiales que son “un don del Señor y un recurso precioso para toda la comunidad cristiana”
La actividad pastoral de Benedicto XVI ha empezado esta mañana en la sala del Consistorio del palacio Apostólico del Vaticano donde ha recibido a los obispos participantes a un seminario de estudio promovido por el Pontificio Consejo para los laicos. Seminario “para reflexionar sobre la solicitud pastoral hacia los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades”. El seminario, como ha explicado el Santo Padre en su discurso, quiere ser una continuación del encuentro que el mismo Pontífice tuvo en junio de 2006 con una amplia representación de fieles pertenecientes a más de 100 nuevas agregaciones laicales.
En aquella ocasión el Papa ha recordado que indicó “en la experiencia de los movimientos eclesiales y de las nuevas comunidades el signo luminoso de la belleza de Cristo, y de la Iglesia, su Esposa”. “Les exhortaba -ha señalado- a hacer de ellos escuelas de comunión, compañías en camino en las que se aprenda a vivir en la verdad y en el amor de Cristo”.
Los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades son una de las novedades más importantes suscitadas por el Espíritu Santo en la Iglesia para la actuación del Concilio Vaticano II. Pablo VI y Juan Pablo II supieron acoger y discernir, animar y promover la imprevista irrupción de las nuevas realidades laicales que, en formas distintas y sorprendentes, volvían a dar vitalidad, fe y esperanza a toda la Iglesia.
“Se ha asistido en estos años al despertar de un vigoroso impulso misionero”, pero el mismo Benedicto XVI reconoce que una “novedad como ésta aún cuesta ser adecuadamente comprendida a la luz de un diseño de Dios y de la misión de la Iglesia en los escenarios de nuestro tiempo”.
Han sido superados muchos prejuicios, resistencias y tensiones. Queda por absolver la importante tarea de promover una mayor comunión entre todas las partes eclesiales, para que todos los carismas, en el respeto de su especificidad, puedan plenamente y libremente contribuir en la edificación de único Cuerpo de Cristo.
“La caridad es el signo distintivo del Buen Pastor”, ha recordado el Papa, que ha dicho “que ir al encuentro de los movimientos y de las nuevas comunidades ‘con mucho amor’ nos empuja a conocer adecuadamente su realidad, sin impresiones superficiales o juicios reductivos”.
Nos ayuda a comprender que los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades no son un problema o un riesgo más. Son un don del Señor un recurso precioso para enriquecer con sus carismas a toda la comunidad cristiana.
“Dificultades e incomprensiones sobre cuestiones particulares no autorizan una cerrazón” ha afirmado el Santo Padre. A nosotros pastores se nos pide que acompañemos de cerca y con paterna solicitud a los movimientos y las nuevas comunidades para que puedan poner al servicio de la utilidad común los dones de los cuales son portadores como: el impulso misionero, los eficaces itinerarios de formación cristiana, el testimonio de fidelidad a la Iglesia, la sensibilidad por las necesidades de los pobres, la riqueza de las vocaciones”.

Comentarios

Entradas populares de este blog

“Costa Rica marcha por la vida y la familia”;

Oro, incienso y mirra, son nuestra libertad, nuestra oración y nuestro afecto hacia Dios

Símbolos del Adviento: La Corona